Málaga

La primera ola de calor del verano sacudió Málaga la semana del 6 de julio donde se alcanzaron temperaturas récord de hasta 40 grados centígrados. El termómetro ha llegado a marcar este sábado por la tarde esos mismos grados de máxima en el Paseo de la Farola y casi 35 en el Embalse de la Concepción, según las estaciones de la red Hidrosur, correspondiente a la Junta, que se encuentran instaladas allí.

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La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) además ha mantenido activa este sábado la alerta amarilla por altas temperaturas que pueden alcanzar una máxima de 36 grados en la zona de Sol Guadalhorce, con vientos terrales, desde las 14:00 a las 21:00. Este aviso se produce apenas tres días después de que Aemet activase uno semejante para la capital, con temperaturas de hasta 33 grados.

La ciudad ha llegado de media a los 33 grados centígrados hoy mientras que la mínima será de 19 el próximo lunes 2 de agosto. Aún así, nada tiene que ver con las temperaturas a las que llegamos el pasado fin de semana, cuando la capital alcanzó los 42 grados. A partir del domingo, según los datos facilitados por la Aemet, las elevadas temperaturas darán una pequeña tregua. Se alcanzarán entre los 27 y 30 grados de máxima hasta el miércoles.

En la comarca de Antequera, en aviso amarillo este mismo jueves, bajarán también las temperaturas. La situación de la zona ha mejorado este sábado, cayendo los termómetros hasta los 31 grados. También se espera, según la Agencia Estatal de Meteorología, que alcancen máximas de 31 grados de este domingo en adelante. Y sí, prepárense para el jueves, porque las temperaturas volverán a subir a 36 grados.

La situación de las playas

La bandera amarilla ha ondeado este sábado en muchísimas playas de Málaga capital. Esto se debe, entre otras causas, a fenómenos costeros de riesgo como los fuertes vientos de hasta 70 kilómetros por horas que está registrando la Aemet. La bandera roja también se ha impuesto en algunas playas como la del Peñón del Cuervo, El Palo, El Candado y Pedregalejo por "el viento y a la resaca que produce", en palabras del Ayuntamiento.