Ciberagentes de la Policía Nacional de Marbella.

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Marbella

Recuperan dos millones robados a una empresa inmobiliaria de lujo en Marbella tras una estafa digital

La Policía Nacional ha logrado embargar cuatro cuentas bancarias en Países Bajos a las que había ido a parar el dinero.

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Las claves

La Policía Nacional de Marbella ha recuperado dos millones de euros robados a una inmobiliaria de lujo tras una estafa digital.

El dinero fue transferido fraudulentamente a cuatro cuentas bancarias en Países Bajos, que lograron ser embargadas.

La estafa combinó técnicas avanzadas de smishing y vishing, suplantando la identidad bancaria para obtener códigos de verificación.

La rápida cooperación policial y judicial internacional fue clave para evitar que el dinero se dispersara a otras cuentas.

Ciberagentes de la Policía Nacional de Marbella han recuperado dos millones de euros que una compañía inmobiliaria de lujo en la Costa del Sol había transferido, bajo engaño, a cuentas bancarias de un entramado de estafadores informáticos.

Así, según han informado en un comunicado, han logrado embargar cuatro cuentas bancarias en Países Bajos a las que había ido a parar el dinero.

El grado de elaboración del fraude evidencia un elevado nivel de profesionalización de una organización criminal que combina métodos avanzados de ingeniería social y procedimientos de smishing -envío de SMS fraudulentos que aparentan proceder del banco- y vishing -llamada telefónica que suplantan a gestores financieros-, al fin de generar un clima de confianza en el que los destinatarios se hacen muy vulnerables.

Un mensaje comenzó la investigación

Los agentes comenzaron a trabajar en este caso cuando se interpuso una denuncia en la Comisaría de Policía Nacional en Marbella, en relación con una estafa informática millonaria que afectaba a una compañía dedicada a la venta de inmuebles de lujo.

Todo empezó con un SMS al teléfono de un representante de la empresa suplantando la identidad de su entidad bancaria.

El mensaje informaba de “un proceso de cambio de correo electrónico” e instaba a contactar con un número de teléfono en caso de no reconocer la operación.

Al contactar con ese número de teléfono, un falso gestor bancario alertaba a la víctima de supuestos cargos fraudulentos en la cuenta de la compañía.

Así, bajo la apariencia de tramitar la anulación de operaciones irregulares y el reembolso del dinero, los ciberdelincuentes solicitaron códigos de verificación enviados por SMS, que fueron facilitados por la parte perjudicada creyendo que completaba un proceso de seguridad legítimo.

Control de la banca electrónica

Con este modus operandi, miembros de la trama habían obtenido el control operativo de la banca electrónica de la inmobiliaria para, a continuación, realizar transferencias por dos millones de euros a cuentas en Países Bajos.

La rapidez de la actuación policial exigió la activación urgente de los mecanismos de cooperación policial y judicial internacional, que permitieron asegurar el dinero y evitar su dispersión a terceras cuentas. La celeridad con la que procedieron los investigadores resultó crucial.