Vistas de Málaga.
Mapa del ruido en Málaga: las zonas críticas, los hospitales y colegios sensibles y los barrios más castigados
El Ayuntamiento de Málaga abre a consulta pública el anteproyecto de la cuarta revisión del plan de acción contra el ruido. Más del 20% de la población está expuesta por la noche a niveles por encima de los objetivos.
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El Ayuntamiento de Málaga acaba de abrir a consulta ciudadana el anteproyecto del nuevo Plan de Acción contra el Ruido de la aglomeración urbana, la cuarta gran revisión del mapa acústico municipal.
El diagnóstico realizado por la empresa Sincosur revela que más del 20% de la población está expuesta por la noche a niveles por encima de los objetivos legales y que el tráfico rodado concentra cerca del 95% de la contaminación acústica.
A estos primeros detalles hay que sumar que casi la mitad de los hospitales y colegios soportan ruido excesivo.
Ante esta realidad, el documento técnico plantea medidas con las que rebajar el impacto del ruido. Y ello mediante la combinación de acciones calmado de tráfico, la construcción de más carriles bici, la protección de centros sensibles y el refuerzo de las llamadas "zonas tranquilas". Todo ello con una inversión estimada superior a los 7,8 millones de euros en cinco años.
Imagen de archivo del tráfico en la Avenida de Andalucía de Málaga.
El proceso de participación fue publicado el pasado 23 de enero, estando abierto hasta el 6 de febrero el plazo de audiencia para que vecinos, entidades y sectores afectados presenten opiniones y sugerencias.
El plan responde a la Directiva europea y a la Ley estatal del Ruido, que obligan a las ciudades de más de 100.000 habitantes a actualizar cada cinco años su diagnóstico acústico y sus medidas de reducción.
Radiografía del ruido
Según el cálculo realizado con el método europeo CNOSSOS, el 13,2% de la población malagueña está expuesta de día a niveles por encima de los objetivos de calidad acústica; el 11,5%, por la tarde, y el 20,8% durante la noche.
En cifras, esto supone unas 77.500 personas afectadas en periodo diurno, 67.500 por la tarde y más de 120.000 en horario nocturno, principalmente por el tráfico rodado.
El documento destaca que el 43% de los centros docentes y el 48,3% de los centros sanitarios de la aglomeración se encuentran afectados por ruido excesivo en los periodos relevantes para su actividad.
En el entorno del aeropuerto de Málaga‑Costa del Sol, los datos de AENA hablan de varios miles de vecinos expuestos a niveles superiores a 55 dBA en el índice Lden, con varios centros educativos dentro de las isófonas más ruidosas.
Fachada del Hospital Regional de Málaga.
En primera línea de ruido
El anteproyecto fija criterios específicos para priorizar la protección de los llamados "edificios sensibles": colegios y hospitales.
En el caso de los centros docentes, se interviene sobre aquellos que están al menos 5 dBA por encima del objetivo de calidad (más de 65 dBA en Ld/Le) y concentran más de 600 alumnos, lo que representa el 14% del total de centros que superan los límites.
La lista incluye 15 centros, entre ellos IES Santa Bárbara, IES Belén, IES Litoral, IES Emilio Prados, IES La Rosaleda, los conservatorios Manuel Carra y Gonzalo Martín Tenllado y colegios concertados como San Juan de Dios, San Bartolomé, Sagrada Familia, San Manuel o Safa‑ICET.
Algunos, como la Facultad de Ciencias de la Comunicación y Turismo o el propio Santa Bárbara, registran más de 70 dBA tanto de día como de tarde, con entre 700 y 3.000 alumnos cada uno.
En el ámbito sanitario, el plan pone el foco en los hospitales con más de 200 camas y niveles superiores a 60 dBA de día y tarde y 50 dBA de noche.
Se identifican cuatro grandes centros: el Hospital Civil, el Hospital Regional Universitario, el complejo Carlos Haya (USMIJ) y el Hospital Universitario Virgen de la Victoria, con niveles que superan los 70 dBA de día en el caso del Civil.
Barrios más castigados
A partir del mapa estratégico de ruido, el Ayuntamiento y la ingeniería Sincosur han desarrollado un sistema de ayuda a la decisión que identifica "puntos de conflicto" en función del nivel de ruido y del número de personas afectadas.
Con ese método se consolidan 52 puntos de conflicto en el escenario urgente (33 residenciales, 15 docentes y 4 sanitarios), tras una doble validación en oficina y sobre el terreno.
A ellos se suman decenas de nuevos tramos residenciales con alta afección acústica en avenidas como Velázquez, Héroe de Sostoa, Andalucía, Valle‑Inclán, Martínez de la Rosa, Juan XXIII, Europa, Carlos de Haya, Molière, Camino de San Rafael o José Ortega y Gasset, entre otras.
También incorpora nuevas residencias de mayores, clínicas y centros educativos –como CEIP García Lorca, La Biznaga, Manuel Altolaguirre, María Zambrano, Victoria Kent o varios centros infantiles– con niveles de hasta 73,9 dBA en periodo lectivo.
¿Qué se va a hacer?
La mayor parte de las actuaciones se enfocan sobre el tráfico rodado, responsable de alrededor del 95% de la contaminación acústica en las zonas urbanas, según recuerda la memoria. El catálogo de medidas correctoras incluye:
- Calmado de tráfico mediante reducción de la velocidad y declaración de zonas 30.
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Implantación de carriles bici (CB) en grandes ejes como Velázquez, José Ortega y Gasset, Carlos de Haya, Valle‑Inclán, María Zambrano o Europa.
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Carriles compartidos (CC) a 30 km/h en tramos como Camino de San Rafael, Jane Bowles, Cánovas del Castillo, Carretera de Coín o calle Almería.
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Reducción general de velocidad (RV) en calles como Héroe de Sostoa, Martínez de la Rosa, Moraima o Aristófanes, a menudo combinada con carril bici.
En centros sensibles se prevé, por ejemplo, limitar la velocidad y reordenar el tráfico en el entorno de CEIP García Lorca, IES Guadalmedina, José María Hinojosa o Miguel Hernández, así como en torno a residencias como Hermanitas de los Pobres, Las Violetas o la clínica Fresenius, o al Hospital Vithas Parque San Antonio.
Dos bicicletas y un patinete circulan por el nuevo carril bici abierto en Málaga.
El plan refuerza también las llamadas "zonas tranquilas" –19 grandes parques y espacios naturales como el Parque del Oeste, Monte Gibralfaro, el Paraje Natural de la Desembocadura del Guadalhorce o el Parque Natural Montes de Málaga–, con propuestas que van desde la señalización específica y campañas de sensibilización a la plantación de pantallas vegetales, instalación de fuentes de agua, límites de 30 km/h en vías colindantes y monitorización continua de niveles.
El plan insiste en que la herramienta más eficaz y barata es integrar la contaminación acústica en todas las decisiones de desarrollo urbanístico y de transporte.
El documento reclama que cualquier proyecto de crecimiento urbano o modificación de infraestructuras incluya estudios de impacto acústico que diseñen una ciudad "sin ruido" desde el origen.
Para ello, se propone fortalecer el Sistema de Gestión Municipal Ambiental (SIGMA) como órgano que elabore políticas globales contra el ruido, desarrolle normativa, evalúe mapas e informes, realice inspecciones, gestione denuncias, sancione incumplimientos y mantenga redes de vigilancia y control.
Con el conjunto de estas actuaciones, la previsión municipal es reducir en torno a un 30% la población expuesta a niveles de ruido superiores a los objetivos de calidad acústica, además de desarrollar al menos la mitad de las acciones diseñadas para las zonas tranquilas.