Una mujer haciéndose una mamografía.
"Se acaban los tratamientos, pero no el miedo": así es la app que prepara Málaga para las mujeres con cáncer de mama
Irene Zarcos, oncóloga del Hospital Universitario Costa del Sol, forma parte del equipo de investigación que está desarrollando SerenApp con el objetivo de acompañar a las pacientes después de recibir su última quimio.
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Cuando se habla de cáncer de mama, se suele hablar de diagnósticos, quimioterapia, cirugía y tasas de supervivencia, pero hay una parte de la enfermedad que no sale en los informes médicos y que llega justo cuando parece que lo peor ya pasó.
Este es el momento en que la paciente termina el tratamiento, deja de ir al hospital casi cada semana y empieza a tener revisiones cada seis meses. Ahí, según la oncóloga Irene Zarcos del Hospital Universitario Costa del Sol, aparecen sentimientos que muchas mujeres no habían tenido hasta entonces.
“Mucha gente piensa que ya ha terminado el tratamiento y que se han acabado todos los efectos secundarios, pero la realidad es que muchas veces siguen o aparecen otras secuelas”, explica la especialista.
En este punto se suma el miedo a que vuelva la enfermedad, ya que durante el tratamiento las pacientes ven con frecuencia al oncólogo, pero cuando “pasamos a revisiones más distanciadas, el no tener un contacto tan continuo les genera miedo a la recaída en ese intervalo en el que no ven a su médico”.
Para atender esa etapa, Zarcos forma parte del grupo de investigación que está desarrollando SerenApp, una aplicación pensada para hacer un seguimiento psicológico y emocional a las pacientes que ya han terminado el tratamiento.
El malestar que llega después
El malestar emocional aparece en varias etapas de la enfermedad, según la oncóloga. El diagnóstico es un golpe más fuerte, pero la espera también pesa, pese a que actualmente los avances hayan traído pruebas cada vez más precisas.
“Eso suma días para empezar el tratamiento y genera incertidumbre, tanto por el resultado como por el tiempo que va pasando”, señala.
Durante el tratamiento, los efectos secundarios pueden limitar la vida diaria de la paciente y cambiar su imagen corporal, aunque es después de esta etapa cuando muchas pacientes sienten “un miedo que antes no habían tenido”.
A este miedo, se le añade “la necesidad de recuperar su vida anterior exactamente igual”, algo que en muchas ocasiones no puede lograrse porque el cuerpo ha cambiado, las secuelas aparecen más tarde, surgen dudas y la vuelta al trabajo no es tan fácil como se creía.
Es en este punto, donde SerenApp quiere actuar, ya que si no se ayuda a las pacientes en esta etapa, muchas pueden terminar padeciendo ansiedad y depresión.
Una herramienta que complementa, no sustituye
SerenApp nace como una herramienta digital para ayudar a prevenir y mejorar los síntomas de ansiedad y depresión, y para mejorar la calidad de vida de las pacientes con pautas de autocuidado, nutrición y ejercicio físico.
Estos dos últimos son clave tanto para la prevención como para aliviar los efectos secundarios que quedan después del tratamiento, según la oncóloga.
La idea es reunir en un solo lugar “todos los recursos que tenemos validados a nivel científico y supervisados por profesionales sanitarios”, para que las pacientes los tengan a mano en su día a día.
La app incluirá también una sección de recursos sobre la vuelta al trabajo, una de las preocupaciones que más salen en consulta, con guías y enlaces de la Asociación Española contra el Cáncer.
Zarcos insiste en que con esta aplicación no quieren sustituir a nadie. La sanidad pública cuenta con recursos especializados en atención psicológica, pero “pueden variar entre centros y territorios”.
SerenApp quiere ser “una herramienta más que complemente la atención emocional, sin sustituir por supuesto a las personas, y que llegue a más pacientes”. Las revisiones con oncología y con el médico de familia, y el trato personal que conllevan, seguirán siendo las mismas.
Diseñada con las propias pacientes
Durante 2026, el equipo ha llevado a cabo una fase de cocreación a través de talleres presenciales y online en los que han participado pacientes de todas las edades, enfermeras, oncólogos y psicólogos para identificar qué necesitan realmente las mujeres al terminar el tratamiento.
En esos talleres surgió la duda de ¿y las pacientes mayores o con poca soltura con el móvil? Las propias participantes dieron la respuesta. Muchas tienen a alguien cerca que puede ayudarlas o enseñarles a usar la aplicación, que se está diseñando para que sea “fácil, intuitiva y de uso sencillo”.
También salió la necesidad de atender a los familiares y cuidadores, que pasan por el proceso junto a la paciente y que también pueden necesitar apoyo emocional. Por eso, SerenApp tendrá un acceso independiente para ellos.
La AECC de Málaga se suma al proyecto
La Asociación Española contra el Cáncer de Málaga ha firmado un acuerdo de colaboración con el grupo de investigación. La entidad aporta profesionales de salud mental, una trabajadora social y una fisioterapeuta, que han participado en los talleres con lo que ven en su trabajo diario y con material para la recuperación física de las pacientes.
Qué falta para que llegue a las pacientes
Terminada la cocreación, el proyecto está ahora en la fase de diseño. Una empresa tecnológica está convirtiendo en aplicación todo el material de los talleres. Cuando tenga los primeros bocetos, los profesionales los revisarán y los enseñarán de nuevo a las pacientes para ajustar lo que no encaje.
El objetivo es tener la app terminada el próximo año y empezar entonces un estudio aleatorizado con un grupo nuevo de pacientes que no hayan participado en su diseño. Unas usarán SerenApp y otras, el grupo de control, no. Así se podrá comprobar «de manera científica si esta aplicación es útil y cumple los objetivos que pretendemos: mejorar la calidad de vida de las pacientes».
Si los resultados son positivos, el equipo quiere proponer un nuevo proyecto para implantar de forma piloto en la población.
Más supervivientes, más vida después del cáncer
El proyecto llega en un momento en que cada vez más mujeres superan la enfermedad. El cáncer de mama es el tumor más frecuente en mujeres, pero también uno de los que más supervivencia tienen.
La oncóloga señala que eso se debe a un mejor diagnóstico: hoy se distinguen cuatro subtipos de cáncer de mama y se conoce mejor cada uno, lo que permite “diseñar mejor los tratamientos para cada tipo de tumor”.
También influye el diagnóstico precoz, gracias al cribado y a que cada vez más mujeres van al médico al notar cualquier cambio en la mama.
La mayoría de los casos se diagnostican entre los 45 y los 65 años. A nivel nacional, según los datos de la Sociedad Española de Oncología Médica que cita Irene, alrededor de un 10% se diagnostican en menores de 40, aunque no hay datos provinciales que permitan afirmar que en Málaga haya más casos en mujeres jóvenes.
Entre los principales retos a los que se enfrentan los profesionales se encuentran los subtipos más agresivos, como el triple negativo o el HER2, que puede dar metástasis cerebrales, y siguen necesitando avances cuando la enfermedad está avanzada.