Un mix de imágenes de 'curis' compartidos en centros de Málaga.
La Policía advierte sobre los ‘curis’ de los institutos: “Pueden dar lugar a responsabilidades penales y civiles”
La primera denuncia en Málaga por una de estas cuentas anónimas de TikTok ya está en manos de la Comisaría Provincial, que mantiene una investigación abierta.
Más información: Primera denuncia en Málaga por un ‘curi’, una de las cuentas anónimas de TikTok que señalan a profesores
La Policía Nacional ha lanzado este viernes una advertencia sobre los ‘curis’, los perfiles anónimos que los alumnos abren en redes sociales para colgar memes sobre su colegio o instituto. El cuerpo alerta de que estas cuentas se están utilizando para “difundir publicaciones que ridiculizan o humillan a alumnado y profesorado”.
El aviso llega 3 días después de que EL ESPAÑOL de Málaga adelantase que ya se ha interpuesto al menos una primera denuncia en la provincia en relación con estas cuentas.
La Comisaría Provincial de Málaga confirmó entonces a este periódico que mantiene una investigación abierta por estos hechos.
En su nota, la Policía Nacional sostiene que esta práctica “puede afectar al bienestar de las personas señaladas y a la convivencia en los centros docentes”.
Humor y humillación
Según describe la Policía, estos perfiles suelen incorporar el nombre, las siglas o imágenes de un instituto o colegio. Desde ellos se comparten memes, dibujos o vídeos sobre situaciones cotidianas en las aulas.
El cuerpo reconoce que parte de este contenido “tiene un carácter humorístico y respetuoso”. Su advertencia se centra en las publicaciones que se utilizan para atacar, humillar o vejar a personas concretas.
La nota pone el foco en las burlas sobre el aspecto físico, la difusión de rumores o los montajes vejatorios, que pueden exponer a la persona afectada ante su entorno escolar.
La Policía recuerda que no hace falta una foto ni un nombre completo para que la víctima quede señalada.
Una caricatura, un apodo o una referencia a una clase pueden bastar para que sus compañeros la reconozcan.
El anonimato no protege
La parte más contundente del aviso tiene que ver con las consecuencias. La Policía Nacional advierte de que, en función de su gravedad y de las circunstancias de cada caso, estas conductas “pueden constituir delitos contra la integridad moral o injurias graves, entre otros”, así como generar responsabilidades civiles.
El cuerpo insiste en que el formato no sirve de escudo. “El uso de dibujos o la presentación de una publicación como una broma no impiden que se valore su contenido y el daño causado aunque se realice desde un perfil anónimo”, subraya la nota.
Es un mensaje dirigido directamente a quienes llevan estas cuentas. Entre los propios adolescentes circula la idea de que lo que hacen es solo una moda, sin peligrosidad alguna.
Un fenómeno “habitual”
Las fuentes policiales consultadas por este periódico a principios de semana ya describían los ‘curis’ como “un fenómeno conocido” y “habitual”. También dibujaban un panorama desigual entre los centros educativos, ya que “unos centros denuncian y otros no”, y hablaban de una “gravedad variable” según el caso.
Esas mismas fuentes matizaban que una cosa es la preocupación que generan estas cuentas y “otra cosa es que tenga recorrido penal”. La advertencia de la Policía Nacional concreta ahora qué tipo de contenidos pueden cruzar esa línea.
Los agentes insistían además en que los ‘curis’ son solo una parte del problema. Explicaban que “el fenómeno es más amplio” e incluye “memes, vídeos o fotos desde perfiles falsos con voces dobladas ridiculizando o insultando”.
Del meme cutre al aula
El término viene de los curimomos o curi-memes, un formato nacido en comunidades de internet de habla hispana. Consiste en dibujar personajes de series, anime o videojuegos de forma deliberadamente tosca, con una estética que imita los garabatos hechos con prisa en el Paint. Cuanto peor dibujado, más gracia.
En los últimos meses ese formato ha dado el salto a los centros escolares. Los alumnos crean cuentas dedicadas en exclusiva a su colegio o instituto y retratan con esos dibujos a compañeros, profesores y escenas del día a día.
En algunos casos, con nombre y apellidos, e incluso con imágenes reales tomadas en clase o en el patio como base de los diseños.
El anonimato forma parte del juego. En los propios vídeos de TikTok circula una consigna entre quienes llevan estas cuentas, que bromean con que pierde el primero al que descubran y expulsen. En algunos centros conviven 2 o 3 perfiles distintos que compiten entre sí para ver a quién pillan más tarde. “Les da morbo”, explicaban las fuentes.
En el lado de los docentes, algunos profesores consultados por este periódico admiten que es “imposible poder cercar lo suficiente para saber quién hay detrás de cada cuenta”. Lamentan también no tener tanto tiempo como les gustaría “para tener que ejercer de policías incluso fuera del aula”.
Qué hacer si eres víctima
La Policía Nacional acompaña su advertencia de una serie de recomendaciones para quienes sufran este tipo de humillaciones. La primera es guardar capturas de pantalla de las publicaciones y de los comentarios relevantes, procurando que se vean el contenido, la fecha y el perfil desde el que se difunden.
También aconseja conservar el nombre de usuario y los enlaces a la cuenta y a las publicaciones. El cuerpo pide expresamente no reenviar ese material más allá de lo necesario para comunicar los hechos o aportar las pruebas.
Con la información a salvo, el siguiente paso es reportar las publicaciones con las herramientas de la propia plataforma y bloquear a quienes estén hostigando a la persona afectada.
Los menores deben contar lo ocurrido a un adulto de confianza y al centro educativo. Las personas afectadas y sus familias pueden acudir a la Policía Nacional para denunciar.
Las fuentes policiales resumían el fenómeno con una frase que deja abierta la pregunta de dónde terminan las bromas adolescentes en el mundo online. Para ellas, es “una nueva manera de expresarse los jóvenes... o de cometer delitos”.
Reacciones
Los centros educativos han empezado a mover ficha. El IES Huelin, por ejemplo, en Málaga capital, ha publicado en su cuenta de Instagram un aviso dirigido a su alumnado para frenar la difusión de imágenes y memes de sus profesores, una práctica que en los últimos tiempos se está haciendo viral entre los jóvenes.
El instituto lo presenta como un “aviso importante”, con un cartel en negro y amarillo que imita una señal de peligro. En él advierte de que “el uso de fotografías/memes del profesorado y su difusión por redes sociales puede tener consecuencias legales”.
El centro recuerda además a sus alumnos que “la imagen, el honor y la intimidad de las personas está protegido por ley”. El mensaje termina con una petición directa a los estudiantes. “Pedimos responsabilidad, colaboración y sentido común”, concluye el IES Huelin.