Alvaro Nadal, Francisco Cabrera y Miguel Sebastián en la jornada 'Dialogos para el Desarrollo' en Málaga.

Alvaro Nadal, Francisco Cabrera y Miguel Sebastián en la jornada 'Dialogos para el Desarrollo' en Málaga.

Economía

“No ha llegado la sangre al río”: dos exministros celebran un 2025 menos catastrófico de lo previsto en economía

Miguel Sebastián y Álvaro Nadal destacan en un evento en Málaga que la economía española mantiene solidez, aunque urgen reformas estructurales y un pacto de Estado para resolver el acceso a la vivienda.

Más información: Los promotores proyectan casi 10.000 viviendas en Málaga, pero solo 335 a precios asequibles

Publicada

La situación económica española está mejor de lo que se esperaba, pero hay problemas importantes por resolver como el acceso a la vivienda.

Son dos de las conclusiones de las intervenciones que el exministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, y el director Ejecutivo del Banco Africano de Desarrollo y exministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, realizaron ayer en Málaga dentro de la jornada Diálogos para el Desarrollo organizada por Management Activo.

Sebastián dividió su exposición en dos partes: entorno global y España. En el contexto internacional, consideró que el 2025 "ha sido algo mejor de lo esperado porque el tema arancelario de Trump, aunque con muchos anuncios y ruido, no ha sido tan grave como se esperaba".

El exministro apuntó que la política de Trump ha tenido más impacto dentro de los propios Estados Unidos y no precisamente positivo. ​"Se ha frenado la creación de empleo hasta niveles insospechados y el PIB, con datos de los tres primeros trimestres de 2025, ha bajado un poco y no se ha corregido el déficit comercial. Por eso plantea la duda de “para qué han hecho todo este lío”, dado que la mejora ha sido mínima", expuso.

Francisco de la Torre y Alicia Izquierdo junto a los ponentes y patrocinadores.

Francisco de la Torre y Alicia Izquierdo junto a los ponentes y patrocinadores.

Sebastián precisó que ​"el país cuyo superávit comercial más ha mejorado es China" porque ante los anuncios de aranceles, China y otros países han buscado alternativas y han firmado acuerdos comerciales entre ellos, reforzando su comercio mutuo. "Trump ha favorecido que el resto de países se unan contra él", ha enfatizado.

En el caso concreto de España, Sebastián cree que en 2026 "habrá un menor crecimiento, pero de más calidad porque está aumentando la productividad, que es el talón de Aquiles de la economía española".

"Por primera vez en mucho tiempo están creciendo a la vez el empleo y la productividad, por lo que el crecimiento no se explica solo por la inmigración o el aumento de la población. España volvería a ser, entre los grandes países de la OCDE, uno de los que más crecen", indicó.

Eso sí, Sebastián señaló que el nivel de déficit público no es acorde con la fase del ciclo económico y piensa que "España debería tener superávit, al menos primario (antes de intereses), y reducir la deuda pública con más ambición para tener un colchón cuando llegue la próxima recesión". "En política fiscal vamos mal", insistió.

En el caso de la vivienda, el exministro socialista es partidario de un Pacto de Estado. Además, consideró que "la solución no siempre es construir más, sino poner en el mercado viviendas vacías". De lo contrario, advierte del riesgo de otra burbuja inmobiliaria.

Sebastián ​hizo hincapié en que "el problema de vivienda para los jóvenes es acuciante", pero recalcó que hay que pensar en el largo plazo y evitar repetir la dinámica de "construir millones de viviendas que luego no servirán para nada".

En este sentido defendió que hay que construir para alquilar y recordó que la generación boomer acabará transfiriendo una gran cantidad de vivienda a los jóvenes, lo que implica que ya existe una “bolsa” de vivienda futura que debe tenerse en cuenta en la planificación. Hay que evitar "construir otra vez a lo loco", remarcó.

Un momento de la jornada que congregó a numerosos empresarios y directivos.

Un momento de la jornada que congregó a numerosos empresarios y directivos.

Nadal fue en la misma línea macroeconómica. Explicó que, pese a los temores del año anterior sobre una ruptura del multilateralismo, guerras comerciales, hundimiento del comercio internacional y crisis financiera, "la economía mundial ha seguido creciendo y comerciando, con altibajos en los mercados, pero sin que haya pasado gran cosa". "No ha sido una catástrofe como algunos aventuraban", añadió.

Señaló que la buena noticia es que “no ha llegado la sangre al río”, pero la mala es que persisten importantes focos de inestabilidad, como la vuelta del debate sobre aranceles ligada a tensiones geopolíticas y a las amenazas de Estados Unidos.

Nadal defendió que las bases de la economía española son "sólidas", fruto de reformas anteriores, y subraya que no solo España va bien, sino también otros países que hicieron ajustes como Grecia, Portugal, Irlanda, Chipre o Malta, frente a algunos países del norte que exigían deberes pero reformaron menos.

Sitúa a Europa en un contexto relativamente positivo, destacando su reacción con más integración y acuerdos comerciales como el de Mercosur y el recién firmado con India, aunque cree que se comunica mal una buena política europea.

Nadal criticó ciertos enfoques climáticos en la UE que, a su juicio, han derivado en "políticas excesivas en energía y en sectores industriales como el automóvil".

Planteó la necesidad de una "agenda de reformas estructurales para hacer la economía más eficiente, competitiva y productiva", especialmente en un contexto de incertidumbre y comercio internacional inestable que afecta a un país tan exportador como España y a provincias como Málaga.