Que el gol en el Málaga es una cuestión de estado no es novedad. De hecho, ya se apuntó en estas líneas la arriesgada apuesta que hacía el club blanquiazul con el factor más decisivo para ganar partidos, el de marcar en la meta rival. Y tras el gol del pasado viernes de penalti de Brandon Thomas, sólo él y Roberto son los delanteros del equipo que han visto puerta en los nueve partidos disputados de Liga hasta la fecha. Una renta mínima que es necesario mejorar para intentar escalar posiciones.

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El Málaga es el sexto equipo menos goleador de la categoría. Le cuesta un mundo ver puerta. Y sus ocho goles están repartidos en los dos ya citados de Brandon y de Roberto, el doblete de Paulino, uno de Luis Muñoz, otro de Escassi y los tantos de los centrales, Peybernes y Juande. Muy repartido, que podría ser positivo, pero en este caso es insuficiente. Porque el club aún sigue esperando a un delantero que descolle y que aglutine el peso del gol.

Se espera que sea Sekou, que le está costando arrancar por las lesiones y por la inactividad. O incluso Chavarría, que el viernes ya viajó con el equipo a Valladolid para ir entrando en dinámica de equipo, pero no gozó de minutos tras su grave lesión. Hay menos esperanzas con Brandon, que es un luchador y un competidor nato pero que no tiene el gol como castigo. Ni tampoco Antoñín, que le está costando hacerse con la titularidad y está por debajo del nivel que se espera de él.

Brandon Thomas vio puerta ante el Real Valladolid, de penalti, después de año y medio sin hacerlo. Las lesiones, la inactividad y porque su fuerte no es el gol habían evitado que el mallorquín pudiese celebrar un gol -llamativa y curiosa la forma de hacerlo el pasado viernes junto a Kevin-. Desde el pasado 7 de marzo de 2020 no marcaba, ante el Albacete cuando estaba en las filas del Girona. "Estaba preparado el baile con Kevin, que es de los que más cariño tengo en la plantilla. He podido marcar el gol y he podido celebrarlo con él y todo el equipo, y acordarnos también de Luis", dijo el delantero horas después.

Caso Antoñín

Sensaciones diferentes está dejando Antoñín en su regreso al Málaga CF. El que estaba llamado a ser uno de los jugadores importantes del conjunto blanquiazul esta temporada suma cinco partidos que está empezando en el banquillo. En la transformación que está sufriendo el equipo llevada a cabo por José Alberto, con el cambio de sistema sobre todo, el gran sacrificado es el de La Palmilla. Tanto Kevin como Roberto están ahora mismo por delante en la rotación. Y eso le está perjudicando, que no termina de arrancar.

Sólo 15 minutos en los tres últimos partidos -ante el Fuenlabrada ni llegó a jugar- está siendo su bagaje. No ha visto puerta, tampoco está jugando en su posición natural, y eso está lastrando su rendimiento, que está muy lejos del que ofreció en Martiricos antes de su traspaso al Granada.

Puestas abiertas

Una buena oportunidad para ver de cerca la evolución de los malaguistas será este martes 12 de octubre, coincidiendo con el Día de la Hispanidad. El club ha dispuesto que el entrenamiento matinal sea de puertas abiertas en La Rosaleda, por lo que todos los aficionados malaguistas que lo deseen podrán acudir a la cita para ver un entrenamiento blanquiazul, una situación que se ha tornado en extraordinaria en los últimos años.

El entrenamiento será a partir de las 11.00 horas y será una buena ocasión para que todos los malaguistas estén con los jugadores blanquiazules ahora que las restricciones por la COVID se han aliviado. La apertura de puertas, sobre las 10:00 horas, facilitará el acceso a los seguidores malaguistas que quieran ver el entreno. En este caso, a través de la puerta 5 y la 9 de la grada de Preferencia del estadio.