Málaga sigue a la espera de su propio Puerto Banús: sin obras tres años después de ser adjudicado a un fondo de Catar
Los promotores, liderados por un fondo de Catar, siguen pendientes de la licencia de obras y de ajustes en su organización interna. La inversión ronda los 44 millones.
Más información: El extraordinario impacto socioeconómico del futuro ‘Puerto Banús’ de Málaga: generará unos 782 millones
La esperada marina deportiva de San Andrés, con la que Málaga capital espera disponer de su propio Puerto Banús, sigue demorándose en el tiempo.
Tres años pasan ya del momento en que la Autoridad Portuaria adjudicó formalmente la concesión de la lámina de agua y del espacio en tierra sobre el que se proyecta la construcción de casi 600 puntos de atraque (400 de ellos en agua y 200 en tierra), así como un desarrollo comercial de 3.000 metros cuadrados. Todo ello con una inversión de unos 44 millones de euros.
La oferta ganadora de Marina Málaga San, una alianza empresarial encabezada por el mismo fondo de inversión de Catar que pretende desde hace más de una década construir una gran torre hotelera de 144 metros en el dique de levante, sigue sin activar formalmente la obra.
De hecho, pese al discurrir de los meses, Al Alfia, sigue sin tener en sus manos la licencia con la que despejar el camino y arrancar la ejecución material de la marina.
Las fuentes consultadas señalan que el proceso de obtención del permiso por parte del Ayuntamiento se encuentra en su fase final, confiando en que este paso quede desbloqueado en breve. Al tiempo, relacionan la demora en ciertos ajustes en la reorganización de la sociedad concesionaria.
Por su parte, el presidente del Puerto, Carlos Rubio, insiste en que pese al retraso existente, los promotores mantienen "su firme compromiso de ir adelante con esta iniciativa". Y muestra de ello es que, hasta la fecha, han cumplido con los pagos a los que están obligados tras la formalización de la concesión.
Esta operación no es sólo trascendente para el Puerto y sus arcas, sino también para la ciudad, por cuanto supone una pieza de enorme valor estratégico en la configuración de una nueva centralidad urbana.
Sus efectos se sumarán en los próximos años al edificio de oficinas promovido por Merlin Properties y la familia Nieto, así como a la gran transformación de El Bulto, con una torre de 23 plantas de viviendas de lujo diseñada por el estudio Zaha Hadid. Usos a los que agregar el futuro Palacio de la Ópera.
Torre de viviendas diseñado por el estudio Zaha Hadid para la propuesta de Sierra Blanca Estates en El Bulto.
Impacto económico
Para tomar una verdadera dimensión de la propuesta basta con acudir a los números recogidos en la memoria económica del proyecto. De acuerdo con la misma, se estima que en los 50 años de concesión otorgados, la actividad de la marina tendrá un Valor Agregado Bruto (VAB) y un impacto socioeconómico total de 782 millones de euros. O lo que es lo mismo, de 15,6 millones al año.
Aunque el valor de la marina repercute en el conjunto de la capital de la Costa del Sol, es indudable que el mejor parado será la Autoridad Portuaria y sus arcas. Y muestra de ello es que una vez finalizado el periodo concesional, en 2070, habrá obtenido del orden de 146,9 millones en concepto de tasas portuarias y tarifas.
Estas son las principales piezas de la marina de San Andrés:
- Edificios de uso comercial: se ordenan siete edificios a lo largo de los muelles oeste y sur, con su fachada principal hacia la lámina, con una altura máxima de una planta. El techo máximo edificable es de 3.000 metros cuadrados.
Las edificaciones del muelle oeste serán cuatro. Sus cubiertas planas prevén su posible conexión con la plaza del Auditorio en la parcela colindante. Sus fachadas se separan del cantil o muelle de ribera.
Cada edificio tendrá un máximo construido de 488,05 metros. En el nivel -1 de sótano se propone un aparcamiento público con un total de 146 plazas, que complementan a las 305 plazas de aparcamiento en superficie. Esto permite un total de 451 plazas.
En cuanto a las edificaciones del muelle sur, serán tres con altura de planta baja más torreón de acceso a la cubierta. El techo máximo de cada una es de 349,25 metros. Se apuesta por un diseño fraccionado para obtener mayor superficie de “exposición- escaparate” y evitar el efecto trasera.
Esta disposición permite unos espacios abiertos entre los edificios con terrazas, pérgolas y vegetación, potenciando la actividad urbana del paseo de borde de la dársena náutico-deportiva. La “carga y descarga” se realiza por la calle trasera de servicio.
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El Complejo Náutico: los volúmenes propuestos del complejo náutico se componen de dos edificios con usos diferenciados, que son el Club Náutico y la Escuela de Vela. Ambos, en el extremo del muelle sur y contradique de abrigo. El Club Náutico tendrá planta baja+planta primera (8 metros de altura de cornisa) +torreón (con 100 metros edificados).
Sus usos serán los de restauración, pequeño comercio y actividades sociales, con sus espacios de terrazas y jardines colindantes con la dársena náutico-deportiva. Su techo máximo edificable es de 1.820 metros.
En cuanto a la escuela de vela, dotará al puerto deportivo de una importante oferta social para potenciar el deporte náutico. Una rampa flotante adyacente a una explanada de operaciones, complementan a esta edificación con una altura máxima de planta baja. Su techo máximo edificable es de 380 metros.
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La Zona de Varada y Nave de Marina Seca: estará en la zona del muelle norte, colindando con la zona de nueva lonja, el cuartel de la Guardia Civil y el nuevo embarcadero del río.
Está dotada de un edificio de marina seca destinado a talleres de reparación de embarcaciones, y locales relacionados con la actividad náutico-deportiva. Los mismos también podrían tener la función de oficinas del puerto deportivo. El techo máximo edificable es de 5.000 metros.
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La capitanía y torre de control: estarán en el extremo del espigón central, con una altura de planta baja más tres plantas, más torre de control. Así es donde se ubicará la Administración del recinto portuario, las oficinas de la Capitanía, y la Torre de Control General. El techo máximo edificable es de 425 metros.