Imagen de la carretera.
La carretera más bonita de Jaén: 30 kilómetros de curvas, en un Parque Natural y con castillos medievales
El espacio natural protegido de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas fue declarado en 1986 y está considerado el más extenso de España.
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La carretera A-319, que une Cazorla con el embalse del Tranco de Beas, atraviesa una de las zonas más espectaculares del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, declarado como espacio protegido en 1986 y considerado el más extenso de España, con más de 200.000 hectáreas repartidas entre las provincias de Jaén y Granada.
El recorrido comienza en Cazorla, localidad de origen árabe situada a los pies de la sierra, y pasa enseguida por La Iruela, un pequeño núcleo de población dominado por un castillo de origen templario construido sobre un peñón rocoso en el siglo XIII.
Ambos pueblos conservan un urbanismo de calles estrechas y empinadas, típico de los asentamientos andalusíes de la zona.
A partir de La Iruela, la carretera inicia un ascenso continuo a través de bosques de pino carrasco, pino laricio y matorral mediterráneo, dejando atrás los extensos olivares de la campiña jiennense, que en esta provincia ocupan más de medio millón de hectáreas y constituyen una de las principales producciones de aceite de oliva del mundo.
El cambio de paisaje, de cultivo agrícola a bosque de montaña, se produce en apenas unos kilómetros.
Tras pasar por las localidades de Burunchel y Arroyo Frío, ambas pertenecientes al municipio de La Iruela, la vía llega al Puerto de las Palomas, situado a unos 1.200 metros de altitud.
En este punto se encuentra uno de los miradores más visitados del parque natural, desde el que se puede observar el Alto Valle del Guadalquivir, río que nace precisamente en esta sierra, en el paraje conocido como Cañada de las Fuentes.
Desde el mirador son visibles el pico Cabañas, de más de 2.000 metros de altura y la cima más elevada de la Sierra del Pozo, así como los Poyos de la Mesa y, en días despejados, las sierras de Segura y Castril, esta última ya en el límite con la provincia de Granada.
El parque natural alberga una de las poblaciones de aves rapaces más importantes de Europa occidental, entre ellas el águila real, el águila perdicera y el buitre leonado, especies que pueden observarse con frecuencia sobrevolando los cortados rocosos cercanos al puerto de montaña.
Unos kilómetros más adelante, un desvío permite acceder a la Cerrada del Utrero, un estrecho desfiladero excavado por el río Guadalquivir entre paredes de roca caliza, en cuyo interior se encuentra la cascada conocida como Cola de Caballo, uno de los puntos de interés natural más fotografiados del parque.
En apenas treinta kilómetros, la carretera combina distintos tipos de paisaje: campiña de olivar, arquitectura medieval, alta montaña mediterránea y formaciones de roca caliza modeladas por la erosión del agua a lo largo de millones de años.
Algunos tramos del Puerto de las Palomas alcanzan pendientes de hasta el 10%, lo que convierte la subida en un recorrido habitual para ciclistas de carretera.
La vía registra además tráfico constante de vehículos y autobuses turísticos durante todo el año, especialmente en primavera y otoño, temporadas en las que las condiciones meteorológicas suelen ser más favorables para la visibilidad desde los miradores.