Playa de Torremolinos
La Junta marca las reglas del futuro urbanismo de Torremolinos: estas son las condiciones a cumplir
El Documento de Alcance del Estudio Ambiental obliga al Ayuntamiento a evaluar el impacto sobre el agua, la movilidad, el cambio climático, la biodiversidad y el litoral antes de aprobar el nuevo Plan de Ordenación Urbana.
Más información: Torremolinos impulsa su nuevo modelo de ciudad con la publicación del PGOM en menos de un año y medio
El nuevo Plan de Ordenación Urbana (POU) de Torremolinos da un nuevo paso en su tramitación administrativa después de que la Delegación de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía haya emitido el Documento de Alcance del Estudio Ambiental Estratégico, un informe técnico que fija el contenido y los criterios ambientales que deberá cumplir el Ayuntamiento antes de poder aprobar definitivamente el documento urbanístico.
Lejos de suponer la aprobación del plan, este trámite constituye una pieza esencial del procedimiento de evaluación ambiental estratégica.
En la práctica, la Junta establece la hoja de ruta que deberá seguir el Consistorio para acreditar que el futuro modelo urbano es compatible con la normativa ambiental vigente.
El documento, fechado a finales del pasado mes de junio, determina qué aspectos deberá analizar el Estudio Ambiental Estratégico que acompañará al POU y qué organismos deberán ser consultados durante la tramitación.
Un plan para ordenar la ciudad consolidada
Según recoge expresamente el documento oficial, el objetivo del POU es desarrollar la ordenación urbanística detallada del suelo urbano de Torremolinos, concretando la estructura urbana, los usos pormenorizados y la normativa de edificación y urbanización prevista en el nuevo marco urbanístico andaluz.
La propuesta parte de un modelo basado en la ciudad compacta, la cohesión social y la regeneración del tejido urbano existente, apostando por la rehabilitación frente al crecimiento extensivo.
Entre las líneas estratégicas incluidas en el avance del plan destacan la regeneración de áreas degradadas como Torremolinos Norte y el centro histórico, la creación de nuevas centralidades urbanas y la mejora de la calidad residencial.
Desde el punto de vista ambiental, el documento señala que el futuro planeamiento plantea ordenar las infraestructuras y la movilidad mediante una infraestructura verde que conecte la sierra con el litoral, corredores urbanos, una red ciclista, nuevos itinerarios peatonales, una Zona de Bajas Emisiones y una mejora de las dotaciones públicas.
El Documento de Alcance no entra a valorar si el modelo urbanístico es correcto o incorrecto. Su función consiste en determinar qué cuestiones deberán estudiarse obligatoriamente antes de que el POU pueda superar la evaluación ambiental estratégica.
Entre otras materias, el Ayuntamiento deberá analizar los efectos del plan sobre:
- Recursos hídricos y la disponibilidad de agua.
- Cambio climático y la adaptación de la ciudad a fenómenos extremos.
- Riesgos naturales, como inundaciones o incendios.
- Biodiversidad y los espacios naturales.
- Paisaje urbano y litoral.
- Calidad del aire y el ruido.
- Movilidad sostenible.
- Patrimonio cultural.
- Consumo de suelo y recursos naturales.
Asimismo, el estudio deberá justificar por qué se elige el modelo urbanístico finalmente propuesto frente a otras alternativas posibles y establecer medidas preventivas, correctoras y un programa de seguimiento ambiental.
Uno de los aspectos que destaca el documento es que el ámbito del futuro POU coincide con el ya contemplado por el Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) que también tramita el Ayuntamiento.
Por este motivo, parte de las consultas realizadas a Administraciones públicas y organismos sectoriales se coordinan con ambos instrumentos de planeamiento para evitar duplicidades, dado que forman parte del nuevo modelo urbanístico previsto por la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (LISTA).
Tramitación iniciada a finales de 2025
El expediente recuerda que el Ayuntamiento solicitó formalmente el inicio de la evaluación ambiental estratégica el 24 de diciembre de 2025, acompañando el avance del plan y el correspondiente Documento Inicial Estratégico.
Tras comprobar que la documentación reunía los requisitos exigidos por la legislación ambiental, la Delegación Territorial admitió el expediente a trámite el 23 de junio de 2026, iniciando posteriormente el periodo de consultas a las administraciones afectadas.
Las respuestas recibidas durante ese proceso son las que sirven ahora de base para elaborar el Documento de Alcance.
Con este documento ya emitido, el Ayuntamiento deberá redactar el Estudio Ambiental Estratégico siguiendo las directrices marcadas por la Junta e incorporarlo al Plan de Ordenación Urbana.
Ese estudio será posteriormente sometido a información pública y a nuevos informes sectoriales antes de que la Administración autonómica pueda emitir la Declaración Ambiental Estratégica, un pronunciamiento imprescindible para la aprobación definitiva del POU.