Love of Lesbian en Brisa Festival.

Love of Lesbian en Brisa Festival. Paula Tejada

Cultura

Love of Lesbian dice adiós en Brisa Festival: “La primera discográfica que nos hizo caso estaba en Málaga”

El grupo ha elegido el Dique de Levante para despedirse "temporalmente" de su público. La música continuará frente al mar los próximos 24 y 25 de julio.

Más información: Estos son los horarios oficiales del festival Brisa 2026: actúan Love of Lesbian, Siloé, OBK, Amaia o La M.O.D.A.

Publicada
Las claves

Las claves

Love of Lesbian se despide temporalmente de su público en el Brisa Festival de Málaga.

El grupo recordó que fue en Málaga donde su primera discográfica apostó por ellos cuando empezaban.

El festival contó con una intérprete de lengua de signos que trasladó la energía de los conciertos al público con discapacidad auditiva.

David Otero, Barry B. y otros artistas también participaron en una jornada marcada por la música y el calor en el Dique de Levante.

En el Dique de Levante con una alerta por altas temperaturas y el rompeolas como sonido de fondo se alza un año más el escenario de Brisa Festival, donde miles de personas acuden a escuchar a sus artistas favoritos y Love of Lesbian ha decidido decir adiós "temporalmente" a su público.

Este año no iba a ser menos y la música comenzó a sonar temprano con la premisa de que suenen grandes voces del panorama musical español y malagueño actual.

Eso sí, podrías estar a pie de escenario, tomando el sol en la Malagueta o viendo la Farola en pleno Muelle 1 que David Otero a las 18.45 horas se convirtió en la banda sonora de la capital sin pretenderlo.

Nadie quería perderse este concierto y a media tarde de este jueves 23 de julio, cientos de personas bailaron al son de las canciones de ahora y de antes de Otero que minutos después dio paso a Barry B.

Una hermandad con el sol brillando en lo más alto de un cielo malagueño con el mar Mediterráneo llegó Love of Lesbian para abrazar a su ‘ejército de salvación’.

El pie de micro baila y ni las dos pantallas gigantes de cada lado del escenario podían asimilar lo que estaba pasando sobre él.

En una imagen dividida en dos, reproducía, por un lado, lo que ocurría en el escenario con Santi Balmes al micrófono dándolo todo.

Y, por otro lado, mostraba la imagen de una mujer vestida de negro signando, pero no solo traducía la música, se había convertido en ella.

Frente al escenario, sus manos cortaban el aire con una precisión coreográfica, transformando el ritmo frenético de la batería en ráfagas de movimientos limpios y percusivos.

No se limitaba a deletrear palabras, sino que moldeaba la energía de la canción en el espacio, haciendo que todos los que la observaran bailaran al ritmo de la música.

Cuando el vocalista alargaba una nota, la intérprete elevaba los brazos abriendo las palmas hacia el cielo, extendiendo el sonido de forma visual. Cuando había un solo de batería, ella movía sus brazos al son de las baquetas.

“Una canción que habla de la pérdida. Una canción de hace la friolera de 27 años. Bienvenidas y Bienvenidos a 1999”, decía Santi para presentar el tema que lleva el nombre de aquel último año del siglo XX.

Los minutos pasaban y público baila sin cesar con los colores de los focos que no paran de vibrar ni un solo segundo.

Y llega una reflexión. Recuerdan que cuando eran “unos mindundis” fue en Málaga donde encontraron la primera discográfica que decidió apostar con ellos.

Agradecidos siempre con la Costa del Sol, reciben la siguiente canción asegurando que se ha vuelto “profética” porque “habla sobre los propósitos de año nuevo o septiembre y aun así juro que aun así será mi año y sí ganaré la Champions y el Mundial. Parece que la frase se ha convertido en una frase profética”.

La Champions y el Mundial e Incendios de nieve dieron paso a La Hermandad, donde se aseguraron a su público que les querían a su “lado muchos años más”.

Y al igual que la música vibraba en el escenario, Chus lo hacía signando desde una plataforma. “Una interpretación facial digna de un Oscar” aseguraba Santi que añadió con humor “si pierdo un poco la motividad te miro y me vuelvo a motivar”.

El concierto iba llegando a su fin. Allí donde solíamos gritar y Los irrompibles dieron paso a ese mítico Club de fans de John Boy para coronar el arranque del tercer año de Brisa Festival en el Dique de Levante.