Ignacio Castillo, pregonero de la Semana Santa 2026.

Ignacio Castillo, pregonero de la Semana Santa 2026. Agrupación de Cofradías de Málaga

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Ignacio Castillo, pregonero: "Ningún sentido tiene desnaturalizar la Semana Santa con barreras a cien metros"

El periodista aseguró durante su discurso en el Teatro Cervantes que Málaga sin tronos "sería una ciudad sin pulso".

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Las claves

Ignacio Castillo, cofrade y periodista, fue el pregonero de la Semana Santa de Málaga 2026 en un Teatro Cervantes lleno.

Castillo defendió la importancia de la Semana Santa como tradición malagueña, más allá del espectáculo o el turismo.

Criticó las barreras que alejan al público de los tronos, insistiendo en que desnaturalizan la celebración.

Reivindicó la figura del cofrade y la identidad de Málaga, destacando que sin Semana Santa la ciudad perdería su pulso.

La música de la Banda Municipal de Málaga fue la telonera de Ignacio Castillo, el pregonero de la Semana Santa de Málaga 2026. En un Teatro Cervantes hasta la bandera, el cofrade y periodista malagueño dio rienda suelta a sus palabras con las que reivindicó la figura del cofrade y la importancia de la Semana Santa de Málaga como algo de la ciudad que todo el mundo tiene derecho a disfrutar.

Alma de la Trinidad, Pax Malacitana, Santísimo Cristo Resucitado, el Himno de Andalucía y el Himno Nacional fueron la antesala de Castillo que comenzó su discurso después de la presentación del Monseñor Don José Manuel Ferrary Ojeda que aseguró que "será esa Virgen Trinitaria, dejándonos un Rosario de emociones, quien nos lleve de la mano hasta el Maestro".

Durante su intervención Castillo defendió la figura del cofrade y aseguró que "nuestros ritmos circadianos se rigen por la Luna de Parasceve: todo ocurre o antes o después de Semana Santa, pero sabiendo los cofrades siempre que después de esta Semana Santa significa antes de la siguiente".

Además, remarcó que "lo nuestro no es mero espectáculo o divertimento, ni un reclamo turístico" porque, pese a que "también puede ser todo esto, es otra cosa en realidad".

"Somos, cofrades, debemos ser, hombres y mujeres que durante todo el año mantenemos viva la llama que en muy pocos días va a prender en su plenitud en Semana Santa", señaló. En este sentido, añadió que "ya pueden venir tiempos difíciles, que, si mantenemos nuestra identidad, no hay por qué tener miedo".

Al hilo, remarcó, "con todo el respeto", que "ningún sentido tiene desnaturalizar la Semana Santa, alejando a la gente que le da sentido con barreras a cien metros del trono en las bocacalles, queriendo convertir las procesiones en una celebración de estudio o de plató de televisión".

"Málaga ha de ser una ciudad compartida. Las baldosas que esta primavera recibirán la gracia del chorreón de cera son las mismas que hace solo unos días aparecían alfombradas de roja moqueta, las que sienten la pisada del corredor en la maratón o el rastro de las pancartas de cada Primero de Mayo", añadió.

Al momento hizo hincapié en que "¿y si Málaga no tuviera Semana Santa? Sin tronos que doblaran las esquinas, sin nazarenos caminando en la penumbra, sin saetas que rompieran el murmullo. Sería una ciudad sin pulso".

Porque "en Semana Santa, Málaga reza su particular credo y hacemos prestación de fe por nuestras calles", apuntó, al momento que aseguró que "escribimos marchas procesionales y concebimos un género: la corneta y el tambor. Y superamos crisis grandes, medianas y pequeñas, y nos sobrepusimos a desamortizaciones, invasiones, quemas, profanaciones, guerras, chantajes por una gorda y últimamente hasta pandemias".