Un perro con abrigo.

Un perro con abrigo. PSH

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Mascotario

Expertos en animales revelan qué perros sufren más enfermedades de la piel: "En invierno son más frecuentes"

Con el frío, la piel de nuestros animales está más expuesta a agresiones externas y esto puede desencadenar brotes de dermatitis

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Angelica Rimini
Publicada

Cuando el frío se instala, no solo nuestra piel se resiente: la de nuestros perros también sufre, muchas veces en silencio.

El aire seco, los cambios bruscos de temperatura (de la calle helada al salón con calefacción) y la humedad del pelo mojado debilitan su barrera cutánea, abriendo la puerta a irritaciones, picores y lesiones que pueden cronificarse.

Como afirma el equipo de expertos de Pet Skin Healthcare (PSH), lo que parece "simple piel seca de invierno" puede convertirse en un problema serio: la dermatitis canina.

Un conjunto de afecciones cutáneas

La dermatitis en perros no es una única enfermedad, sino un conjunto de afecciones cutáneas caracterizadas por inflamación, picor, enrojecimiento, pérdida de pelo y lesiones de diversa gravedad.

Puede tener origen alérgico, parasitario, fúngico, por contacto con irritantes o estar muy ligada al entorno y a loscambios de estación.

"En invierno, el frío intenso y la baja humedad ambiental alteran el equilibrio natural de la piel, favoreciendo la pérdida de agua y dejándola tirante, seca y más expuesta a agresiones externas", afirman los especialistas.

"Si a esto se suma el pelo mojado por lluvia, nieve o charcos, el cóctel es perfecto para desencadenar brotes de dermatitis más frecuentes e intensos, especialmente en perros con piel delicada".

Los más vulnerables

No todos los canes reaccionan igual al invierno. Según los expertos, los que tienen más riesgos son los cachorros y perros senior, con una termorregulación menos eficiente y una piel más frágil.

"También se incluyen los perros de pelo corto o sin subpelo denso, cuya protección natural frente al frío es muy limitada, y los animales con antecedentes de alergias, problemas dermatológicos o enfermedades crónicas".

Además, hay que tener especial cuidado cuando los animales se exponen a humedad constante (nieve, lluvia, sal en aceras, charcos), sobre todo en patas, vientre y zonas en contacto directo con el suelo.

Si tu can se rasca de forma insistente, presenta áreas rojas, calvas, piel agrietada o muy seca —sobre todo después de paseos fríos o húmedos— ha llegado el momento de actuar y consultar con el veterinario para evitar que el cuadro empeore.

Claves para proteger su piel en invierno

Una buena rutina de cuidados puede marcar la diferencia en cómo vive tu animal la temporada de frío. Los especialistas recomiendan secar bien el pelo y las patas después de cada paseo, prestando especial atención a almohadillas, espacios interdigitales y vientre.

A la hora de bañar, es importante elegir champús suaves y específicos para pieles sensibles o atópicas, evitando lavados demasiado frecuentes. Mantener el cepillado al día, para retirar humedad residual, suciedad y posibles irritantes, además de facilitar la aireación de la piel.

También es fundamental cuidar la alimentación e hidratación: una dieta equilibrada y agua fresca siempre disponible ayudan a preservar la salud cutánea desde dentro.

Por último, moderar la calefacción y, si es posible, usar humidificadores para evitar ambientes excesivamente secos en casa, ayudan a prevenir estas enfermedades.