ETAP de El Atabal

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Málaga proyecta un salto clave en la planta de El Atabal: 18,5 millones para ahorrar 7 hectómetros de agua al año

Emasa adjudica por 224.288 euros la redacción del proyecto para mejorar el tratamiento del agua salobre.

Más información: El gran cambio del agua en Málaga: así será la nueva ETAP de El Atabal con inteligencia artificial y más eficiencia

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Las claves
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Málaga invertirá 18,5 millones de euros para mejorar la eficiencia en la planta de tratamiento de agua de El Atabal.

El proyecto SITAguaS busca reducir el rechazo de agua durante el tratamiento del 20% al 10%, permitiendo ahorrar hasta 7 hectómetros cúbicos de agua al año.

Las mejoras incluyen recirculación de salmuera, ajustes en reactivos químicos, control descentralizado y posible uso de inteligencia artificial.

El 72,5% del presupuesto será financiado por fondos europeos FEDER, mientras que el resto lo aportará Emasa.

Málaga da un nuevo paso para mejorar el aprovechamiento del agua disponible ante los episodios de sequía.

La Empresa Municipal de Aguas (Emasa) ha adjudicado la redacción del proyecto que definirá las mejoras necesarias para aumentar la eficiencia de la planta de tratamiento de agua de El Atabal, con el objetivo de obtener un mayor volumen de agua aprovechable a partir del mismo recurso procedente de embalses y pozos.

El contrato, formalizado con la UTE formada por Estudio 7 Soluciones Integrales y Ecoagua Ingenieros, tiene un importe de 224.288,60 euros, IVA incluido, y un plazo de ejecución de 11 meses.

La actuación se integra en el proyecto SITAguaS-Soluciones Innovadoras para el Tratamiento de Aguas Salobres, una iniciativa con un presupuesto total de 18.497.370 euros que pretende mejorar el rendimiento de los procesos de tratamiento de El Atabal.

El objetivo es reducir el volumen de agua que actualmente se rechaza durante el proceso. Según las estimaciones incorporadas al proyecto, el porcentaje de rechazo podría pasar del 20% actual al 10%, es decir, reducirse a la mitad.

Ese aumento del aprovechamiento permitiría, siempre de acuerdo con las previsiones del proyecto, mantener el suministro actual a la ciudad extrayendo un 12,5% menos de agua bruta. La estimación de Emasa sitúa ese ahorro en torno a 7 hectómetros cúbicos de agua al año.

La clave, por tanto, no está en obtener agua adicional de una nueva fuente, sino en aprovechar una mayor proporción del agua que ya llega a la planta.

Un tratamiento más complejo que el del agua de mar

El proyecto parte de una particularidad de El Atabal: la instalación no está diseñada únicamente para tratar agua de mar, sino que debe hacer frente a aguas salobres procedentes de diferentes fuentes y con características variables.

La documentación de Emasa señala que la tecnología de desalación se ha desarrollado fundamentalmente para el tratamiento de agua marina, mientras que las aguas que recibe El Atabal pueden proceder de embalses salinizados y pozos y presentar diferentes niveles de materia orgánica, además de características corrosivas o incrustantes.

Estas variaciones condicionan el funcionamiento de la planta. Entre sus consecuencias están un menor rendimiento del proceso, un mayor consumo energético y una necesidad más frecuente de limpieza de las membranas.

El proyecto SITAguaS pretende adaptar el tratamiento a esas distintas calidades del agua para aumentar el rendimiento de la instalación y mejorar su capacidad de respuesta ante escenarios de escasez.

La mejora de la eficiencia se apoyará en varias actuaciones que ahora deberán concretarse en el proyecto técnico. Una de las principales será la recirculación de la salmuera o agua de rechazo, con la que se busca elevar la recuperación global de la instalación. A ello se sumarán modificaciones en la dosificación de los reactivos químicos y la regulación del by-pass del depósito de agua osmotizada.

El proyecto contempla la recuperación del agua procedente de los lavados del pretratamiento, junto con la implantación de un sistema de control descentralizado.

Otra de las líneas de trabajo será estudiar la posible incorporación de inteligencia artificial a los procesos de funcionamiento y control de la planta.

El propósito conjunto de estas medidas es elevar la cantidad de agua que finalmente puede aprovecharse después del tratamiento y reducir la que termina siendo rechazada.

Según las previsiones manejadas por Emasa, si el rechazo pasa del 20% al 10%, el volumen de agua vertida se reduciría aproximadamente a la mitad y la producción aprovechable podría aumentar en un 12,5%.

Un proyecto de 18,5 millones

El proyecto global SITAguaS cuenta con un presupuesto de 18.497.370 euros. De esta cantidad, 13.364.349,83 euros serán financiados mediante fondos del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) dentro del Programa Plurirregional de España 2021-2027.

La financiación europea llega a través de una ayuda concedida por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades dentro de la Línea de Fomento de la Innovación desde la Demanda (FID) para la Compra Pública de Innovación (CPI).

La ayuda cubre el 72,5% del presupuesto, mientras que Emasa deberá aportar los 5.133.020,17 euros restantes.

La solicitud de esta financiación fue promovida por Emasa en septiembre de 2025, en coordinación con el Área de Economía, Hacienda y Fondos de la Unión Europea del Ayuntamiento de Málaga.

Antes de llegar a la fase de Compra Pública de Innovación, la empresa municipal realizó una Consulta Preliminar del Mercado para conocer las soluciones tecnológicas disponibles o susceptibles de desarrollo que pudieran responder a las necesidades detectadas en El Atabal.

El proyecto persigue también reducir los costes asociados al funcionamiento de la planta.

La mejora de los procesos de tratamiento debería permitir disminuir el consumo de productos químicos y reducir la frecuencia de limpieza de los bastidores de membranas. Emasa plantea además como objetivo duplicar la vida útil de las membranas hasta alcanzar los 12 años, además de reducir la carga de trabajo asociada al mantenimiento de la instalación.

Todo ello forma parte de una misma estrategia: conseguir que El Atabal pueda trabajar de forma más eficiente pese a las variaciones en la calidad del agua que recibe.