Joaquín y Larrubia celebran un gol del Málaga CF en La Rosaleda.

Joaquín y Larrubia celebran un gol del Málaga CF en La Rosaleda. LaLiga

Málaga C.F.

5-3 | El Málaga CF convierte La Rosaleda en un manicomio para ganarle al Huesca

El equipo blanquiazul firma la permanencia matemática en un partido con mil caras en el que alcanza los 51 puntos.

Larrubia, Niño, Joaquín y Chupe en dos ocasiones, goleadores blanquiazules.

Continúa una semana más en puestos de playoff.

Más información: así te hemos contado el partido en directo

Publicada

Las claves

El Málaga CF venció al Huesca 5-3 en La Rosaleda, asegurando matemáticamente la permanencia con 51 puntos.

El partido fue intenso y cambiante, con un descuento de doce minutos y tres goles en ese tramo final.

Chupe destacó con dos goles, alcanzando los 14 en la temporada, mientras que Larrubia y Joaquín también anotaron para los locales.

El Málaga supo reaccionar ante los momentos de incertidumbre y se mantiene en puestos de playoff.

Lo más fácil de explicar es que el Málaga CF ya tiene la permanencia matemática con 51 puntos tras ganarle al Huesca 5-3 en La Rosaleda. Lo complicado, todo lo que se vio en el campo en un partido con mil caras y un descuento que se fue a los doce minutos con tres goles incluidos.

Pero este es el Málaga de Funes, capaz de sobreponerse a cualquier piedra en el camino. Fue superado por el Huesca con claridad más de media hora, hasta que encontró el empate y empezó a virar el partido.

Y cuando llegó la incertidumbre en el 89 con el 3-2 de Pulido, supo adaptarse y responder con contundencia los dos sustos. Todo esto, con Chupe yéndose a los 14 goles, números de delantero de equipo que aspira a todo.

Pero hasta esos goles, hay mucho que contar.

Funes le dio la alternativa a Adrián Niño en ataque y reordenó la defensa como más le gusta. Con Rafita en la izquierda y Puga en la derecha de vuelta al once. Chupe esperó en el banquillo.

Pero un equipo que empieza a jugar de memoria fue cortocircuitado por el Huesca. El equipo de Bolo, hasta el empate de Larrubia en el 37', maniató al Málaga con un baño de pizarra. Sin el antifútbol que se está acostumbrado a ver La Rosaleda.

Tres líneas muy juntas, presión muy efectiva para impedir al Málaga avanzar, y buscar el área contraria con los menos toques posibles.

Así hizo sufrir Laquinta a Rafita por la derecha, proporcionando dos asistencias marradas por Portillo y Cantero.

Se jugó a lo que quiso el Huesca, con alguna llegada esporádica local, como un disparo de Joaquín en los primeros minutos. Hasta que Murillo cometió un penalti claro sobre Escobar. Nadie acertó a despejar la pelota y el central le dio a la pierna en lugar de al balón.

Era el minuto 27 de partido y Sielva, con toda la presión de la grada, engañó con muchas tablas a Alfonso Herrero.

El Málaga, espoleado por los suyos como siempre, intentó dar un paso adelante, pero el Huesca continuó muy firme. Hasta que se encontró la fisura.

Robo y balón a Joaquín a la izquierda, que domó la pelota esperando la elección correcta. Atrajo a toda la defensa del Huesca, ayudado por Adrián Niño, hasta que a Larrubia se le quedó más de media área barrida. Por allí apareció el diez y Joaquín lo vio. Desde Miraflores a La Luz. El remate de primeras con la zurda pillando a pie cambiado a Jiménez para mandar la bola al rincón de la red vale mucho dinero.

Ahí se desordenó algo el Huesca, el Málaga se subió en la ola buena para apretar y sacar un penalti clamoroso a Niño que Gorka Etayo tuvo que mirar en la pantalla. Por el pinganillo le obligaron a parar el juego.

Fueron varios minutos de tensa espera hasta que Niño, tirando de paradina, la mandó suave al centro y arriba de la portería para firmar la remontada momentánea. Todo esto, antes de la anarquía.

Adrián Niño celebra su gol en el Málaga CF vs. Huesca

Adrián Niño celebra su gol en el Málaga CF vs. Huesca LaLiga

La segunda mitad empezó con Joaquín perdonando primero y ejecutando después. El malagueño aprovechó un centro de Puga por la derecha para controlar en el área, acunar la bola y hacer el tercero en el 55'. El Málaga salió a buscarlo y lo encontró.

Así empezó a desarbolar al Huesca, al que el Málaga dejó sonado. Las llegadas cada vez eran más claras, los espacios cada vez más grandes, pero el conjunto local no terminó de cerrar el duelo.

El ritmo se paró con el carrusel de cambios. Y a partir de ahí se abrieron las puertas del manicomio.

Con Chupe, ya en el campo, perdonando el cuarto más de una vez, un doble despeje fallido de Montero -varias acciones horribles consecutivas- y Murillo, que engañó a Alfonso, acabó con Pulido que ya estaba de palomero, haciendo el segundo. Era el minuto 89. El Málaga perdió energía en esos minutos.

El descuento no fue apto para esquizofrénicos. El cartelón anunció ocho minutos eternos con el 3-2 en el marcador. El Málaga apostó por el balón largo y ahí pescó el cuarto Chupe, con ayuda de Dorrio.

Pero no llegó la tranquilidad, porque Carillo en un córner puso el 4-3.

Con el Huesca volcado, recuperación, balón a Larrubia, que dejó solo a Chupe mano a mano con Jiménez y con el aliento en el cogote de dos rivales. Como si la cosa no fuese con él, sentó al portero y la mandó para dentro.

14 goles que dejan al Málaga, por orden, con la permanencia abrochada, con 51 puntos, y una semana más en posiciones de playoff. El Málaga de Funes también se maneja en la locura.