Alejandro Davidovich tras proclamarse campeón del Master 1000 de Shanghai
El malagueño Davidovich rompe su techo y gana el Master 1000 de Shanghai
El tenista de La Cala del Moral se proclama campeón frente a Rafa Jódar en una final en la que remontó el marcador en contra (1-6; 7-6; 6-4).
Tercer título de la temporada, el más importante de su carrera.
Llama con fuerza a las puertas de España para la final de la Copa Davis.
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"No tengo palabras, tengo la mente en blanco". Así se sentía el tenista del Rincón de la Victoria, Alejandro Davidovich, minutos después de proclamarse campeón del Master 1000 de Shanghai frente a Rafa Jódar (1-6; 7-6; 6-4) y romper el techo de su carrera tenística, que en el 2026 ha dado un salto de calidad confirmando lo que apuntaba cuando se proclamó campeón junior de Wimbledon.
Para ello, Davidovich levantó un set en contra, superando muchos de los fantasmas que lo han acompañado a lo largo de su carrera, para conquistar el título más importante de su carrera tenística, en plena madurez de un deportista con 27 años. El triunfo además lo aupa a su mejor posición del ránking ATP en el puesto 13.
El malagueño aprovechó la debilidad física de Jódar en el tercer set, pero había que mantenerse firme y romper un muro que había tenido siempre delante. Lo hizo y además se convierte en el primer tenista español en levantar el torneo de Shanghai, cuya plata no había llegado a tocar ningún miembro de la Armada.
Y lo ha hecho a lo grande. En el camino ha dejado a Tiafoe, siete del mundo, Zverev, futuro número uno del mundo, y a Rafa Jódar, un español llamado a marcar la próxima década del tenis mundial.
Ahora llama fuerte a la puerta de David Ferrer para la convocatoria de la final de la Copa Davis del próximo mes de noviembre en Bolonia. Lo tiene complicado, pero ahí están sus credenciales.
La mañana no empezó bien para Davidovich, ya que no tuvo opciones en un primer ser en el que Rafa Jódar bordó el tenis. En un abrir y cerrar de ojos le endosó un 1-6 que ponía la final cuesta arriba para el rinconero.
Pero este Davidovich es otro. Más fuerte mentalmente, algo en lo que ha trabajado duro. Y en eso cimentó la gran conquista de su carrera. En el segundo set llevó la iniciativa en el marcador, pero no pudo rematarlo hasta el tie break, donde también se mostró sólido con la raqueta.
En la muerte súbita no titubeó y llevó la final al set definitivo para culminar la remontada.
Ahí ya siempre fue dominador. Rompió dos veces el servicio de un Jódar que no estaba al 100% físicamente pero que no vendió barata la victoria de Davidovich, que vio como el madrileño devolvía un servicio a la red y se rompía el techo de su carrera, la que arrancó a raquetazos en La Cala del Moral, siguió con muchas curvas cuando llegó a profesional, y tocó el techo, de momento, en Shanghai.