Salma Hayek (59), actriz, con sus dos perros rescatados.

Salma Hayek (59), actriz, con sus dos perros rescatados. Instagram: Salma Hayek

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Salma Hayek (59), actriz, sobre sus 30 animales rescatados: "En un rodaje recogí a un perro abandonado, a punto de morir"

La actriz mexicana cuenta que convive con perros, gatos, alpacas, caballos, conejos, gallinas y loros rescatados de la calle. 

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Salma Hayek ha convertido su vida en el retrato perfecto de una familia multiespecie. No solo presume de sus animales, sino que los rescata, convive con ellos y organiza su hogar alrededor de su bienestar.

Convive con más de 30, entre perros, gatos, alpacas, caballos, conejos, gallinas y loros, además de su famoso búho Kering, hasta el punto de que su casa funciona casi como un pequeño santuario particular.

En varias entrevistas ha contado que muchos de estos animales llegaron en malas condiciones y que ella les ofrece una segunda oportunidad, dándoles nombre, espacio y un lugar real dentro de la familia.

Entre ellos destaca un equino que recibió como regalo del cantante mexicano Joan Sebastian, gran amante de los caballos y la charrería.

Ese animal simboliza para Salma su vínculo con México, con la tradición ecuestre y con una amistad muy querida, y suele explicar que montar y pasar tiempo con sus caballos es una de las cosas que más la relaja fuera de los rodajes.

Kering, el búho rescatado que duerme con ella

Su mascota más mediática es Kering, un búho rescatado al que adoptó tras contactar con un centro de rehabilitación de animales. Lo bautizó con el nombre del grupo de lujo que preside su marido, cuyo logotipo es precisamente un búho.

Hayek ha contado que Kering vive con ellos, se posa en su cabeza, en sus manos o incluso sobre la pantalla cuando ve algo en el iPad, y que cuando su marido está de viaje, a veces el búho duerme en su habitación.

En reportajes para People, Vanity Fair y otros medios, la actriz ha revelado detalles curiosos: dice que Kering "tiene buen gusto" porque se siente atraído por las copas de vino y se acerca a ellas, y que medita acompañada del búho, cuya presencia silenciosa la ayuda a calmarse.

Esa relación tan cercana ha hecho de Kering un símbolo del lado más íntimo y afectuoso de Salma, y al mismo tiempo un ejemplo de cómo un animal rescatado puede integrarse en la vida cotidiana.

Más de 30 animales

El amor de Salma por los animales también se ve en cómo los rescata casi sin poder evitarlo. Ha explicado que muchos de sus perros los adoptó directamente de la calle y que, a menudo, el problema no es encontrar al animal, sino convencer a su marido de que otro más cabe en casa.

En tono de comedia, cuenta que a veces "engaña un poco" a su marido, François-Henri Pinault, presidente del conglomerado francés de lujo Kering, para que acepte nuevos rescates, y que él ya se ha resignado a que los animales "la encuentren" allá donde va. 

En una entrevista en la BBC, el presentador Graham Norton bromeó diciendo que, cuando la gente viaja, colecciona postales o trajes típicos, pero que ella colecciona "animales vivos".

Salma le corrigió enseguida: "No los colecciono, los rescato", y explicó que en ese momento ya tenía unos diez perros, cinco loros, alpacas, caballos y gatos —"uno sin cola y otro sin pata"—, superando los treinta animales en total.

Ochoa, el perro búlgaro

Durante un rodaje en Bulgaria encontró un perro abandonado que iba a morir y no pudo dejarlo atrás; lo llamó Ochoa, por el portero de la selección mexicana durante el Mundial, y se lo llevó consigo.

Lo difícil vino después, cuando tuvo que llamar a su marido tras haberle prometido que no habría más animales.

Entre risas, contó que incluso llegó a pensar en fingir que estaba teniendo una aventura para que, al final, confesar "no es una aventura, recogí un perro" sonara casi a buena noticia.

Según recuerda, antes de que pudiera terminar su dramática introducción, él la interrumpió diciendo: "Oh, por favor, no me digas que recogiste otro perro".

Entre el caballo de Joan Sebastian, el búho Kering, los perros rescatados como Ochoa y el resto de sus más de treinta compañeros de casa, su historia muestra un compromiso real con el bienestar animal. La actriz tiene una enorme capacidad para abrir espacio a quienes no tienen voz.