Fátima, con su merecidísimo primer premio.

Fátima, con su merecidísimo primer premio. Carnaval de Málaga / Mauri Conde

Carnaval

El repaso sosegado de la final del COAC del Carnaval de Málaga: 28 años después, llegó el ansiado oro

Hacía tiempo que no se llegaba a una final con los ganadores de cada modalidad tan sumamente claros. Se alzaron como principales vencedores, La Comparsa del Valle, de Alhaurín el Grande; y Los Máquina, los camareros de El Tintero.

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Las migrañas retiraron a Antonio Martínez Ares del concurso de Cádiz el año pasado y a mí me sacaron de media final como un golpe que te deja K.O en un combate de boxeo el pasado viernes en Málaga.

Pero aquí estamos, justo una semana después, para llevaros a vuestros hogares un análisis más sosegado de la Gran Final del COAC del Carnaval de Málaga del pasado 6 de febrero, donde se alzaron como principales vencedores, La Comparsa del Valle, de Alhaurín el Grande; y Los Máquina, los camareros de El Tintero de la Factoría Malagüita.

Hacía tiempo que no se llegaba a una final con los ganadores de cada modalidad tan sumamente claros. Ambas agrupaciones se lo merecían desde que comenzó el concurso, y con creces.

Y así parece que lo interpretó el jurado, que valoró en preliminares a Los Máquina con 97 puntos, quedando en primer puesto en esta fase, y con 73 a la Comparsa del Valle, que aunque empató con El asesino de comparsistas, en semifinales alzó el vuelo: 116 puntos frente a los 82 de la comparsa liderada por Jesús Gutiérrez. 28 años después, pudimos ver a una mujer levantando el primer premio... Y ese regalo de imagen vale más que el oro.

De la final hay muchas aristas que analizar. En primer lugar, hay que dar la enhorabuena a la organización, a la Fundación Ciudadana del Carnaval de Málaga, por el arranque tan fantástico de la Gran Final, a ritmo de charanga y con todo el público disfrazado.

Gran parte de los asistentes traían el disfraz de casa (cada año son más originales), pero el que no, recibió una bolsa con un sombrero y un plumero para animar la velada, que comenzó puntual, a las 20.00 horas. Además, antes de dar el pistoletazo de salida a la final (el primer grupo entró en escena a las 20.15 horas), hubo papelillo y serpentina, algo que se llevaba pidiendo años. Puntazo. Gracias por el trabajazo que, aunque a veces parece invisible para algunos, hacéis en la Fundación.

El concurso

Respecto a las actuaciones en concurso, tras unos días de reposo y con ánimo de ser constructiva, destacaré lo que más me gustó de cada grupo, partiendo de la base de que tengo que decir que fue una de las finales más light que recuerdo en lo que a crítica se refiere, cosa que me duele.

En otras grandes noches, he saltado del asiento con algunos pasodobles, cosa que no logró ninguno de los que escuché durante la Gran Final de este año. Las de las finales, creo que deben ser noches para aprovechar cada letra al máximo.

Dicho esto, de Los del Prendimiento hay que destacar, sobre todo, la parte vocal de este grupo, que probablemente sea el que mejor cante de la modalidad de murgas junto a la también finalista murga de Roquetas.

Ellos vinieron críticos, a saco, cosa que se agradece y a lo que acostumbra este grupazo, en la parte de pasodobles, acordándose del alcalde y del presidente de la Fundación, aunque, a título personal, sentí algo injusto el segundo, enfocado a la decisión de dejar su cargo para empezar a trabajar como asesor en el Ayuntamiento de Málaga.

Si no llega a ser Luis el que se moja por todos los carnavaleros para reorganizar la situación pésima previa a la Rebelión del Papelillo y hacer del carnaval una fiesta democrática (porque es presidente porque así lo pudo votar el carnavalero, hay que recordarlo), posiblemente la calle Eslava aún olería a cerrado. Y la fiesta seguiría tan estática como hace unos pocos años, menos de los que muchos recuerdan. Y todo esto lo pienso, gustándome más o menos su decisión de entrar al panorama político, que él ya lo sabe de sobra.

'Los del Prendimiento'.

'Los del Prendimiento'. Carnaval de Málaga

Respecto a la actuación de la Gran Final, el hecho de que mantengan el tipo al máximo, de principio a fin, interpretando con la voz, pero también con cada gesto de manos, pies e incluso rostro, te meten de lleno en la idea con la que quieren convencer al jurado.

Lo que hace Álvaro Gallego en lo que a dirección y afinación se refiere es admirable. Pero las músicas pegadizas de Raúl Vegas "Chorlito" y Sergio Sánchez Rivas se te meten en la cabeza y es difícil sacarlas. El pasado fin de semana los escuché en la calle y pocos se resistieron a bailar con ellos sus melodías. Incluso los guiris, aunque no supieran que son los protagonistas del repertorio que interpretan.

Es genial ver a una murga tan joven con un icono del Carnaval de Málaga como el Chorly en el centro de la segunda fila, cubriendo la espalda de uno de sus Chorlitos. Más de cuarenta años haciendo carnaval y no hay sitio donde disfrute más que sobre las tablas que ahora comparte con sus niños, su gran felicidad. Este sábado lo veremos de pregonero junto a su gran amigo, Morta. Cita que promete.

Hay que poner en valor también el trabajazo de los figurantes, que hacen de guiris afectados por el alcohol divinamente y que, en la trama que cuentan, son los que queman a los malagueños en el año 2030.

Los Niños firmaron un buen concurso de murgas, aunque creo que el sistema de puntuación de este año les ha jugado una mala pasada al no arrastrar preliminares, cuando comenzaron terceros. Y aunque los disfruto como murga... Creo que me quedo con su versión comparsista. Les echo de menos. Ahí lo dejo. Gracias por el trabajazo que hacéis cada año.

El asesino de comparsistas

'El asesino de comparsistas'.

'El asesino de comparsistas'. Carnaval de Málaga

Por motivos no laborales, no pude ver en directo a La Comparsa del Valle en preliminares y en cuanto vi a El asesino de comparsistas en el teatro en preliminares tuve claro que eran un primer premio. Luego las vi a ellas y me enamoré perdidamente de la idea. Pero la de Jesús Gutiérrez es una comparsa brillante de principio a fin.

Suena a algo añejo, de otra época, te sitúa en la búsqueda del asesino de Francisco Hurtado de Mendoza y Martín. Esa música sherlockholmsiana te mete dentro de una película. Y si sumas las voces de este grupo frankestein, con componentes que son joyitas que estaban repartidas en otros grupos, como Alhaurín o los Zorritos, ya alucinas. Te cantan bien hasta la lista de la compra, pero es que encima la obra está trabajada de principio a fin.

En los puntos más positivos de este grupo, Curro Ruiz, a la guitarra y como director. Este máquina del carnaval se llevó en una misma noche el primer y el segundo premio de comparsas y se quedó tan agusto (forma parte de La Comparsa del Valle). En Málaga somos unos suertudos por tenerle en nuestras filas y poco valoramos la calidad que aporta a cada grupo que toca a nivel vocal y musical. Qué buen gusto y qué talento.

De la final, destacaría el pasodoble al alcalde, comparando el Teatro Cervantes con un pleno donde le dijeron al alcalde que se levantara si no toleraba lo que ellos cantaban. La idea es muy acertada y siempre con la clase y la elegancia de Gutiérrez, eso sí, dio la casualidad que unas horas después se repitió el concepto con la murga Menuda noche.

El popurrí, junto al de La comparsa del Valle, es mi favorito de esta edición. El hecho de jugar con los diferentes sospechosos del asesinato es genial. Hubiera sido divertido haber visto fase a fase a sospechosos diferentes para que en la Gran Final supiéramos que al final lo mataron entre todos. Pero en cualquier caso, esta comparsa es de las que te escuchas con el tiempo en el coche. Aún tengo en la cabeza el "tacatacatacatacatá" de la presentación. Enhorabuenísima. Merecida posición.

Los ahumaos

'Los ahumaos'.

'Los ahumaos'.

Roquetas fue para muchos la sorpresa en la Gran Final, pero Norman Plaza y su cuadrilla conocen bien el concurso y supieron jugar muy bien sus semifinales con aquel cuplé donde insinuaban que llevaban a Málaga dentro (literalmente) y que les valió, probablemente, para llegar terceros a la final, puesto donde finalmente quedaron, aunque empataron con puntos con Menuda Noche, los ratones de Estepona-San Pedro.

De la final, destacaría el segundo cuplé, donde relataron que llevaban un colocón tremendo camino de la final y al final la Guardia Civil les acaban multando por no llevar la baliza homologada, y el segundo pasodoble, por tema original. Hablaron del carpe diem, de lo que nos vamos a llevar a la tumba. Que vamos acelerados por la vida. Y llevan mucha razón, mensaje muy necesario y, en el fondo, al tipo, pues van de hombres que van a un spa a relajarse.

Otro grupo que, como Los del Prendimiento, canta para morir de bien. También hay que decir que cambiaron el principio de la presentación apareciendo en escena con chubasquero y dedicándole unas palabras a la borrasca Leonardo.

Detallitos que parece que no suman, al igual que los cambios que hicieron en la cuarteta del crucigrama en el popurrí... Y que al final también se valoran mucho. Roquetas ya es casi de Málaga, si no fuera por el acento, que les delata. Siempre traen positividad y cachondeo... y tipos muy incómodos, aunque este año han venido ligeros de ropa. A ver con qué nos sorprenden el año que viene, porque sabemos que a 'jartibles' pocos les ganan. ¡Felicidades por ese bronce!

Los apóstoles

Los apóstoles.

Los apóstoles.

Antes hablaba de que no hubo pasodobles que me levantaran como un resorte, pero si hubo un grupo que llevó dos que sí que me invitaron a ello, ese fue el de Los apóstoles. David Santiago Velasco juega en otra liga porque a nivel de letras pasa de ser concursero. Él utiliza el concurso para seguir haciendo que el carnaval sea el vehículo de la libertad y sacarle los colores a quien haya que sacárselos.

Por eso dedicó una primera letra a todos lo que forman el hospital Materno Infantil de Málaga, donde tantas vidas malagueñas nacen cada año. A esos que con sueldos indecentes y hasta siendo voluntarios luchan cada día por sacarle una sonrisa a esos niños que libran batallas a diario. Con remate, por supuesto, a la gestión de la sanidad pública de Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía.

Y el segundo, dejando claro que él es David Santiago. Que es rojo. Que no está dispuesto a venderse ante nadie. Y que le da exactamente igual la puntuación del jurado, el premio que le den o el aplausómetro. El evangelio. Y sigue con la misma idea con sus cuplés, ambos utilizados para llamar tontos a los políticos del Ayuntamiento, con remates similares.

En cuanto al grupo, el de la peña er Dito también está repleto de gente muda que no sabe cantar ni interpretar, nótese la ironía. Qué barbaridad de primera fila. Aunque tengo devoción, como diría la pequeña gran cuartetera Macarena González, por Juan Acedo.

Su voz es carnaval de Málaga. Cómo disfruta en el escenario. No pierde la sonrisa ni un segundo, aunque frunce el ceño cuando toca sacar la garra. Qué regalazo. Junto a él, Panaero, Carlos Belmonte, Padilla... O un excelso Antoñito León; qué bendito fue el momento en el que nos dejó escucharle en una comparsa. Presente que es futuro de nuestra fiesta. Un fuera de serie.

Los psico-zi

Los Psico-zi.

Los Psico-zi.

Si yo tuviera que decir cuál es esa pieza que merece la pena ponerse en bucle de este carnaval, diría que el final de popurrí de Los psico-zi. Es perfecto. Es el único grupo que tiene un final Mr.Wonderful porque así lo requiere su tipo. Porque pega. Y no buscando ser viral en TikTok.

Si siempre he sentido devoción por lo que Jose Mari Valenzuela y los Zarbori hacían en la calle, ver cómo han llenado de poca vergüenza y surrealismo el concurso... ha sido un auténtico regalo. Sobre todo, porque es un grupo con las ideas claras.

Habían construido un personaje: Rigoberto Barranco. Sabían que les iba a dar un montón de juego, que podían sacarle jugo. Y lo han hecho en el concurso y lo seguirán haciendo en la calle hasta el domingo, cuando se queme el boquerón.

De los pasodobles, me quedo con el segundo, un leñazo al alcalde de Málaga que sonó hasta en Nueva York. El primero tampoco estuvo mal, más que por estructura, por mensaje. Que estamos en unos tiempos tan asquerosos que el amor debería ser lo que primara en todos los aspectos.

En las cupletinas, fueron a arriesgar. Y en la última, palmaron porque casi todo el grupo se quedó en silencio. Pero ojo, yo aplaudo el riesgo. Si no te la juegas en una final, ¿cuándo lo vas a hacer? Llevaron una cupletina a un altercado que hubo la noche antes en la puerta del Cervantes con un componente de una comparsa que no pasó a la final, comparándolo con el elfo travieso. A mí me parece fantástico esto. Que les salió regular, también. Pero mejor arriesgar a estancarse. El popurrí es de los mejores de murgas. Está petado a pegotes buenos. La cuarteta del cartel donde te psicoanalizan, que se llevan hasta a la calle, es increíble.

No sé si seguirán en la calle el próximo año o volverán al concurso. Para el año que viene, más ensayos aún para evitar mascar letra. Porque lo más difícil ya lo han conseguido: mantener el alma de callejera sin miedo a las tablas. A mí me lo han hecho pasar increíble. El juego con los potos de la sala de espera, junto al cameo de la final de David Larrubia, jugador del Málaga, es de saber aprovechar oportunidades. Y José Mari, tengo que decir que no ha habido actuación donde no te hayan brillado los ojos cantando con tu gente. Cómo has disfrutado. El carnaval es tu vida y qué suerte tenemos de contar contigo en esta fiesta malagueña.

El nacimiento de la tragedia

El nacimiento de la tragedia.

El nacimiento de la tragedia.

Yo siempre me he declarado fan absoluta de las propuestas comparsistas de Almería y mucho más de la comparsa Nueva Era después del regalazo que nos hicieron con La jaula de las locas. Un comparsón donde con un forillo negro y sillas blancas los almerienses te defendían el repertorio con la misma fuerza que el Quijote decía que los molinos eran gigantes.

Este grupo siempre es sinónimo de calidad y de conceptos abstractos y diferentes. Y tengo que decir que este año en preliminares la idea de los enamorados, utilizando el amor como hilo conductor para reflexionar sobre el propio Carnaval y quienes lo viven desde dentro... Me costó que me entrara en la cabeza. No es una comparsa de rápida digestión, hay que ir degustándola.

Y poco a poco me fui enamorando del concepto, algo que ya me pasó con La tripulación del señor iluso. Aunque me sorprendió su paso a la Gran Final, una vez más, esta comparsa brindó a Málaga un pase espectacular con una presentación que despertó al que estuviera dormido, con unas voces y una potencia descomunales. Ojo, que en semifinales sonaron algo chillados y regularon mucho mejor la final.

Pero es que además trajeron un precioso pasodoble a Málaga. Y no el clásico pasodoble GPS. Uno con referencias a figuras históricas como María Zambrano, Emilio Prados o Manuel Altolaguirre. Además, iban jugando con el propio tipo para ir desarrollando el pasodoble hasta quitarle el sombrero y rendirse ante Málaga. Es uno de los pasodobles más bonitos del concurso.

El segundo fue una crítica voraz al rey Felipe VI por, según relata el autor, su total inacción en catástrofes como las recientemente ocurridas en España tales como la DANA de Valencia.

Tipo original, voces de locura y una idea original y muy trabajada. Es espectacular cómo se marcharon al acabar su actuación cantándole una nana al telón, elemento que separa al público de la representación y con el que juegan durante todo el repertorio en sus versos. Es una preciosidad.

Por mí que sigan trayendo propuestas tan bien construidas como esta siempre que lo deseen. Y muchísima suerte mañana en la final de Almería, tanto a ellos como a Los ahumaos. Hay que reconocer que han ido de menos a más en este concurso. En preliminares empezaron con desajustes vocales y sin maquillaje y acabaron estupendamente caracterizados y con un dominio vocal de diez. Felicidades.

Los máquina

Los máquina.

Los máquina.

De Los máquina poco hay que decir que no indique su propio nombre. Estaba cantado. Han sido unos máquinas de principio a fin. En cuanto vendieron la idea en preliminares, supieron que el público se volvió loco y que había que trabajar duro para conseguir un buen concurso y quién sabe si su ansiado primer premio. Y dicho y hecho.

Una semifinal gloriosa con el mejor cuplé del concurso, el de la bolsa olvidada en El Tintero del que iban sacando cosas, les valió para llegar primeros por goleada a la Gran Final y alzarse con el oro.

Este grupo, encabezado por Pedro Ramírez, es el sinónimo de pico y pala, pico y pala, pico y pala. Son unos currantes absolutos y al fin han visto su gran premio. Su fórmula de tipos hiperlocalistas les dio una primera final en 2020 y, algo más de un lustro más tarde, un primer premio. Como ellos cantan siempre, todo lo que no sea Málaga no estará en sus repertorios y se agradece que haya quien consiga reivindicar a la ciudad e incluso hacer humor a través de ella.

Y lo mejor es la humildad del grupo. Que al recibir el (odiado) grito de campeones se echaron las manos a la cabeza y pidieron que mejor le cantaran "¡Boquerones, boquerones!". Son muy buena gente y eso se nota en cada gesto. En la presentación metieron la novedad de que estaban en la playa de El Dedo y añadieron un dedo gigante que bajó desde el techo.

Los pasodobles fueron al tipo: el primero, muy bueno, a los camareros que soportan la hostelería de la ciudad y el segundo a una juventud, a la que piden que se preocupen en conocer la historia de sus abuelos y bisabuelos, la historia de Málaga, con La Desbandá, y no se dejen caer en las garras del fascismo. En los cuplés, dedicados a Dani Pérez, aunque con su puntito local, pincharon. Aunque era tal la distancia que llevaban al resto de murgas que pudieron permitírselo.

Y no hay nada que me hiciera más ilusión que ver al jabalí del año pasado reaparecer en el popurrí vendiendo pescaíto frito. Chalaúras que siempre les han ido bien y no iba a ser menos este año. Murga redonda: malagueña y exquisita. Felicidades, disfrutones.

La comparsa del Valle

La comparsa del Valle.

La comparsa del Valle.

El regalo de la edición. No nos imaginamos lo suertudos que somos aquellos que pudimos presenciar semejante barbaridad de comparsa en directo. Me da fatiga escribir sobre ellas porque creo que cualquier palabra se les queda corta. 28 años han tenido que pasar para que una mujer levante ese primer premio. Desde La era de acuario no asistíamos a un episodio así y qué regalo, como carnavalera, haber vivido una hazaña tan espectacular.

Si yo fuera un cazatalentos de teatro musical, no dudaría en llevarme a un gran número de comparsistas de La comparsa del Valle para un proyecto. Sobre todo a María Gazares, actriz profesional que lleva principalmente el peso interpretativo de cada actuación y que si buena es cantando, más lo es interpretando. Qué absoluta elegancia. Qué sentimiento. Qué pasión. Da igual lo que diga. Intentad verla en la calle este fin de semana y ya luego me contáis.

Yo solo puedo darle las gracias a todas estas mujeres por el inmenso trabajo. Porque sé que Alhaurín y sus ensayos son mucha tela. Que todo sale como ha salido gracias a la disciplina y al buen hacer. A las horas dedicadas pese a lo difícil que es la conciliación.

Porque como ellas mismas cantan en sus letras, cuando el proyecto de la comparsa de Fátima, otra fuera de serie, nació cuando solo eran unas crías y no tenían tantas responsabilidades. Pero han vuelto siendo no mujeres, sino mujeronas, y regalándole a Málaga un espectáculo musical. Una comparsa redonda.

Partimos de que el pase de la final fue increíble de principio a fin, pero especialmente emotivos fueron los pasodobles. En el primero, piden perdón a sus hijos por ser "una mala madre", por los esfuerzos que hacen por demostrarse a ellas mismas que pueden cumplir su sueño de carnaval, de volver a poner su comparsa sobre las tablas como otras mujeres de nuestra fiesta. Para contar la idea, hicieron mención a otros grupos con mujeres poderosas como La Sublevada o La Amada Invencible.

Y la segunda letra fue de emoción pura y dura. Demuestran que lo que llevan contándonos durante todo el concurso es real, que la compañía de teatro itinerante del Valle existió de verdad. Y lo hicieron llevando a escena a Gerardo del Valle, su creador, al que dedicaron la letra. Él se mostró visiblemente emocionado.

Aquí es donde hago mención especial a Dede Cortés, el genio del sentimiento, que tiene siempre una palabra adecuada en cada uno de sus versos. Aún me duele el pasodoble a Victoria de semifinales. Eres único escribiendo y como persona.

Y como si no hubieran hecho ya nada, cambiaron dos de las obras de teatro que representaban en el popurrí: Fuenteovejuna, de Lope de Vega, a través del himno del Carnaval de Málaga, aunando fuerzas entre todos los carnavaleros, y una copla para el malagueño Salvador Rueda. Ver a esas mujeres con los ojos llenos de lágrimas y esas sonrisas al finalizar la actuación, con un patio de butacas en pie al completo... Imágenes que no se nos borrarán jamás de nuestras memorias. Gracias, Fátima. Gracias, comparsistas. Gracias, Dede. Gracias, Juani.

Menuda Noche

Menuda noche.

Menuda noche.

El mejor tipo del concurso, en cuanto a concepto y a disfraz, vino desde San Pedro-Estepona. Lo de Alberto Benítez y Josemi Mata y toda su troupé de ratones es siempre sinónimo de poca vergüenza y mucha diversión. Este año, con una idea tan ligada a la niñez como es la del señor Pérez, venían más blanditos, "cuquis" y blancos que otros años, ya que la ocasión lo requería, algo que me da la sensación que el público no ha logrado entender.

Tampoco les ayudó cantar todo el rato los últimos, y mucho menos el cerrar la cuarta semifinal pospuesta por la lluvia. En apenas 24 horas, el público les vio en el mismo teatro teniendo que defender fases diferentes. De una semana para otra te olvidas de algunos pegotes del popurrí, por ejemplo, pero con unas horas de diferencia el factor risa lo pierdes. No te sorprenden tanto. Los pobres defendieron el pase a la final con uñas y dientes aunque el respetable no estuviera en su mejor momento.

Más allá de ello, el grupo cantó en la final mucho mejor que en semifinales, más compactos. Sin perder esa sonrisa y ese buen rollo que siempre caracteriza a esta agrupación. Muy comprometidos siempre contra las injusticias, defendieron a los niños palestinos a partir de unas declaraciones que hizo De la Torre.

Pensé que iba a haber mucha más presencia de la situación palestina en el COAC, al menos en las primeras fases del concurso, y no ha sido así. Se agradecen estas letras. En los cuplés, nada les entró, aunque tengo que reconocer que lo de los Bracketstreet boys como pegote a mí me hizo gracia. Y eso que eran las tres y pico de la mañana y mi cabeza me retumbaba.

En la presentación se han tirado bromeando todo el concurso con que iban a llevar a Juan y Medio a las tablas. "Hoy podía, pero no tan tarde", confesaron entre risas, por la hora que les tocó cantar. Pero ojo, que finalmente, cuando está a punto de quemarse el boquerón, han recibido un bonito vídeo por parte del presentador, que les dio la enhorabuena por su trabajo y por disfrutar tanto del carnaval. Habrán quedado cuartos, pero tener un saludo de Juan y Medio vale como un primero.

Desde el minuto 1 dije que lo mejor de su repertorio era el estribillo: "Málaga, te la están dando con queso". Un estribillo fácil de cantar, que la gente ya se sabe, y que si se coreó en el teatro, se logra que se coree en la calle.

Otro puntazo de este grupo es que cuenten cada año con las estudiantes de caracterización del Isidoro Sánchez, que han logrado un trabajazo en esas prótesis para crear los hocicos y ese maquillaje. Eso también es hacer cantera.

Yo les doy mi enhorabuena y les pido que no nos dejen nunca. A veces, dosis de ternura como la que han traído este año con el Sr. Pérez edulcoran los tiempos tan agrios que estamos viviendo como sociedad.

El desvelo

El desvelo.

El desvelo.

Y la última de la noche, justo antes de que el jurado se marchara a deliberar, fue la Comparsa de Marbella, El desvelo. Marbella siempre trae calidad en lo que a voces y musicalidad se refiere, con un estilo propio.

Aunque de pasodobles solo destacó el segundo, donde piden a los carnavaleros que espabilen, porque al final estamos quedando cuatro gatos en la fiesta, el popurrí es lo mejor de su repertorio, especialmente con esa cuarteta con la que hacen un homenaje al Carnaval de Málaga y su himno, que acabó animando a todo el teatro en unos momentos ya de cansancio y sueño.

Los cuplés fueron de comparsa, aunque el primero, donde bromeaban con no volver a ser quintos, porque siempre logran esta posición, no estuvo mal. Al final se salieron con la suya, logrando una tercera posición.

Como decía ya hace unos párrafos, si Curro Ruiz es un mago de la guitarra, otro que tampoco anda corto es Nono Quiñones, que una vez más deleitó a todos con su majestría en las cuerdas. Dos joyas que, esperemos, no se retiren nunca de nuestro carnaval.

Otro punto a favor de este grupo es que han contado con el apoyo de Manolín Santander, histórico gaditano. Siempre digo que entre carnavales no debe haber rivalidad, sino hermanamiento. Igual que Almería viene a sumar, este tipo de colaboraciones siempre me parecen reseñables. Al final somos todos unos locos de lo mismo: de la fiesta de la libertad.

Estoy empezando a oler a esa hoguera que dirá adiós este domingo a otro carnaval. Pero aún queda papelillo que comer este sábado y coplas que soltar en la calle este sábado. Para cerrar, desde aquí voy a citar a mi gran amigo Roma para invitar a los grupos que se animen más a alimentar de letras el Centro de Málaga entre semana.

Muy acertadamente apuntaba en sus redes sociales que no puede ser que tantos meses de ensayos se centren en apenas cuatro días de calle. Si los carnavaleros no ponemos de nuestra parte para hacer de la semana de carnaval, una semana de carnaval, ¿quién lo va a hacer?

Señoras, señores. Ha sido un placer. Gracias por vuestro inmensísimo trabajo, del primero al último de la tabla. No puedo respetar más lo que hacéis por mantener una tradición y una fiesta como la nuestra. Espero haber estado a la altura. Gracias.