Imagen de una de las viviendas previstas por Adendia.

Imagen de una de las viviendas previstas por Adendia.

Málaga ciudad

Luz verde a una nueva promoción de lujo en la zona este de Málaga

La promotora Adendia obtiene licencia para construir diez viviendas adosadas en una de las zonas más exclusivas de Málaga.

Más información: Así es la última operación residencial que Adendia impulsa en una de las zonas más lujosas de Málaga

Publicada
Las claves

Las claves

Adendia construirá diez viviendas adosadas de lujo en la calle San Federico, en El Limonar, Málaga, con precios entre 1,5 y más de 2 millones de euros.

Las viviendas estarán distribuidas en dos zonas y contarán con piscina y dos plazas de aparcamiento cada una, en una parcela de más de 2.800 metros cuadrados.

El Ayuntamiento exige mejoras urbanas, como la renovación del pavimento y la cesión de espacios públicos, además de la eliminación de una pérgola que excedía la altura permitida.

La promoción no podrá destinarse a alojamiento turístico mientras esté vigente la moratoria municipal sobre este tipo de uso.

Una nueva promoción de lujo empieza a tomar forma en la zona este de Málaga.

Aunque proyectada desde hace más de un año, no ha sido hasta finales del pasado mes de mayo cuando la promotora Adendia ha logrado la licencia de obras para la construcción de diez viviendas unifamiliares adosadas en la calle San Federico, en la zona de El Limonar. Los precios oscilan entre los 1,5 millones y más de 2 millones de euros.

La actuación, planteada en uno de los enclaves residenciales más exclusivos de la capital, supondrá la transformación completa de una parcela de más de 2.800 metros cuadrados que actualmente alberga varias edificaciones antiguas, ya autorizadas para su demolición.

La inversión prevista para el desarrollo asciende a casi tres millones de euros. El proyecto contempla la construcción de un conjunto residencial privado formado por diez viviendas con piscina y dos plazas de aparcamiento por inmueble.

La promoción se distribuirá en dos ámbitos diferenciados para adaptarse a la compleja topografía de la parcela, situada en una ladera con vistas hacia la bahía.

Según la documentación municipal, seis de las viviendas se ubicarán en la denominada Zona A, donde la edificación aprovechará el desnivel del terreno mediante viviendas escalonadas con sótano alineado a la calle, planta baja retranqueada y una planta superior volada que generará amplias terrazas cubiertas.

Las cuatro restantes se desarrollarán en la Zona B, con una tipología más convencional de vivienda unifamiliar de planta baja más una altura y sótano.

La licencia llega después de que el Ayuntamiento aprobara definitivamente un Estudio de Detalle específico para esta parcela, una figura urbanística necesaria para permitir la construcción de viviendas adosadas en un suelo calificado originalmente para vivienda unifamiliar aislada (UAS-1).

Mejoras urbanas en el entorno

La autorización municipal incorpora varias obligaciones para el promotor. Entre ellas destaca la mejora del pavimento en un tramo de 43 metros de la calle Abarbanell, vía que da acceso a la plataforma superior de la parcela.

Además, deberá formalizar la cesión al Ayuntamiento de los espacios que, tras la nueva ordenación urbanística, pasarán a formar parte de la vía pública.

La Gerencia de Urbanismo también condiciona el desarrollo a la presentación del proyecto de ejecución definitivo y de la documentación técnica correspondiente antes del inicio de las obras.

Una pérgola que no podrá construirse

Entre los aspectos más llamativos del expediente figura la prohibición expresa de una de las pérgolas proyectadas sobre la cubierta de una de las viviendas.

Los técnicos municipales concluyen que esta estructura incumple la normativa urbanística al situarse por encima de la altura máxima permitida. Por ello, la licencia obliga a eliminarla del proyecto final y establece esta condición de forma expresa para la ejecución de las obras.

Al igual que ocurre con las nuevas promociones residenciales autorizadas en Málaga desde la entrada en vigor de la suspensión municipal, las viviendas no podrán destinarse a alojamiento turístico mientras permanezca vigente la moratoria aprobada por el Ayuntamiento.