Los jugadores del Unicaja tras la derrota contra el AEK Atenas en la semifinal de la BCL.
Unicaja 65-78 AEK de Atenas, el algodón no engaña: no jugará la final de la BCL tras un pésimo partido
Un primer cuarto nefasto en ataque del equipo malagueño lo condena a la derrota en la semifinal de la Final Four de la BCL.
Duarte, llamado a ser la estrella del proyecto, descartado.
Más información: así te hemos contado el partido en directo
El Unicaja no revalidará la corona de la BCL. Porque no es un equipo que esta temporada esté preparado para ello. La renovación del proyecto le ha dado para alcanzar la Final Four, pero no para competir en la semifinal.
Porque un equipo que anota 21 puntos en la primera parte de un partido de estas características no están en condiciones de levantar un título europeo. Cayó contra el AEK de Atenas (65-78) y cerrará el año sin ningún título. No estaba Málaga acostumbrada a eso últimamente.
Una primera parte horrible en ataque condenó al conjunto de Ibon Navarro, que cerró el partido con los mismos tiros de tres puntos que de dos, con un 8 de 32 en el triple, no supo cómo frenar el vendaval Bartley, y dejó a Greg Brown campar a sus anchas por la pintura con un mate tras otro.
Igualó los parciales con los griegos en el tercer y último cuarto, de hecho sacó un punto de ventaja tras el descanso, pero la mochila pesaba demasiado.
Además, nadie se puso la capa, aunque esa no sea la seña de identidad de este equipo. Pero faltó un líder en el parqué. No pudieron serlo Djedovic, Rubit y Duarte, descartados, ni Cobbs, en el banquillo con cero minutos.
Unicaja encontró por dentro a Kravish en los primeros minutos para neutralizar la enérgica salida griega. Pero se atascó en los siete puntos en el primer cuarto con un ritmo muy bajo de juego. El porcentaje de triple fue horrible, sumándole algunas pérdidas. 9-14 fue el rácano marcador de los primeros diez minutos, en el que el primaron los errores y las defensas.
Pero en el segundo cuarto empezó a aflorar los síntomas del Unicaja de hoy, no del defensor de la corona. El lenguaje no verbal de algunos jugadores apuntaban a catástrofe. Se le fue escapando el conjunto griego con algo de acierto de cara al aro. No necesitó mucho.
El Unicaja no metía una, de ninguna manera. No corría. Ni tiró un tiro libre. No aparecía nadie para tomar las riendas. El mejor cajista al descanso era Kravish, después de toda la temporada fuera. Sintomático. 21-37 al descanso.
Igualdad insuficiente tras el descanso
El Unicaja salió muy bien tras el previsible toque de atención. Ibon tiró de un juego interior bajo, con Tyson Pérez y Sulejmanovic, que lideró la reacción cajista. Se bajó de los diez puntos de desventaja. Los triples empezaron a entrar.
Pero con la entrada de la unidad B del partido el equipo corrió menos y AEK volvió a irse. Unicaja entró trece puntos abajo en el último cuarto. Y ahí se estuvo moviendo. Sólo pudo bajar en una ocasión de los diez puntos de desventaja. Desaprovechó varias acciones de ataque para meterse en el partido, y falló una catarata de tiros libres que le impidieron siquiera soñar.
Un clavo más sobre este ciclo que empezó a cerrarse hace un año cuando el Unicaja revalidó una corona que ya ha perdido. Pero que se ha cerrado definitivamente en Badalona, donde empezó todo con la Copa del Rey de 2023. Venía avisando el equipo cajista. Falta la pelea por la tercera plaza contra La Laguna Tenerife. Pero el algodón no engaña.
Ficha técnica:
65 - Unicaja Málaga (9+12+22+22): Perry (12), Audige (5), Barreiro (6), Pérez (2), Kravish (6) -cinco inicial-; Balcerowski (8), Webb III (5), Kalinoski (6), Díaz (4), Sulejmanovic (4) y Tillie (7).
78 - AEK Atenas (14+23+19+22): Flionis (3), Bartley (16), Gray (10), Charalampopoulos (3), Feazell (6) -cinco inicial-; Skordilis (4), Brown III (8), Katsivelis (-), Lekavicius (14) y James Nunnally (14).
Árbitros: Yohan Rosso, Martins Kozlovskis y Julio Anaya. Eliminaron por cinco faltas personales al jugador visitante Kalinoski (min. 37).
Incidencias: Segunda semifinal de la Liga de Campeones de baloncesto disputado en el Palau Municipal d'Esports de Badalona ante 7.852 espectadores.