Un montaje realizado con Gemini.
Fiebre futbolística en Málaga: por qué tu pequeño vecino se llama Kylian, como Mbappé... o Leo, como Messi
Málaga siempre ha sido una ciudad de pasión desbordante por el fútbol, pero esa fiebre ha saltado de las gradas directamente a las cunas de los hospitales. Ya no basta con llevar la camiseta; ahora, el sentimiento se hereda en el DNI.
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Málaga siempre ha sido una ciudad de pasión desbordante por el fútbol, pero esa fiebre ha saltado de las gradas de La Rosaleda o de las celebraciones en los bares directamente a las cunas de los hospitales.
Ya no basta con llevar la camiseta; ahora, el sentimiento se hereda en el DNI, consolidando a la provincia como uno de los grandes focos nacionales en la elección de nombres de estrellas internacionales.
Según los últimos datos del INE, la figura de Kylian Mbappé ha servido de inspiración para un buen número de padres en España, donde 1.082 niños se llaman ya como el astro francés con una edad media de apenas 4,3 años. Esta tendencia arrasa especialmente en la Costa del Sol, situando a Málaga en el nivel de frecuencia más alto de todo el país dentro del mapa de calor estadístico.
La mayoría de estos pequeños se concentran en la provincia malagueña, destacando municipios como la capital, con una tasa del 0,18‰, Benalmádena con un 0,16‰, Mijas con un 0,13‰ y Vélez-Málaga con un 0,12‰.
Echando cuentas, si en Málaga residen aproximadamente 870.000 hombres, unos 95 se llaman Kylian en estos momentos, una cifra que promete seguir creciendo si el delantero vuelve a dar alegrías al Real Madrid tras su reciente recuperación.
Aunque el fenómeno Mbappé es relativamente reciente, ya le ha pegado el zarpazo en lo que a registros se refiere a dos iconos consolidados del fútbol internacional: Cristiano Ronaldo y Lionel Messi. Mientras que en España solo 989 personas se llaman como el argentino y 477 como el portugués.
Sí que es cierto que Málaga destaca como la segunda provincia con más "Lioneles" del país, solo adelantada por Santa Cruz de Tenerife. Con una tasa del 0,07‰ a nivel provincial, existen unos 61 Lioneles en Málaga, repartidos principalmente entre Mijas, la capital y Marbella.
Por el contrario, el nombre de Cristiano tiene una pegada menor en la zona, con apenas un 0,03‰ de frecuencia, lo que se traduce en unos 26 malagueños con este nombre, una cifra muy alejada de los datos que arrojan provincias como Las Palmas de Gran Canaria o Pontevedra.
Leo Messi, en una aparición especial ante sus fans en Nueva Delhi (India) Reuters
Sin embargo, el verdadero "pichichi" de los registros civiles es el nombre de Leo. La realidad es que Messi es conocido públicamente como Leo, un nombre que se ha convertido en una tendencia masiva entre las parejas jóvenes, sumando 33.552 personas en toda España con una edad media de 6,7 años. En la provincia de Málaga, la frecuencia se dispara hasta el 1,94‰, lo que supone que hay unos 1.688 "Leos" malagueños.
Es especialmente significativo que este nombre se repita con más fuerza en Rincón de la Victoria, Alhaurín de la Torre y Cártama, tres municipios que han absorbido a gran parte de la población joven que se ha mudado antes de que el acceso a la vivienda se volviera prácticamente imposible.
El callejero malagueño se llena así de una nueva generación de nombres que demuestran que, en esta tierra, el fútbol es la primera seña de identidad que muchos padres eligen para sus hijos.
Pero es que ahí no queda todo. Málaga también es cuna de los Neymares. En España hay apenas
Los apellidos del Málaga
Si algo caracteriza a la actual plantilla del Málaga C.F., es la curiosa sonoridad de sus apellidos y motes que aparecen en sus dorsales. Entre los futbolistas más talentosos del plantel destacan nombres como Larrubia, Lobete o Niño, lo que invita a preguntarse: ¿cuántas personas comparten estos apellidos en España? El buscador del INE, esa herramienta capaz de entretener a cualquiera durante una tarde entera, permite localizar con precisión la frecuencia y geografía de estos linajes.
David Larrubia, jugador del Málaga CF
En el caso de la perla del barrio de La Luz, David Larrubia, el INE señala que 708 españoles lo llevan como primer apellido y 616 como segundo. Destaca su especial arraigo en la provincia de Málaga y, muy concretamente, en el municipio de Periana, donde se convierte en toda una seña de identidad: allí, el 10,03‰ de la población es Larrubia de primero y el 5,61‰ de segundo.
Por su parte, el apellido de Julen Lobete, natural de Gipúzcoa, ofrece un contraste curioso: nadie en Málaga comparte su apellido. Aunque en tierras guipuzcoanas tiene una presencia testimonial (0,02‰ de primero y 0,007‰ de segundo), el verdadero núcleo del apellido parece estar en Palencia. En tierras castellanas, la frecuencia sube hasta el 0,25‰ en el primer apellido y el 0,12‰ en el segundo.
En cuanto al gaditano Adrián Niño, las cifras aumentan considerablemente: 4.635 personas lo portan como primer apellido y 4.856 como segundo en España. Incluso existen 34 personas que lucen el "Niño Niño" por partida doble. En su Cádiz natal, es un apellido con solera; es la provincia andaluza con la mancha más oscura en el mapa de calor, con una tasa del 0,35‰ tanto para el primero como para el segundo apellido.
Sin embargo, el grueso del linaje se desplaza hacia el centro-norte peninsular. Valladolid lidera esta estadística con un 0,75‰ de la población apellidada Niño en primer lugar y un 0,71‰ en segundo.
La llamativa mancha que este apellido deja sobre el mapa andaluz tiene una explicación histórica fascinante. En Cádiz, el apellido Niño es, en gran medida, un legado de la era de los descubrimientos. Fue entonces cuando las familias de navegantes más influyentes del estuario del Tinto y la Bahía de Cádiz dejaron su impronta en el padrón de la zona.
Más allá de los ilustres marinos, existen otras raíces que explican su distribución: algunas ramas del linaje probaron su nobleza en la Real Chancillería de Granada, lo que certifica su presencia en Andalucía desde hace siglos como parte de los procesos de repoblación.
Etimológicamente, se cree que el apellido surgió originalmente como un apodo para distinguir al hijo menor de una familia o a alguien de aspecto joven. Esta naturaleza descriptiva permitió que aparecieran distintos focos del apellido de manera independiente en Castilla antes de expandirse definitivamente hacia el sur.