Chorly y Morta. A.R.
Chorly y Morta, pregoneros del Carnaval de Málaga 2026: "El pregón va a ser muy carnavalero y sencillo; muy nuestro"
Después de que las lluvias retrasaran el pregón del sábado 7 al 14, San Valentín, los dos carnavaleros podrán vivir uno de los momentos más especiales de su vida a partir de las 17.00 en la plaza de la Constitución.
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Miguel Ángel Vegas 'Chorly' y Rafael Estades 'Morta' llegan a la plaza de Mozart con una sonrisa, aunque caen chuzos en punta desde el cielo. La plaza está presidida por un busto del icónico músico que llama la atención de Morta. "Ojalá ponerle la cara del Cabeza, nuestro guía; eso con la IA seguro que se puede", dice con gracia.
Si el tiempo lo permite de una vez, en la tarde de este sábado darán el pregón del Carnaval de Málaga en la plaza de la Constitución, tras tener que ser aplazado del pasado sábado hasta hoy por el tan odiado tren de borrascas.
Ser el rostro del acto más relevante del carnaval en la calle les impresiona y mucho. La noticia de que iban a ser pregoneros, en sus casos, no llegó con aviso previo ni con rumores.
El presidente de la Fundación Ciudadana Carnaval de Málaga, Luis Bermúdez, llamó a ambos el pasado mes de junio. Creían que era para organizar una reunión para cantar algo... Pero entonces escucharon la frase: "Sois los pregoneros". "Nos quedamos pillados", reconocen. "No hubo ningún chivatazo". Se llamaron el uno al otro casi al mismo tiempo. "A mí me ha llamado Luis". "A mí también". Y ahí empezó todo.
Lo que más les impresionó no fue solo el encargo, sino el cómo. La Fundación Ciudadana del Carnaval de Málaga aprobó su nombramiento por total unanimidad. "Eso hace mucha ilusión", reconocen. Porque no es un reconocimiento externo, sino el de los propios compañeros.
Precisamente por eso también les da algo de miedo. "La gente nos dice que no se van a perder el pregón y eso impone", reconocen. La expectativa es alta. "No podemos hacer cualquier cosa, aunque tampoco era nuestro objetivo", dicen con rotundidad.
El pregón, explican, no va a ser raro ni experimental. Tampoco grandilocuente. "Es un pregón de carnaval. Muy carnavalero, nuestro. Muy sencillo. Muy entendible". Sin grandes historias ni artificios; un homenaje directo a la fiesta. A lo que ha sido y a lo que sigue siendo. "Decirle al mundo que Málaga está de carnaval y que vamos a divertirnos", comenta Morta.
Habrá amigos sobre el escenario. No podían faltar. "Van a aparecer tres personas. No podía ser de otra forma", dice Morta, que provoca la risa de Chorly. "¿Tres? ¡Trescientos... dirás!", expresa, partido de risa.
Porque para Chorly y Morta el carnaval no se entiende sin la gente con la que han caminado al lado desde el principio. Ambos han sido Pito de Oro. Ambos tienen una trayectoria que pesa. "Pero creemos que nunca hemos hecho nada para que nos lo agradezcan, lo hemos hecho porque amamos la fiesta y mientras el cuerpo aguante, aquí seguiremos", relatan.
Hablar con ellos es viajar a los orígenes del Carnaval de Málaga. Chorly recuerda su primera imagen de carnaval con catorce años, y en la Feria de Agosto. Tal y como oyen; no en febrero.
Subido a un escenario temblando, sin saber ni colocarse, cantando con más amigos. Cantaban en media luna, sin guitarras, con caja, bombo y pito. "Imagínate lo que pensaría la gente. Estos majaras vestidos de romanos en mitad de la feria quiénes son... Pues unos majaras que nos han dejado todo un legado", sostiene Morta.
Claudio y sus senadores.
Por su parte, Chorly rememora también con cariño lo vivido en febrero de 1980 junto a su padre. "Ir desde la Peña Costa del Sol, en Huelin, hasta el Paseo del Parque... Allí se hizo el primer carnaval. Esos momentos son inolvidables y entrañables para mí", recuerda.
Una vida
En sus anécdotas hay cuatro décadas de Carnaval y una impresionante trayectoria. Morta es, sin discusión, uno de los grandes impulsores de la murga malagueña desde la recta final de los años ochenta y a lo largo de toda la década de los noventa, un periodo clave para la consolidación de la modalidad en la ciudad.
Destacó en la murga de Carlinda de Jorge Montesinos, 'el Chino', y Juan José Rodríguez con aquella recordada agrupación Los dioses de lo limpio en 1991, y posteriormente formó parte de la murga de los hermanos León en su etapa más brillante y completa, cuando el grupo alcanzó un nivel de madurez y reconocimiento que aún hoy se recuerda en el Carnaval.
Fue precisamente en esos años cuando Rafael Estades comenzó a profundizar en el universo del humor, un terreno en el que acabaría encontrando su vocación profesional. Él mismo se define como un autor de humor andaluz, popular y costumbrista, construido a partir de anécdotas cotidianas, recuerdos de infancia, historias familiares y escenas de pueblo que transforma en situaciones absurdas llevadas al extremo con una exageración medida.
Espontáneo y natural sobre las tablas, ha consolidado una trayectoria sólida dentro del mundo del entretenimiento, siempre fiel a ese sello cercano que conecta con el público.
En el caso de Chorly, tras su paso inicial por distintas agrupaciones después de aquellos romanos, continuó su trayectoria en la Peña El Conservatorio, en la barriada de San Andrés, siempre junto a 'el Cabeza'.
Después de varios años en comparsa, dio el salto a la murga de Pepe León con Cepillo y Betún, logrando uno de sus numerosos primeros premios y afianzando definitivamente su nombre en el Carnaval de Málaga. Más adelante se incorporó a la comparsa de Jesús Gutiérrez, donde permaneció tres años y coincidió sobre las tablas con quien sería pregonero del Carnaval 2025.
Aunque llegó a retirarse del escenario un tiempo, nunca se desvinculó de la fiesta y colaboró con la Fundación del Carnaval en tareas organizativas junto a otros históricos. El destino lo devolvió a las tablas cuando Enrique Pedrosa, Carnavalero de Oro, le propuso dirigir su murga, etapa en la que además sumó a sus hijos Raúl y Miguel.
Tras regresar también a la comparsa de la mano de Juani Bermúdez, en nuestros días ha encontrado de nuevo su hueco en la murga rodeado de los suyos.
Más que una afición
Cuando se les pregunta acerca de si hay un punto en sus carreras en el que el carnaval deja de ser solo una afición, Morta lo explica con claridad: "Creo que desde que empezamos en la fiesta, el carnaval nos gusta porque actúa como una válvula de escape y un refugio frente a los problemas cotidianos, pero también como compromiso, ya que obliga a ensayar, a ser formal dentro de la diversión, subir una propuesta digna al escenario", dice, a lo que Chorly añade la importancia de trabajar cada personaje, cada tipo. Salir a escena y "transformarse 28 minutos, no solo los primeros cinco".
Cuando suben hoy a un escenario y miran todo lo que llevan caminado en el carnaval, reconocen que los nervios ya no son los de antes. Tienen más tablas que todo el Cervantes entero. "Yo diría que más que nervios, lo que siento es cada vez más responsabilidad; no quiero fallar a los míos. Y más cuando compartes escenario con tus hijos, como lo hago yo", explica Chorly, que tiene el gusto de haber cumplido un sueño: compartir grupo con los 'chorlitos', sus dos hijos, en la murga de los Niños.
Chorly y sus hijos.
Morta confiesa que tiene una espina clavada en el carnaval. Sus niños no han salido carnavaleros. "Me hubiera encantado compartir escenario con ellos". Aun así, Chorly le dice que no tire la toalla. Quién sabe si la vida acaba haciendo que surja la oportunidad. "Además, uno de ellos es un pedazo de músico", le dice.
Sobre el momento actual del Carnaval de Málaga, son críticos y justos. Creen que aunque aún queda mucho camino por recorrer, "internamente hemos crecido muchísimo". Apuntan detalles como que los pregoneros, ellos mismos, son componentes de grupos, no autores.
"Más allá de que Morta es un artista y se lo merecía desde hace años... Somos solo componentes", apunta Chorly, que además pone en valor que los pregoneros infantiles son de grupos de animación y no de agrupaciones de canto infantiles. "Paso a paso se van logrando cosas".
Morta destaca cómo ahora disfrutan de una conferencia inaugural con un montón de distinciones como la del carnavalero de oro. "Además, este año participa mi querido Manuel Curado y yo muero con él", expresa.
"Además, hay que decir que Luis ha participado en todo, Luis se ha presentado en los ensayos, Luis te pregunta, te llama, te resuelve... Eso lo vamos a echar mucho de menos cuando se vaya. Más que echar de menos... Es que eso no lo hemos tenido en la vida", reconoce Chorly.
Un año juntos.
Recuerda verlo sujetando focos en el suelo, organizando y desmontando todo en un anuncio que grabó con él para la Fundación el año pasado. "Eso se va a notar cuando no esté", añade. Cuando se les pregunta por las próximas elecciones, ambos piden continuidad. Que el proyecto no se rompa. "Ojalá sea alguien afín a Luis. Tiene sentido y este es el camino", dice Morta.
"Hay que nombrar también a sus compañeros, a su equipo, a esa Rebelión del Papelillo que fue la que inició este cambio, afortunadamente, el cambio del Carnaval. El Carnaval más abierto a la ciudad, más abierto al público, con más participación por parte de todos. Y democrático", añade el humorista.
Sobre la cercanía de un posible final de ambos en el carnaval, la realidad es que aunque los años pasen, ninguno se ve lejos de la fiesta a corto plazo. Morta lo tiene claro. "Me retiraré cuando esté con mis dos hijos en el escenario. Ese será el último año", bromea, ante lo difícil que ve que esto ocurra. "Yo disfruto mucho cada año de carnaval. Creo que el día que me vaya... será porque me echen", comenta Chorly entre risas.
Antes de irse, dejan una idea de por qué tras aquella Feria de Málaga no se han despegado de la fiesta. El mayor regalo que les ha dado el carnaval no son los premios ni los pregones. Es la amistad. "Una amistad que hemos conseguido gracias al carnaval y que se traduce en este pregón, en este hermanamiento". Y eso, dicen, no lo quita ningún jurado "cabrón", ni ningún año malo.