Un día sucede que el mundo se detiene de golpe. La rutina, entrenar, mirar las redes sociales, esperar el resultado de partido importante o llegar a tiempo a la oficina dejan de tener sentido de forma abrupta. La vida ya no va hacia adelante, comienza a tener una cuenta atrás. Y arranca una batalla de rebeldía, como la del cordobés Miguel Ángel Roldán.

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"Tengo 39 años. Soy maestro de Educación Física y licenciado en Ciencias del Deporte. Toda mi vida ha estado centrada en la actividad física. En el año 2002, conocí el triatlón y otras pruebas de resistencia. Desde entonces y hasta el 2018 estuve disfrutando de todas y cada una de ellas. Fue en ese momento cuando sentí que algo no iba bien. Desde aquel día no me queda otra que sacarle la lengua a la ELA".

Miguel Ángel, enfermo de ELA -Esclerosis Lateral Amiotrófica-, ha recogido todo el cariño y el apoyo de sus familiares y amigos desde que le diagnosticaron la enfermedad y han formado la asociación Saca la Lengua a la ELA. Una organización sin ánimo de lucro que busca recaudar fondos para seguir descubriendo una cura contra una enfermedad letal, que padecen 4.000 personas en España y que tiene una esperanza de vida de dos a cinco años. "Estamos totalmente convencidos de que ya ha nacido la persona que va a curar la ELA. Sólo hay que darle los medios", asegura el veleño Jorge Montoro, amigo de Miguel Ángel y uno de los abanderados del proyecto junto a su hermano Kiko.

En ese afán por arañar puertas y recaudar fondos para la investigación, la asociación ha promovido varias iniciativas y casi todas relacionadas con el deporte. La última fue todo un reto y un guiño indescriptible para Miguel Ángel: montar un equipo para completar el Ironman de Lanzarote y que fuera capitaneado por él. Ha sido su prueba fetiche y como comenta él mismo, el 3 de julio pudo cruzar la meta otras 25 veces y completar los 3,8 kilómetros a nado, los 180 kilómetros en bici y los 42 kilómetros a pie otras tantas veces. 

Gala benéfica

La aventura, que se desarrolló el pasado 3 de julio, contó con equipo formado por 25 deportistas dirigidos por Roldán. La mayoría eran de la Axarquía, pero también había de Mallorca, Madrid, Canarias o Barcelona. "El proyecto está abierto a que participe con nosotros quien quiera. Y para la próxima edición seremos muchos más. No pararemos este proyecto hasta que haya una cura", continúa Montoro mientras explica que este sábado 9 de octubre ha sido presentado el emotivo documental Ironman contra la ELA en Torre del Mar, en una gala benéfica. 

"El proyecto trataba de unir al máximo número de deportistas para completar esta prueba y el objetivo era dar visibilidad a la asociación. De hecho, nos han patrocinado ocho empresas cuyo dinero ha ido íntegramente a la Fundación Luzón. Y teníamos la intención de hacer un corto-documental con pocos medios pero que ha quedado muy bonito. La idea era que tuviera visibilidad", explica Jorge.

Más visibilidad

Lo cierto es que la asociación Saca la lengua a la ELA no deja de moverse y de tener motivaciones deportivas. Miguel Ángel subió al Teide junto a otros enfermos de ELA el año pasado y con ello se grabó el documental Grita Echeyde, que ha tenido un reconocimiento notable y que se puede ver en Movistar. Además, el propio Roldán fue reconocido con el Premio Bandera Andaluza al Mérito Deportivo este año. Y como asociación han completado también un ultramán contra la ELA, han cruzado el Estrecho, y han surcado 21 kilómetros a nado entre Nerja y Torre del Mar. Todo para luchar contra la ELA. 

Los hermanos Montoro junto con Miguel Ángel Roldán

Miguel Ángel ya ha demostrado que es un guerrero y que mientras pueda, seguirá sacándole la lengua a la ELA haciendo lo que más le gusta: deporte. Pero el tiempo corre en su contra. "Va poco a poco perdiendo facultades. Le cuesta trotar. La voz va cada vez con más dificultad para expresarse. Él es consciente de que la enfermedad es así, lo está llevando razonablemente bien. Pero tiene el reto y la esperanza de que haya una cura porque tiene muchos proyectos", explica su amigo Jorge, su compañero en esta carrera de la vida contra el tiempo y la enfermedad.