El obispo de Málaga, José Antonio Satué.
El obispo de Málaga garantiza la indemnización a las víctimas del padre Fran: "Ninguna reparación sana el daño"
José Antonio Satué ha calificado de "vergonzosos" los hechos recogidos en la sentencia de la Audiencia Provincial de Málaga y ha asegurado que los lamenta.
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El obispo de Málaga, José Antonio Satué, ha garantizado este miércoles que las cuatro víctimas del sacerdote Francisco, condenado a 52 años de prisión por sedar y agredir sexualmente a cuatro mujeres entre 2014 y 2018 en la provincia, cobrarán las indemnizaciones fijadas en la sentencia con independencia de lo que ocurra con los recursos legales de la diócesis, un total de 403.129 euros.
El prelado ha indicado que sus asesores jurídicos valorarán la conveniencia de recurrir la sentencia "en lo relativo a la declaración de responsabilidad subsidiaria de la diócesis", pero ha afirmado que, "independientemente del resultado de los recursos", la Diócesis de Málaga "renuncia a cualquier reintegración a cargo de las víctimas" que pudiera corresponderle.
En ningún caso, ha insistido, eso afectará a la indemnización a las víctimas aunque en dichos recursos se pudiera rebajar la cuantía o incluso eliminarla.
El obispo ha detallado que las cantidades se consignarán "de manera definitiva e irrevocable", de modo que las cuatro mujeres podrán disponer del dinero "incluso en el hipotético caso de que alguna resolución posterior pudiera rebajar o incluso eliminar la cuantía establecida".
Así, ha señalado que con esta decisión la diócesis quiere "evitar que las víctimas se vean abocadas a esperar la conclusión definitiva de una causa que podría alargarse en el tiempo" y "situar a las víctimas en el centro" de su respuesta.
Satué ha reconocido que "ninguna reparación económica puede sanar el daño producido", aunque confía en que el gesto ayude a las víctimas "a que sientan la cercanía" de la Iglesia y les dé medios para "emprender los procesos de sanación que consideren oportunos".
El obispo ha calificado de "vergonzosos" los hechos recogidos en la sentencia de la Audiencia Provincial de Málaga y ha asegurado que lamenta "profundamente" por las consecuencias que han tenido y siguen teniendo "en la vida de las víctimas".
José Antonio Satué.
Así, ha revelado que esta misma mañana la diócesis había remitido una carta a las cuatro mujeres víctimas del padre Fran, a través de sus abogados, con tres compromisos.
El primero, poner a su disposición el servicio diocesano de "acompañamiento terapéutico y espiritual para víctimas de abuso".
El segundo, su disponibilidad "para mantener un encuentro personal" con ellas, si así lo desean, "con el fin de escuchar aquello que quieran compartir".
El tercero, el anuncio del pago de la indemnización en el menor plazo posible. Un total de 403.129 euros entre las cuatro.
"Si tenemos que corres un riesgo, es mejor correr un riesgo de equivocarnos a favor de las víctimas. Hemos tomado esta decisión de consignar ese dinero de forma irrevocable, aunque se pueda presentar algún tipo de recurso más adecuado", ha expresado el obispo, tras ser cuestionado sobre la toma de esta decisión sin conocer si el padre Fran podría o no hacerse cargo de esta cifra de su propio bolsillo.
Tras preguntar los periodistas acerca de si de verdad se puso en contacto con las víctimas tras salir la sentencia, Satué ha reconocido que tardó "unos cinco o seis días".
"Uno necesita también el tiempo necesario para tener una respuesta clara cuando una persona o una víctima te pregunta sobre qué vas a hacer".
De igual forma, cuando se le ha cuestionado sobre si entiende que las víctimas estén enfadadas, ha insistido en que su actitud con respecto a las víctimas "está clara".
"Hubo un primer ofrecimiento antes del juicio y este segundo a través de una carta personal que le hemos enviado a cada una", ha dicho.
El obispo de Málaga.
Sobre el litigio, el obispo ha querido dejar constancia del "máximo respeto" de la diócesis "a las resoluciones judiciales", así como a los magistrados y al personal de la administración de justicia, antes de confirmar la vía del recurso.
De cara al futuro, Satué ha reafirmado el compromiso de la Iglesia de asumir "con la máxima responsabilidad" cualquier denuncia de abuso y de garantizar espacios "verdaderamente seguros, libres de cualquier forma de violencia o de abuso".
Así ha recordado que el pasado 18 de junio se celebró una reunión para impulsar el nuevo servicio diocesano para la atención a las víctimas y la prevención de abusos, que ampliará las funciones de la actual oficina de recepción de denuncias con el apoyo del proyecto Repara del Arzobispado de Madrid.
Este aspecto ya fue adelantado por el obispo en una entrevista con EL ESPAÑOL de Málaga el pasado mes de mayo en la que explicó que "una de las cosas que queremos hacer inmediatamente es comenzar a transformar la Oficina de Recepción de Denuncias de Abusos" en un servicio de acompañamiento a víctimas.
"Que recoja denuncias, pero sobre todo que acompañe a nivel psicológico, espiritual y jurídico a las personas que quieran. Estamos en el camino y tenemos mucho que mejorar", explicó.
Además, afirmó que cuenta con una lista de denuncias que se han ido produciendo, pero expresó que "es uno de los temas que tengo sobre la mesa y sobre el que quisiera, cuando lo tenga más controlado, hablar abiertamente, con datos de las denuncias y de cómo se han afrontado".
"En no demasiado tiempo me gustaría hablar de ello", declaró.
El obispo justificó al inicio de su comparecencia que la diócesis podría haberse limitado a un comunicado, pero que decidió convocar la rueda de prensa "dada la importancia del asunto" y como cumplimiento del compromiso que había asumido de pronunciarse públicamente en cuanto llegara la sentencia.