Un montaje con una imagen de Ricardo Ortiz y de la plaza de toros.

Un montaje con una imagen de Ricardo Ortiz y de la plaza de toros.

Málaga ciudad

Así era Ricardo Ortiz, el exmatador de toros fallecido en la plaza de toros La Malagueta tras ser embestido por un toro

Hijo del matador y banderillero Manolo Ortiz, su vocación se despertó muy pronto, hasta el punto de que el mismo día de su Primera Comunión ya se puso delante de una becerra. En la actualidad era jefe de corrales.

Más información: Un toro mata al torero malagueño retirado Ricardo Ortiz en la plaza de toros La Malagueta este Viernes Santo: era corralero

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Las claves

Ricardo Ortiz, exmatador de toros y actual trabajador en los corrales de La Malagueta, falleció tras ser embestido por un toro durante la preparación para la Corrida Picassiana.

Ortiz tuvo una destacada carrera taurina, obteniendo premios como el 'Zapato de Oro' y protagonizando numerosas faenas exitosas desde su debut en 1991 hasta su retirada.

A lo largo de su vida, enfrentó episodios difíciles, incluida una grave cornada en 2003 y una detención por tenencia de drogas a los 27 años, pero siempre mantuvo su vínculo con el mundo taurino.

Era muy querido en Málaga y devoto de Nuestro Padre Jesús Cautivo, llegando a ser hombre de trono durante la Semana Santa malagueña.

Este Viernes Santo, el exmatador de toros Ricardo Ortiz, actual trabajador de Lances de Futuro en los corrales de la plaza de Toros de Málaga, ha fallecido tras sufrir una cogida por parte de uno de los toros de la Corrida Picassiana, programada para este Sábado Santo, 4 de abril, en La Malagueta.

El suceso, según ha informado Lances de Futuro, la empresa concesionaria de la plaza y organizadora del evento, ha tenido lugar mientras el hombre realizaba labores de manejo en los corrales.

Algunas fuentes señalan que, mientras atendía a uno de los toros, el animal se habría desbocado, propinándole una violenta embestida que habría resultado mortal para el malagueño, un extremo que por el momento no ha sido confirmado oficialmente. Los hechos se produjeron en torno a las 19.40 horas y, pese a la rápida intervención del servicio de emergencias 112 Andalucía, no fue posible salvarle la vida.

Una vida compleja

Hijo del matador y banderillero Manolo Ortiz, su vocación se despertó muy pronto, hasta el punto de que el mismo día de su Primera Comunión, dicen las crónicas del pasado, ya se puso delante de una becerra. Su formación se consolidó en la Escuela de Tauromaquia de Málaga, donde empezó a forjar un estilo propio que pronto encontraría reflejo en los ruedos.

Debutó con picadores el 13 de octubre de 1991 en Fuengirola. Su proyección fue inmediata: en 1992 firmó una temporada brillante en la que se alzó con galardones de prestigio como el 'Zapato de Oro' y el premio a la 'Mejor estocada' de la Feria de Arnedo, además del 'Galápago de Oro' de Galapagar. Un año después, el 28 de marzo de 1993, se presentó como novillero en Las Ventas, consolidando una etapa en la que acumuló 96 novilladas, 179 orejas y 12 rabos entre 1991 y 1994.

Tomó la alternativa el 28 de noviembre de 1994 en la plaza de Iñaquito, en Quito, con Joselito como padrino y Juan de la Cruz como testigo, lidiando toros de Campo Bravo. Aquel día, vestido de rosa palo y plata, cortó una oreja al toro 'Bienvenido'.

Ya como matador, su trayectoria fue creciendo de forma progresiva, con hitos como la temporada 2000, en la que toreó 21 corridas y sumó 26 orejas, además de firmar una actuación destacada en la Feria de Málaga, donde fue reconocido con premios a la mejor estocada, mejor par de banderillas y mejor faena.

Los primeros años del nuevo siglo consolidaron su carrera, con triunfos en plazas como Benalmádena, Málaga o La Victoria. En 2003 sufrió una de las cogidas más graves de su trayectoria en Barcelona, con una cornada de extrema dureza que puso en riesgo su vida. Su recuperación, sin embargo, fue ejemplar, logrando reaparecer ese mismo verano en Málaga y continuar con su actividad, que se fue disipando con el paso de los años.

Sin embargo, siempre estuvo muy ligado a su Málaga natal y a La Malagueta. En la actualidad trabajaba como jefe de corrales en La Malagueta y era muy querido por su entorno, según explican las fuentes consultadas.

Uno de los episodios más difíciles de su vida llegó a los 27 años, cuando fue detenido por tenencia de drogas y acabó pasando siete meses en la cárcel. Al parecer, fue capturado cuando circulaba por la N-340 junto a un banderillero. La Guardia Civil los paró y encontraron en su vehículo 200 gramos de cocaína escondidos en la carátula de una cinta de casette. Pese a todo, volvió a vestir el traje de luces.

En una entrevista que dio a MundoToro entonces, el torero dijo que "uno siempre se plantea muchas cosas, sobre todo cuando tiene tanto tiempo para pensar. Yo nací torero y vivo para el toro y por el toro. Cada uno tiene su fin en la vida y el mío es ser torero". El exmatador explicaba que en un momento tan duro de su vida, recibió el apoyo de mucha gente, pero que "también ha habido gente que me ha hecho mucho daño". "La vida te da y también te quita, el tiempo da y quita razones", aseguraba.

El suceso ha tenido lugar en la recta final de la Semana Santa de Málaga. Algunas fuentes han confirmado que el extorero fue devoto de Nuestro Padre Jesús Cautivo, llegando incluso a ser hombre de trono.

Desde Lances de Futuro han informado al respecto que la Corrida Picassiana de este sábado continúa adelante. "El empresario José María Garzón y todo el equipo de Lances de Futuro se une al dolor de la familia de Ricardo Ortiz y de toda la familia taurina malagueña en estos momentos tan difíciles y quiere expresar públicamente su pesar por esta irreparable pérdida", han indicado en un comunicado. La de este fin de semana se trataba de la última corrida de Garzón como empresario de La Malagueta, puesto que ya se le acababa la concesión. Cogió la plaza en 2022.