Los doctores Cruz, León, Parra e Hinojosa en HLA El Ángel.

Los doctores Cruz, León, Parra e Hinojosa en HLA El Ángel.

Salud

HLA El Ángel culmina con éxito una compleja cirugía de eventración abdominal gracias a un protocolo pionero

El hospital malagueño combina toxina botulínica y neumoperitoneo progresivo en una preparación multidisciplinar que permite intervenir con seguridad hernias de gran tamaño consideradas de alto riesgo.

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Las claves

El Hospital Universitario HLA El Ángel ha realizado con éxito una cirugía de eventración abdominal gigante en una paciente con antecedentes de cirugía previa.

La operación, dirigida por el doctor Francisco León, utilizó la técnica TAR, altamente especializada para reconstrucción de la pared abdominal en casos extremos.

El equipo multidisciplinar aplicó un protocolo pionero de preparación previa, incluyendo toxina botulínica y neumoperitoneo progresivo, para facilitar la cirugía y mejorar la seguridad de la paciente.

La coordinación entre cirugía, radiodiagnóstico y anestesiología fue clave para mantener la estabilidad hemodinámica y funcional durante el procedimiento.

HLA Hospital Universitario El Ángel ha realizado con éxito una intervención de máxima complejidad para resolver una eventración abdominal gigante en una paciente con antecedentes de cirugía previa.

La hernia, localizada sobre una cicatriz, planteaba un serio desafío clínico por su impacto potencial en la función respiratoria, circulatoria y renal.

La operación ha sido dirigida por el cirujano de pared abdominal Francisco León, al frente de la Unidad de Cirugías Complejas del centro. En el procedimiento han participado también especialistas en Cirugía General y del Aparato Digestivo, Radiodiagnóstico y Anestesiología, en una coordinación estrecha desde las semanas previas.

El equipo optó por la técnica TAR, siglas de Transversus Abdominis Release, considerada una opción altamente especializada para reconstruir la pared abdominal en casos extremos. Este abordaje exige formación específica y experiencia, especialmente en pacientes con importante síndrome adherencial derivado de intervenciones anteriores.

Junto al doctor León intervinieron el cirujano Adolfo Cruz, con trayectoria en cirugía de pared abdominal; la radióloga Lourdes Parra; y el anestesista Antonio Hinojosa. El manejo intraoperatorio de la anestesia fue determinante para mantener la estabilidad hemodinámica de la paciente durante todo el procedimiento.

El hospital ha diseñado para estos casos un protocolo de preparación previa que se ha aplicado en esta intervención y que se considera crucial para el resultado final. Este esquema contempla una serie de actuaciones programadas para adaptar de forma progresiva la cavidad abdominal antes de la cirugía definitiva.

En primer lugar, se administra toxina botulínica en la musculatura de la pared abdominal aproximadamente un mes antes de la fecha prevista para la operación. Esta medida permite que los músculos se relajen paulatinamente y favorece un cierre más seguro y menos tenso durante la reconstrucción.

Posteriormente se recurre al neumoperitoneo progresivo percutáneo, técnica que incluye la colocación de un catéter intraabdominal entre siete y catorce días antes de la intervención. A través de ese dispositivo se insufla aire a diario y de forma controlada, con volúmenes que en este caso alcanzaron entre seis y siete litros en total.

Este procedimiento permite que órganos y cavidad abdominal se vayan adaptando a la nueva situación, reduciendo el riesgo de comprometer la función respiratoria, la estabilidad hemodinámica o la función renal una vez reintroducido el contenido herniado. El servicio de Radiodiagnóstico, encabezado por la doctora Parra, supervisa la correcta realización de todo el proceso.