Vista aérea de la desembocadura del río Guadalhorce, en Málaga.

Vista aérea de la desembocadura del río Guadalhorce, en Málaga.

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La crecida del Guadalhorce rompe tuberías de saneamiento: Málaga pide no bañarse en la playa de Guadalmar

Para minimizar el impacto ambiental, la Empresa Municipal de Aguas (Emasa) ha paralizado el bombeo de Guadalmar.

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Las claves

La crecida del río Guadalhorce ha provocado la rotura de dos tuberías de saneamiento que cruzan el cauce cerca de la pasarela de la senda litoral en Málaga.

El Ayuntamiento recomienda no bañarse en la playa de Guadalmar debido a vertidos accidentales de aguas residuales tras el incidente.

Emasa ha parado la estación de bombeo de Guadalmar y los vertidos se están canalizando mar adentro para minimizar el impacto ambiental.

Se prioriza la construcción de un tramo de la red de aguas regeneradas como solución provisional, y los técnicos evalúan los daños y la calidad del agua.

Las secuelas del último temporal de lluvia y viento que azotó días atrás a la provincia de Málaga, llegando a provocar la activación del aviso rojo por precipitaciones torrenciales y la crecida del río Guadalhorce, se dejan notar aún en la capital de la Costa del Sol.

Muestra de ello es que el Ayuntamiento ha recomendado este martes evitar el baño en la playa de Guadalmar como medida preventiva tras la rotura de dos tuberías de saneamiento debido a la crecida del río Guadalhorce.

Según los datos aportados desde la Casona del Parque, la gran corriente del Guadalhorce erosionó uno de los apoyos de la estructura portante de las tuberías de saneamiento que cruzan por encima del cauce, próximo a la pasarela de la senda litoral.

Esto ha provocado la rotura y caída al río de un tramo de aproximadamente 50 metros de estructura y tuberías.

En cuanto se ha tenido conocimiento a primera hora de esta mañana de esta incidencia que ha provocado que las tuberías de saneamiento que recogen el agua residual del distrito de Churriana y de Torremolinos viertan directamente al río, Emasa ha procedido a parar la EBAR de Guadalmar para detener dicho vertido accidental.

Así, conforme al Reglamento de Vertidos, es el titular de la actividad el que utilizará todos los medios a su alcance para reducir al máximo los efectos de la descarga accidental.

Es por ello por lo que se ha paralizado el bombeo de Guadalmar para que el impacto ambiental sea el mínimo posible y el vertido se está realizando mar adentro. Cabe indicar que este emisario tiene una longitud de 475 metros mar adentro.

Todo ello se ha puesto en conocimiento de la Junta de Andalucía y se está trabajando de forma coordinada.

Los técnicos de Emasa están valorando los daños y trabajando en la solución de la incidencia lo antes posible y realizando, asimismo, analíticas del agua que determinarán si es preciso cerrar dicha playa, decisión que es competencia autonómica.

La solución en la que se está trabajando es en dar prioridad a la construcción de un tramo de la obra para la red de aguas regeneradas para el riego de instalaciones de la zona oeste de la ciudad y de Torremolinos, de modo que ese tramo que está situado a la altura donde se ha producido la incidencia sea reversible y se pueda utilizar de forma provisional en sentido contrario al inicialmente previsto.

Las mencionadas obras ya habían sido adjudicadas a la UTE PTOC y UC10 con la que ya se ha contactado para dar inicio a estos trabajos.