Daniel Kinahan

Daniel Kinahan

Málaga

La historia de Daniel Kinahan, el gran capo irlandés que ha sido detenido y que se movió como pez en el agua en Málaga

Llevaba años instalado en Emiratos Árabes Unidos, donde fue arrestado el 15 de abril, tras varios asesinatos en la Costa del Sol.

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Las claves

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Daniel Kinahan, heredero del mayor clan de la mafia irlandesa, fue detenido en Emiratos Árabes Unidos tras años de residencia en Dubái.

En la Costa del Sol, Kinahan blanqueó millones de euros y estableció alianzas internacionales con figuras del narcotráfico de Sudamérica y Europa.

El capo irlandés había vinculado su nombre al mundo del boxeo, gestionando gimnasios en Marbella y colaborando con estrellas como Tyson Fury.

Su arresto podría provocar cambios en el crimen organizado en la Costa del Sol, permitiendo la entrada de nuevas organizaciones.

Daniel Kinahan no podría ser arrestado un domingo porque las lonjas cierran ese día. Por eso fue detenido el miércoles 15 de abril este pez gordo del narcotráfico internacional. El principal heredero del clan más importante de la mafia irlandesa fue por fin interceptado en Emiratos Árabes Unidos, el resort de los narcos más relevantes del planeta.

Un lugar en el que se sabía abiertamente que residía desde que puso tierra de por medio con Marbella hace ya más de 10 años, a la que dejó atrás por alguna que otra desavenencia con los Hutch y demás familias del hampa irlandesa. Varios asesinatos en la Costa del Sol avalaban ese exilio. Aquí, entre otros establecimientos, tenía un gimnasio muy conocido que luego se convirtió en una marca de eventos de boxeo a nivel internacional, el MGM.

Esa relación con el deporte le permitió a Tyson Fury ser amigo suyo, e incluso actuar como su mánager. Por eso su nombre siempre ha estado ligado al boxeo, y al máximo nivel. El propio Fury reveló en 2020 que fue el narco quien concretó varias peleas entre él y Anthony Joshua. Una pelea de pesos pesados que ahora se ha llevado por delante al capo más importante de Irlanda y uno de los más potentes de Europa.

Daniel Kinahan se erigió como líder del clan criminal iniciado por su padre, tras ganarse —como hacen todos los capos— el respeto de los suyos y de sus enemigos. Desde la Costa del Sol lograron establecer alianzas en el narcotráfico internacional que permitieron a su organización operar con comodidad en Dubái hasta su arresto.

La policía irlandesa sabe que en Málaga blanquearon millones de euros, hasta el punto de llamar la atención de la DEA de Estados Unidos, ya que estos irlandeses se convirtieron en un nexo entre Sudamérica y Europa. Llegaron incluso a comprar cargueros para trasladar cocaína y se relacionaron con figuras como Raffaele Imperiale o Ridouan Taghi, además de otros capos de México, Colombia o Brasil.

En España, los Kinahan fueron mediáticos por sus asesinatos en Mijas o Marbella, pero en el mundo del hampa saltaron a la fama por el asesinato de David Byrne en el Hotel Regency de Dublín en 2016. El verdadero objetivo de aquel atentado era el propio Daniel Kinahan y, desde esa fecha, huyó hacia Emiratos Árabes Unidos.

Confió antes que muchos otros criminales en que ese país de Oriente Medio era el mejor lugar para dirigir su negocio y disfrutar de su dinero. Quizá, por ser uno de los primeros capos del narcotráfico internacional en instalarse allí, ha gozado de cierta protección en EAU.

No hay que olvidar que el régimen emiratí controla de forma intensa a cualquier sujeto que pueda perturbar su tranquilidad pública. Por eso resulta chocante que, pese a tener una notificación roja de Interpol desde hace años, pudiera moverse con total tranquilidad por el Golfo.

Se sabe que Kinahan viajó algunas veces a Kazajistán, pero ha realizado pocos desplazamientos fuera de Emiratos Árabes Unidos, ya que el riesgo de ser arrestado en cualquier país era elevado, incluso viajando con documentación falsa.

Era un objetivo prioritario para la mayoría de policías de Europa, ya que ha sido un actor clave en el crecimiento del tráfico de cocaína hacia el continente.

Sus alianzas con la Mocro Maffia, la Camorra, el PCC o cárteles mexicanos y colombianos lograron sentar en la misma mesa a organizaciones criminales que hasta hace pocos años se enfrentaban entre sí. Kinahan es uno de los responsables del crecimiento de la ruta africana de la cocaína, aunque ese será un tema para otro artículo.

En cuanto a España, su arresto mueve piezas importantes en la Costa del Sol. Con la reciente caída de los Lyons escoceses y los Kinahan, pueden abrirse paso organizaciones criminales de Liverpool y otras históricas de Irlanda que llevan años esperando este momento. Por ahora todo está tranquilo, pero no se dejen engañar.