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El Guadalmedina entra en su fase decisiva: Málaga afronta la decisión final para diseñar la transformación del río

La apertura de los sobres económicos da una ligera ventaja a la oferta de Ayesa y BIR sobre la de Esteyco. Sin embargo, el elemento clave será la propuesta técnica.

Más información: El coste del Guadalmedina se dispara: enterrar el tráfico hasta el puerto elevaría la inversión a unos 630 millones

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Las claves

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El Ayuntamiento de Málaga avanza en la decisión final para elegir la empresa que redactará el proyecto de transformación y renaturalización del río Guadalmedina.

El contrato, valorado en casi 2 millones de euros, incluye la creación de un parque fluvial, cinco nuevas plazas-puente y soluciones innovadoras de sostenibilidad y conectividad.

Se barajan dos alternativas para soterrar el tráfico y conectar el río con el puerto, con costes que oscilan entre 527 y 628 millones de euros, dependiendo de la magnitud de la intervención.

El proyecto prevé una amplia participación ciudadana y busca captar fondos europeos y apoyos institucionales para su financiación.

La transformación del río Guadalmedina encara una de sus etapas más decisivas. El Ayuntamiento de Málaga ya conoce las ofertas económicas de las dos únicas candidaturas que aspiran a hacerse con la redacción del proyecto constructivo que debe definir cómo será la futura renaturalización del cauce y su integración en la ciudad.

En esta particular batalla empresarial, la propuesta de Ayesa y BIR toma, de inicio, una ligera ventaja sobre la de su contrincante: Esteyco. Mientras la primera alianza reduce su oferta económica a 1.433.400 euros (1.184.628,10 euros sin IVA), la segunda propuesta asciende a 1.446.651,23 euros (1.195.570,53 euros sin impuestos).

Esto implica que la diferencia entre ambas propuestas es de apenas 13.251 euros, una distancia reducida que sitúa la valoración técnica como un elemento previsiblemente determinante en la adjudicación final.

El contrato, con un presupuesto de licitación cercano a los 2 millones de euros IVA incluido, tiene como objetivo redactar el proyecto de adecuación hidráulica, conectividad transversal y renaturalización del Guadalmedina en el tramo comprendido entre el puente de Armiñán y El Perchel.

La licitación supone un nuevo avance en uno de los grandes proyectos urbanos pendientes de Málaga, una operación llamada a modificar la relación de la ciudad con un cauce que durante décadas ha funcionado como una frontera física entre barrios.

Un parque fluvial

El futuro proyecto parte del anteproyecto elaborado en los últimos años y abandona definitivamente las antiguas soluciones basadas en el embovedamiento total del río para apostar por una intervención que combine seguridad hidráulica, recuperación ambiental y nuevos espacios públicos.

Entre las actuaciones previstas figura la renaturalización del cauce mediante la modificación de su configuración para crear un gran parque fluvial urbano, con criterios de sostenibilidad y adaptación climática.

La propuesta también contempla la creación de cinco nuevas plazas-puente en puntos estratégicos de la ciudad: La Regente, San Quintín, San Rafael, La Trinidad y Santo Domingo. Estos nuevos espacios tienen como objetivo reforzar la conexión entre barrios históricamente separados por el cauce.

Además, el proyecto deberá estudiar soluciones innovadoras como la posible integración de sistemas geotérmicos asociados a las pantallas del río y cumplir con los criterios europeos de sostenibilidad conocidos como DNSH (Do No Significant Harm).

La empresa finalmente adjudicataria dispondrá de un plazo de once meses para redactar el proyecto constructivo.

Durante los dos primeros meses se desarrollarán los estudios técnicos, ensayos y trabajos de diagnóstico necesarios, mientras que la segunda fase estará destinada a elaborar toda la documentación técnica que permitirá sacar a concurso las futuras obras.

El contrato incorpora también un importante componente de participación ciudadana. El equipo ganador deberá organizar talleres, encuentros y mecanismos de consulta para recoger aportaciones vecinales durante el diseño definitivo.

Túneles hasta el puerto

La enésima apuesta por devolverle a Málaga el río a través de parques fluviales y plazas peatonales puede mutar en una operación de ingeniería de mucha mayor magnitud.

Si ya la decisión de intervenir sobre la parte del cauce que se extiende entre los puentes de Armiñán y El Perchel, abriendo la puerta a soterrar el tráfico en los laterales, adquiere una dimensión extraordinaria, la decisión de estudiar la prolongación de los túneles viarios hasta el puerto multiplica el empaque del asunto.

A principios de año, el Consistorio informó de una prórroga en el plazo que se había dado a la consultora Esteyco para elaborar el anteproyecto de intervención sobre el río.

El objetivo era responder a una antigua reivindicación de la Autoridad Portuaria, que desde hace décadas apunta la necesidad de sondear una conexión con la zona norte de la ciudad aprovechando el río.

Y eso es justo lo que hizo la empresa adjudicataria. De acuerdo con los documentos consultados por EL ESPAÑOL de Málaga, prolongar los túneles planteados para enterrar el tráfico rodado junto al río hasta el recinto portuario podría elevar el coste de la operación hasta los 628 millones de euros.

Ese es el valor del escenario más ambicioso de las dos alternativas analizadas. En cualquiera de los casos, se ha hecho necesaria una adaptación del diseño inicial para integrar el tráfico pesado propio de la actividad portuaria.

La documentación técnica maneja dos escenarios que condicionan el futuro económico de la ciudad:

  • Alternativa 1 (La opción contenida): Plantea una conexión al Puerto de 1,18 km sumada a los 2,07 km de los túneles principales del río. El presupuesto de ejecución asciende a 527,1 millones de euros (IVA incluido).
  • Alternativa 2 (El escenario estratégico): Extiende la conexión portuaria hasta los 1,81 km, optimizando la capacidad de absorción de vehículos pesados. El coste se eleva a 628,1 millones de euros (IVA incluido).

A pesar de la magnitud de las obras subterráneas, la ambición ciudadana permanece intacta. El proyecto sigue siendo una obra maestra de urbanismo sostenible:

  • Plazas-Puente en forma de X: Se proyectan cinco estructuras conectoras entre La Goleta y Santo Domingo que funcionarán como "islas" peatonales, generando 12.300 metros cuadrados de nuevas zonas de estancia.
  • Corredor verde de 76.115 m²: El plan contempla la creación de un parque lineal de 1,4 kilómetros. De esta superficie, casi 48.000 metros cuadrados serán lecho naturalizado con vegetación autóctona y acequias, mientras que el resto se distribuirá en los nuevos bulevares laterales.
  • Sostenibilidad activa: El proyecto es, además, un laboratorio de resiliencia climática, integrando pavimentos fotocatalíticos, energía geotérmica en las pantallas del encauzamiento y sistemas de drenaje sostenible que buscan la neutralidad climática en 2050.

El éxito de esta mutación depende de un equilibrio financiero extremadamente delicado. En el caso del proyecto principal, entendido por la apuesta por renaturalizar el río y enterrar el tráfico en la parte urbana, con unos 305 millones estimados, el Ayuntamiento apuesta de manera clara por repartir las cargas con la Junta de Andalucía.

Una vía que es complementaria con la búsqueda de fondos europeos y de otras administraciones. De hecho, el pliego de condiciones que rige la contratación del proyecto constructivo señala que el adjudicatario tendrá la obligación de cazar fondos en el Marco Financiero 2028-2034.