Miembros de la Policía Nacional, este martes, durante los registros practicados en el Barrio de la Trinidad en Málaga.

Miembros de la Policía Nacional, este martes, durante los registros practicados en el Barrio de la Trinidad en Málaga. Agencias

Málaga

'Aguaores', clanes, tiroteos y armas de guerra: el nuevo y peligroso mapa del narcomenudeo en Málaga

Tres tiroteos en un mes destapan la pugna entre familias por el control del barrio de La Trinidad en pleno centro de la capital malagueña, lo que obliga a la Policía a hacer una macrooperación con 250 agentes y 21 detenidos.

Más información: Tres detenidos de la macrorredada de La Trinidad ingresan en prisión y otros 18 quedan en libertad con cargos

Publicada
Las claves

Las claves

El barrio de la Trinidad en Málaga ha registrado al menos tres tiroteos y una paliza violenta en abril, todos relacionados con la venta de drogas.

Dos clanes familiares, 'los Kukos' y 'los Nieves', luchan por el control del narcomenudeo en la zona, usando armas de fuego, incluyendo un subfusil de guerra.

La Policía Nacional desplegó más de 250 agentes en una macrooperación que resultó en 21 detenidos y la incautación de 12 armas de fuego.

Sólo 3 de los 21 detenidos han ingresado en prisión provisional; el resto queda en libertad a la espera de comparecer ante la justicia.

Hasta el inicio de esta semana si se paseaba por la calle Jaboneros de Málaga a cualquier hora de un día aleatorio del año era bastante probable que si se girase la cabeza hacia algún callejón que se encuentra en perpendicular a esa vía se viese siempre a un grupo de muchachos en las puertas de algunos corralones. Siempre en grupo y pasando como podían el tiempo.

Lo ocurrido durante este mes en el barrio de la Trinidad de la capital malagueña puede explicar su labor en esos puntos y por qué unos muchachos se pasan casi las 24 horas del día en las puertas de una vivienda o en la esquina de una calle sin estar realizando nada aparentemente.

En Nápoles los llaman pali, aquí aguaores. En el mes abril han sucedido al menos 3 tiroteos en el barrio de la Trinidad.

Uno contra varias viviendas de calle Zamorano y también otros hechos violentos como una paliza de varias personas a un sujeto a plena luz del día en la calle Eugenio Gross. Varios chavales se bajaron en movimiento de una furgoneta y sin mediar palabra reventaron a palos a otro. Todo está relacionado con la venta de drogas en un punto muy concreto de Málaga: el barrio de la Trinidad.

Esto ha roto la tranquilidad de un lugar en el que en el día a día se sabe que hay varios puntos de ventas de drogas, como en otros cientos de lugares en España, pero que más allá de eso no hay alrededor de ello una violencia diaria o genera una delincuencia vinculada como robos a mano armada u otros delitos relacionados.

La Trinidad, como Málaga, ha evolucionado a que en esos lugares donde hay vecinos también existan apartamentos turísticos. Y en esta nueva Málaga, los Kukos y los Nieves se han adaptado perfectamente.

Su negocio de menudeo sigue sin llamar la atención hasta que hay tiros de por medio. De ahí el despliegue de más de 250 agentes que se realizó el martes para dar un toque de atención a estos dos clanes familiares en su pretensión de convertirse en organizaciones criminales estructuradas.

Material intervenido en la operación policial.

Material intervenido en la operación policial.

Durante un mes estas dos familias no han cesado de dispararse contra viviendas, contra personas y mandándose amenazas por cualquier red social hasta que apareció el Estado.

El helicóptero de la Policía Nacional hizo madrugar más de la cuenta a medio barrio porque antes de las 6 de la mañana se notó su presencia allí. Querían detener a los sospechosos mientras se encontraban en el quinto sueño. La función del helicóptero fue la de controlar las entradas y registros que se estaban realizando en todas las viviendas convertidas en supermercados de droga. Desde heroína a cocaína, siempre en venta al consumidor final.

Pero esta operación fue una señal del Estado a estas dos familias. No interesaba tanto incautar droga como la de intervenir las armas como así ha sido. De las 12 armas de fuego que pudieron recoger, los agentes de la Policía Nacional en la operación se encuentra un subfusil Skorpion que se sale de lo común de estas organizaciones que controlan narcopisos.

Y la señal que mandan es que su negocio lo querían controlar a toda costa. Por eso las armas las esconden en cualquier lugar accesible rápidamente para accionarla en caso de ser atacados. No hay que olvidar que estos clanes viven en el mismo entorno y que sus miembros simplemente están a unas cuantas calles del enemigo. Todo queda en casa.

La adquisición de un arma de guerra va en consonancia de una tendencia de organizaciones criminales de droga que necesitan poder de fuego para amedrentar a rivales.

Y como siempre que se realizan este tipo de operaciones, con 21 detenidos, la Policía Nacional tuvo que desplegar el pasado jueves un dispositivo de seguridad especial alrededor del Palacio de Justicia de Málaga en el momento de pasar a disposición judicial porque los familiares de los arrestados iban a protagonizar incidentes. Tanto que se desplegó a la UPR por las moscas. Falta mediación entre clanes y ese ambiente se nota tanto en la Trinidad, como la Palmilla donde cada pocos meses se palpa la misma tensión.

Mientras tanto, los chicos de la esquina volverán en breve al tajo, pero con menos armas porque su guerra no ha finalizado ya que sólo 3 de los 21 detenidos han ingresado en prisión provisional.

Los otros 18 deberán comparecer en el juzgado correspondiente cuando se le solicite. Se les investiga en general por tentativa de homicidio, amenazas, tenencia ilícita de armas y pertenecer a organización criminal. Una buena amalgama de delitos, pero los corralones que controlan de la Trinidad los esperan.