Dr. Alberto Cuevas, cirujano maxilofacial Vithas Málaga.

Dr. Alberto Cuevas, cirujano maxilofacial Vithas Málaga. Vithas Málaga

Salud

Los traumatismos faciales se disparan hasta un 30% en verano: el patinete eléctrico, uno de los principales culpables

Vithas Málaga alerta de que cada vez son más las fracturas de mandíbula, pómulo y órbitas oculares que atienden por caídas en piscinas o el uso imprudente de vehículos de movilidad personal.

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Las claves

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Los traumatismos faciales aumentan entre un 25% y 30% en verano, especialmente en Málaga, debido a actividades al aire libre y vehículos de movilidad personal como los patinetes eléctricos.

Las caídas desde patinetes y bicicletas sin casco son una de las principales causas de lesiones craneofaciales, afectando especialmente a jóvenes y adultos.

Las lesiones pueden ir desde contusiones y pérdida de piezas dentales hasta fracturas complejas en mandíbula, pómulo y órbita ocular, requiriendo abordaje especializado.

El uso de casco homologado, precaución en zonas acuáticas y la supervisión de niños son recomendaciones clave para evitar accidentes faciales durante el verano.

El verano cambia la rutina de toda la población al completo. A un lado quedan los días enteros en casa para acudir en masa a hacer actividades al aire libre, practicar deportes acuáticos o utilizar vehículos de movilidad personal (VMP) como los patinetes eléctricos. Todos tienen algo en común y es que suponen un escenario idóneo para el ocio, pero también para el aumento de ciertos riesgos de salud.

En este punto, el Hospital Vithas Málaga lanza una llamada a la precaución ante el notable incremento de los traumatismos faciales que se registran en la provincia durante los meses estivales, según han informado en un comunicado.

Las lesiones y fracturas en el territorio facial experimentan un repunte de entre el 25% y el 30% durante el periodo estival en comparación con el resto del año, según los datos epidemiológicos de la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial y de Cabeza y Cuello (SECOMCyc).

Este fenómeno está estrechamente vinculado a factores estacionales bien identificados como accidentes en piscinas (provocados por zambullidas imprudentes o resbalones en bordes húmedos), colisiones fortuitas en deportes de playa como el vóley o el fútbol playa.

Además, señalan que, de manera muy destacada en los últimos años, las caídas desde patinetes eléctricos y bicicletas sin el uso de elementos de protección adecuados también son una de las principales causas de estas caídas.

El patinete eléctrico, el nuevo protagonista de las Urgencias

El perfil del paciente que acude a urgencias por un traumatismo facial ha evolucionado en los últimos años debido, entre otras razones, a la aparición de nuevas formas de transporte.

Y es que, si bien los accidentes de tráfico convencionales solían ser la principal causa, la irrupción de los patinetes eléctricos en los entornos urbanos de la Costa del Sol ha cambiado las estadísticas.

Diversos estudios hospitalarios a nivel nacional señalan que hasta un 40% de los usuarios de patinetes que sufren una caída presentan algún tipo de lesión en la región craneofacial, siendo la falta de uso del casco el factor agravante en la inmensa mayoría de los casos.

Las lesiones más comunes derivadas de estos impactos varían desde laceraciones superficiales, contusiones y pérdidas de piezas dentales, hasta fracturas óseas complejas que afectan a la mandíbula, el hueso malar (pómulo) y el suelo de la órbita ocular.

Estas últimas son especialmente delicadas, ya que comprometen estructuras anatómicas esenciales para funciones vitales como la masticación, la visión, la respiración y, por supuesto, la estética del rostro.

Abordaje especializado y técnicas de vanguardia

La complejidad de la anatomía facial exige que este tipo de lesiones sean evaluadas y tratadas por equipos multidisciplinares altamente cualificados.

El retraso en el diagnóstico o un abordaje inadecuado de una fractura facial puede derivar en secuelas crónicas, tales como asimetrías estéticas visibles, dolor en la articulación temporomandibular, dificultad para abrir la boca o problemas de visión doble (diplopía) en el caso de las fracturas orbitarias.

En la segunda mitad de la temporada estival, la rapidez en la respuesta médica se convierte en el factor crítico para garantizar una recuperación óptima del paciente.

A este respecto, Alberto Cuevas, cirujano maxilofacial del Hospital Vithas Málaga, detalla los desafíos que plantean estas intervenciones: "El territorio facial es extremadamente sensible. No solo buscamos devolver la estructura ósea a su posición original para que el paciente pueda volver a masticar o enfocar la vista correctamente, sino que debemos ser extremadamente minuciosos con el resultado estético. La cara es nuestra carta de presentación ante el mundo y las secuelas psicológicas de un traumatismo mal curado pueden ser muy graves".

El doctor Cuevas destaca que, afortunadamente, los avances médicos permiten hoy en día abordar estas situaciones con un impacto mucho menor para el enfermo. Además, señala que en la Unidad de Cirugía Oral y Maxilofacial de Vithas Málaga "apostamos de manera decidida por técnicas de reconstrucción mínimamente invasivas" como por ejemplo incisiones intraorales (por dentro de la boca) o a través de los pliegues naturales de los párpados para reparar fracturas complejas de mandíbula o pómulo sin dejar cicatrices visibles en el rostro del paciente.

Pautas para un verano sin sobresaltos

La prevención sigue siendo la mejor herramienta para evitar pasar las vacaciones en el hospital. Desde la Unidad de Cirugía Oral y Maxilofacial de Vithas Málaga se insiste en una serie de recomendaciones básicas, pero altamente efectivas para disfrutar del periodo estival con seguridad: la primera de ellas es el uso obligatorio de protección.

Utilizar siempre casco homologado al circular en patinete eléctrico o bicicleta, asegurando que cubra adecuadamente la zona de la frente.

En segundo lugar, se recuerda la importancia de adoptar medidas básicas de precaución en zonas acuáticas: evitar correr alrededor de las piscinas y, bajo ningún concepto, realizar zambullidas de cabeza en zonas donde se desconozca la profundidad real del agua o en áreas de poca visibilidad.

Por último, hay que prestar una especial atención a los más jóvenes, supervisando estrechamente a los niños pequeños en parques infantiles y zonas de playa, ya que son propensos a caídas que impactan directamente sobre el mentón o la dentición.

"El objetivo no es frenar la diversión ni desincentivar el deporte, sino concienciar de que un segundo de distracción o una imprudencia al volante de un patinete puede cambiarte la vida” concluye el Dr. Alberto Cuevas.