Hubo un tiempo en el que La Rosaleda rugía como los mejores estadios de España, derrocaba a sus rivales y remontaba partidos que parecían imposibles. Ese aliento vuelve a notarse en la grada de Martiricos, con una afición fiel que ha regresado por la puerta grande y que ha convertido al Málaga en una roca cuando juega de local. En tres partidos disputados hasta la fecha, dos victorias y un empate con tres goles a favor y ninguno en contra. Es la candidatura de La Rosaleda, el fortín de un club que quiere hacerse grande.

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A nadie se le escapa que si el Málaga quiere soñar con jugar los playoffs o colarse en la lucha por el ascenso, tiene que hacerse muy fuerte en casa. Y de momento lo está consiguiendo. El equipo de José Alberto López, ante el calor de su afición, es un torbellino. Crea ocasiones, ocupa todo el campo y no concede casi nada a sus rivales. Fruto de ello es que ha cosechado siete puntos de los nueve en juego y que es el tercero mejor de la categoría, por detrás de los dos líderes.

No es de extrañar que la euforia se haya instalado en la grada. Sólo hay que ver esa comunión que equipo y afición ya tienen después de haber estado meses sin caminar juntos. Es como si el tiempo no hubiera pasado o como si se haya retomado esa relación con más ganas que nunca. Sólo hay que ver cómo la plantilla se fundió con la Grada de Animación al término del partido. Son como un bloque. Son un equipo.

Y jugar contra 12 siempre es más difícil. Eso lo saben los rivales que esta temporada visitan Martiricos y ya lo han sufrido Mirandés, Alcorcón y Girona. Además, los propios protagonistas blanquiazules saben que con la afición detrás todo será mucho más sencillo, que correrán más, que tendrán un punto más de resistencia y que podrán llegar más lejos.

Sorprendidos

Las reacciones a esa comunión y ese apoyo no han tardado en llegar y en sólo tres jornadas, los que no conocían La Rosaleda ya saben con lo que pueden contar. “Está claro, la afición está identificada con el equipo porque le gusta lo que ve. Los jugadores lo dan todo, con una implicación y un compromiso brutales, y eso queremos. Que se sientan orgullosos del equipo. Todos hemos vibrado con la afición y ha sido un gustazo verlos en las gradas”, dijo la voz más autorizada del Málaga ahora mismo, que es la de José Alberto López. El técnico malaguista alabó a la afición en la sala de prensa al término del partido contra el Girona.

Paulino, el héroe de la noche ante el Girona, también se deshizo en elogios a la afición, que este lunes ha comenzado la campaña de abonos y que el domingo ya sacó músculo con más de 11.000 espectadores. “Quiero darle las gracias a la afición. En casa se está viendo lo fuertes que podemos llegar a ser. Los goles son para ellos, que se los merecen”, dijo el bigoleador malaguista.

E incluso Dani Martín, el portero malaguista y el último en debutar, también se mostró contento con la victoria y el apoyo de la afición. "El equipo se ha visto muy bien sobre el campo, ha estado increíble, y con la afición parecía que teníamos un jugador más. Es increíble este estadio cómo aprieta y da todo por el equipo”, explicó el guardameta, que estuvo muy emocionado en la comparecencia ante los medios tras estar demasiado tiempo parado.

Ahora, sin embargo, habrá que esperar tres largas semanas para volver a ver al Málaga en acción como local. Y es que los de José Alberto López tienen que visitar a los dos primeros de la categoría, precisamente los que no han dado concesiones en sus feudos por el momento. Ponferradina y Sporting serán una dura prueba malaguista. Pero tras ellos, La Rosaleda los volverá a esperar con los brazos abiertos el domingo 3 de octubre a partir de las 16.00 horas contra el Fuenlabrada. Es la magia de Martiricos, es el fortín de un aspirante a todo.