Imagen del túnel de Cerrado de Calderón.

Imagen del túnel de Cerrado de Calderón. Carlos Sedano

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Las obras de los túneles de San José y Cerrado de Calderón que parecen no tener fin

Casi cuatro años después del inicio de la remodelación los trabajos no han acabado.

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Las claves

Las claves

Las obras de actualización de los túneles de San José y Cerrado de Calderón en Málaga comenzaron en 2022 y aún no han finalizado tras cuatro años.

Las mejoras previstas incluían adaptación a la normativa europea de seguridad, renovación de iluminación, cableado eléctrico, ventilación y señalización.

Solo se ha instalado una tira de luz led en los laterales, manteniéndose los antiguos focos halógenos, que además están sucios por el hollín y emisiones de vehículos.

Aunque el asfaltado y pintado se ha completado, aún queda señalización provisional instalada desde el inicio de las obras.

Cuando en 2021 se licitaron los trabajos correspondientes a la actualización de los túneles de la ronda este de Málaga, los ciudadanos tenían la esperanza de que estas fueran rápidas y no perjudicaran el intenso tráfico que hay en esa zona de la circunvalación.

Sin embargo, cuatro años después no se ve fin a las mismas. Fue en 2022 cuando se inició la actualización, pero, a día de hoy, existen indicios de que esas obras aún no están acabadas, en unos trabajos que se han realizado habitualmente en horario nocturno y, dependiendo de los mismos, han colapsado los accesos a la zona oeste al haber estado cerrados hasta primera hora de la mañana algunos de los tres carriles del túnel de Cerrado de Calderón.

En 2021, el Ministerio de Transportes trazó un plan para adaptar esos túneles a la normativa europea de seguridad viaria, actuando en aspectos como la iluminación, mejorando la original que data de 1992, cuando se inauguró el túnel.

Sin embargo, la única mejora que se ha hecho en este sentido es poner una tira de luz led a lo largo de los dos laterales de los túneles, pero dejando los 300 focos cuadrados originales de 500 w conectados a lo largo del mismo, con una tecnología, la halógena, totalmente desfasada y de un altísimo coste en consumo.

Además, estos focos nunca se han limpiado interiormente, lo que hace que su efectividad sea mínima a la hora de iluminar, porque el hollín y las emisiones de los tubos de escape de los vehículos que por allí pasan a diario han dejado sus cristales llenos de un polvo negro por dentro que los inutiliza.

Otro de los aspectos en los que se ha trabajado y que no es tan visible es la actualización del cableado eléctrico, sustituyendo el original por otro resistente al fuego. Además, se ha renovado la señalización y la conexión con el Centro de Control de Tráfico de la Jefatura de Málaga.

También se han actualizado los sistemas de ventilación para adaptarlos a mayor volumen de tráfico, así como las conducciones de agua que se utilizan en casos de incendio.

Lo último que se suele hacer en este tipo de obras es la actualización de la superficie rodante, fresando el asfalto antiguo para darle una nueva capa, al tiempo que se vuelven a pintar las marcas viales y toda la señalización horizontal en color blanco, actuación que se ha acabado en el mes de julio.

Sin embargo, aunque el asfalto nuevo parece indicar la finalización de las obras, todavía es visible una parte de la señalización amarilla provisional que se instaló al comienzo de las obras hace cuatro años y que todavía no ha sido eliminada.