Un perro jugando con un juguete.

Un perro jugando con un juguete. Istock

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El veterinario Manuel Manzano revela el color que nunca debe tener el juguete de tu perro: "Vas a tirar el dinero si lo escoges"

La visión canina no distingue ciertos tonos y elegir mal el color del juguete puede hacer que tu mascota pierda el interés en cuestión de minutos.

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Mariana Goya
Publicada

Un perro disfruta durante meses con un juguete viejo, desgastado e incluso roto, y cuando lo sustituyes por uno nuevo, recién comprado y aparentemente más atractivo, el animal lo ignora por completo y vuelve al objeto antiguo.

Para quienes tienen un peludo en su casa, esta es una escena de lo más habitual. Sin embargo, lejos de ser un comportamiento caprichoso o un problema de adaptación, esta reacción tiene una explicación basada en la biología y la forma en que nuestros fieles compañeros perciben el mundo que les rodea.

Tal y como explica el veterinario Manuel Manzano en un vídeo publicado en su canal de YouTube, el principal error en la elección de juguetes para perros es que la mayoría están diseñados pensando en los gustos de los humanos y no en las capacidades sensoriales del animal.

Es decir, lo que podrían ser colores llamativos para las personas pueden resultar tonos irrelevantes, o incluso invisibles, para un perro. Y es precisamente esta desconexión entre diseño y percepción lo que explica por qué muchos juguetes nuevos acaban olvidados en pocos días.

A tener en cuenta

Uno de los primeros factores a tener en cuenta es el contraste del juguete con el entorno. Antes incluso de abordar la biología del ojo canino, Manzano subraya la importancia del contexto en el que se relaciona el perro.

Un juguete verde lanzado sobre césped, por ejemplo, es difícil de distinguir para el animal a partir de unos cinco metros de distancia. Lo mismo ocurre con aquellos que se mimetizan con la nieve, con baldosas claras u oscuras o con superficies de colores similares.

Porque, cuando el objeto pierde rápidamente el rastro visual, el juego se vuelve menos estimulante y acaba por resultar aburrido.

A esta cuestión ambiental se suma un factor clave: la visión del perro. Y es que, a diferencia de los humanos, los peludos no perciben toda la gama cromática.

Su retina carece de algunos conos y bastones necesarios para distinguir ciertos colores, lo que limita su capacidad para diferenciar tonos específicos. Y, si bien es cierto que esta característica evolutiva no supone un problema para su supervivencia, sí tiene implicaciones directas en el tipo de estímulos que resultan atractivos.

Los colores

Manzano advierte de forma explícita sobre los colores que conviene evitar al comprar juguetes. En ese sentido, los tonos rojos, naranjas y rosas, aunque muy populares en el mercado, son percibidos por perros como gamas grisáceas poco estimulantes.

Incluso juguetes icónicos de color rojo intenso solo resultan interesantes para el animal cuando tienen forma u colores atractivos, no por su impacto visual. Algo similar ocurre con los tonos verdes y sus derivados, que tampoco destacan en el campo visual del perro y se confunden fácilmente con el entorno.

Un perro jugando con una pelota amarilla.

Un perro jugando con una pelota amarilla. Istock

Así, estos vacíos cromáticos se explican como un ahorro evolutivo, pues los colores que estas mascotas no distinguen bien no eran predominantes ni necesarios para la caza, la orientación o la supervivencia de la especie.

Sin embargo, en el contexto doméstico actual, esta limitación puede influir directamente en el interés que muestran por los objetos de juego.

Frente a este problema, la solución pasa por elegir colores que sí resultan claramente perceptibles para los peludos. En ese sentido, Manzano indica que existen dos tonalidades que destacan de forma nítida en su visión: el azul y el amarillo.

Aunque para muchas personas un objeto amarillo puede resultar estridente o uno azul poco llamativo, para un perro la diferencia respecto a otras tonalidades es notable.

Y es que un juguete de estos tonos, o idealmente que combine ambos, es mucho más fácil de localizar, seguir y mantener en el foco de atención durante el juego.