Un cartel colocado en el instituto de Ángela.

Un cartel colocado en el instituto de Ángela. EFE

Málaga

El duelo que se convierte en altavoz: la batalla de la familia de Ángela para concienciar contra el acoso escolar

Aunque Educación y Policía descartan indicios de acoso en su caso, la investigación sigue abierta y la familia está alzando la voz por Ángela para denunciar el bullying en aulas y redes.

Más información: El padre de Ángela insiste en que su hija fue acosada: "Me voy a encargar de darte voz y de que paguen los culpables"

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Las claves

La familia de Ángela, una menor de 14 años que se suicidó en Benalmádena, utiliza su caso para concienciar sobre los riesgos del acoso escolar.

El padre de Ángela impulsa en redes sociales las etiquetas #JusticiaParaAngela y #StopBullying, reclamando justicia y más prevención ante el acoso.

La familia apoya iniciativas como talleres en Cádiz para prevenir el bullying en Primaria, destacando la importancia de la formación y la sensibilización.

A pesar de que las investigaciones oficiales no han hallado indicios de acoso, la familia mantiene su denuncia y pide esclarecer lo ocurrido.

Desde que Ángela, una menor de 14 años, se quitó la vida el pasado 14 de febrero en Benalmádena, los perfiles en redes sociales de su padre se han llenado de luto. Cada publicación aparece acompañada de un crespón negro en recuerdo a su hija y de dos etiquetas que se repiten casi a diario: #JusticiaParaAngela y #StopBullying.

En este tiempo, su padre no ha dejado de reclamar justicia. Lo hace incluso después de que tanto la Consejería de Educación como la Policía Nacional hayan señalado que no existen indicios de acoso escolar ni de ciberbullying, en una investigación que continúa abierta. Al margen de su resultado, el entorno de la menor ha convertido su caso en un altavoz para denunciar los riesgos del acoso, dentro y fuera de las aulas, cada vez más presentes.

En esa línea, la familia se ha sumado a la difusión de una petición impulsada por Aldeas Infantiles que reclama más formación para el profesorado, protocolos gestionados por especialistas y un refuerzo de la prevención y la sensibilización. El objetivo, subrayan, es evitar que otras familias atraviesen situaciones similares, como la vivida por la familia de la sevillana Sandra Peña. Ambas perdieron a lo que más querían en el mundo.

El padre de Ángela también ha querido agradecer públicamente una iniciativa puesta en marcha en Cádiz centrada en la lucha contra el bullying. Se trata de un proyecto piloto que llevará talleres de prevención y concienciación a alumnos de 5º y 6º de Primaria en ocho centros educativos, en colaboración con la Federación Andaluza de Judo y clubes locales.

Estos talleres, que se desarrollarán durante el curso en horario lectivo, buscan fomentar valores como el respeto, la igualdad y la convivencia a través del deporte, dentro del programa municipal de Deporte Escolar, en el que participan más de 2.300 alumnos. Una iniciativa que ha emocionado especialmente al padre de la menor, muy vinculado a esta disciplina deportiva.

“No solo por lo cerca que me toca este tema, sino también por la iniciativa que van a poner en marcha. Gracias al Ayuntamiento de Cádiz, al concejal de Deportes, Carlos Lucero, y al concejal de Educación, José Manuel Verdulla, a través del Instituto Municipal del Deporte, así como a la Federación Andaluza de Judo y D.A., y en especial a Carmen Calvo Fernández y Carlos Fernando Calvo Clavero, por este proyecto piloto”, ha escrito.

“Los talleres de prevención y concienciación frente al bullying se desarrollarán a lo largo del curso con la colaboración de los clubes de la ciudad. Son especialmente importantes a estas edades, en Primaria. Gracias”, ha añadido.

Hace unos días, el padre de Ángela volvió a pronunciarse públicamente para insistir en que su hija fue víctima de acoso escolar en el IES Benalmádena. Lo hizo en un comentario en redes sociales, donde aseguró que luchará para que “paguen los culpables” y criticó los actos institucionales de homenaje: “Silencio ya tiene mi niña, un silencio eterno”.

La joven fue encontrada sin vida en el sótano del complejo residencial donde vivía, después de que su hermano la hallara tras horas de búsqueda. Aunque alertó a la Policía Local y a los servicios sanitarios, no se pudo hacer nada por salvarla. Desde el primer momento, la familia trasladó a los agentes su convicción de que sufría acoso, una versión que el centro educativo niega al asegurar que no existían indicios ni se activó ningún protocolo.

Pese a ello, la familia mantiene su denuncia y su intención de llegar “hasta el final” para esclarecer lo ocurrido.