El pequeño Kylian, antes de su gran partido en el quirófano.
La batalla de Kylian, el malagueño de 6 años al que le han extirpado un tumor cerebral y al que Mbappé ha hecho viral
A principios de enero, le detectaron un importante tumor en la cabeza que ya ha sido extirpado con éxito, algo que parecía increíble.
Otros futbolistas como Huijsen, Larrubia o Bryan Zaragoza le han mandado mensajes de ánimo.
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"Mami, mami... Tengo a personitas bailando dentro de mi cabeza. Me duele". Con esa curiosa expresión, el pequeño Kylian, un malagueño de seis años, comenzó a decirle a su madre que no se encontraba bien, que algo estaba pasando en su interior. Los dolores de cabeza de Kylian nacieron a principios de enero, justo antes de que llegaran los Reyes Magos a casa. Sin embargo, cuando todos jugaban con sus juguetes, Kylian seguía con molestias, aunque su familia primero pensó que podrían ser las de un gripazo. Nada hacía presagiar que, en apenas unos días, iban a tener que enfrentarse a una de las noticias más duras de sus vidas: Kylian tenía un tumor en la cabeza y tenía que ser operado de urgencia.
Así lo relata Estela, su madre, una joven malagueña que asegura estar viviendo desde que comenzó 2026 unos días durísimos junto a todos sus familiares. "Kylian me decía lo de la personita bailando en su cabeza y que cuando miraba a un portal, veía los cristales de la puerta borrosos", relata, en conversación telefónica con este periódico, mientras atiende a su pequeño en una de las habitaciones del Hospital Materno Infantil de Málaga, donde se encuentra ingresado en la actualidad.
El dolor, poco a poco, fue a más. Le despertaba por las noches, no podía descansar. Los analgésicos dejaron de hacer efecto. Tras salir de su entrenamiento de fútbol el lunes 12 de enero, el niño volvió a hacer referencia a su dolor de cabeza y Estela decidió llevarlo a urgencias sin pensárselo más. Allí, una prueba lo cambió todo. El TAC reveló la presencia de un tumor cerebral de dos centímetros, lo que obligó a su ingreso inmediato y a activar a los especialistas. “Esa misma noche vinieron los neurocirujanos y nos dijeron que había que operar, que era urgente”, relata.
A partir de ahí comenzó una carrera contrarreloj marcada por resonancias, analíticas y la ansiosa espera de una intervención compleja. El tumor estaba situado en una zona extremadamente delicada, próxima a la visión y a las hormonas del crecimiento de Kylian. “Nos explicaron que había riesgo para la vista y para varias funciones hormonales”, cuenta Estela, con voz de cansancio.
Poco después conocieron que la cirugía no podía realizarse de inmediato ya que el neurocirujano encargado, uno de los más reconocidos en su campo, Miguel Ángel Arráez, se desplazaba por toda España y tenía una agenda muy difícil gracias a la técnica tan específica y novedosa con la que trabaja, accediendo al cerebro a través de la nariz.
Mientras tanto, el dolor se intensificaba más y más. Kylian llegó a necesitar una bomba de medicación continua para soportarlo. “No paraba de vomitar, se retorcía en la cama. Me dijeron que era por la inflamación y la presión”, recuerda su madre. Aguantaron así hasta el 21 de enero, el día de la operación.
La incertidumbre era máxima. “Nos avisaron de que quizá no se pudiera retirar todo el tumor y que quedara un resto para tratarlo con radio después”, explica. Pero el desenlace fue mejor de lo esperado. Durante la intervención, al despegar el tumor de la zona en la que estaba adherido, se desprendió por completo. “Salió entero. No quedó ningún resto”, recuerda Estela emocionada, de la comunicación del neurocirujano al finalizar la operación.
Kylian, tras ganar un trofeo.
“Ahí fue cuando mi cuerpo reaccionó. Me temblaba todo. Fueron días muy duros y de repente… todo cambió”, confiesa Estela. Kylian salió de quirófano con una sonda nasal, pendiente de nuevas pruebas, pero con el tumor completamente extirpado, para la sorpresa de su familia, que no perdió en ningún momento la esperanza.
La recuperación continúa ahora paso a paso. La visión no se ha visto afectada y algunas alteraciones hormonales han ido corrigiéndose conforme ha bajado la inflamación. Otras, como las relacionadas con la tiroides o el cortisol, se controlarán con medicación diaria.
“Estará más cansado, con menos energía, pero nos dicen que se regula. Bendita pastilla la que se tome después de todo esto, al menos le tenemos con nosotros”, resume su madre.
Mientras Kylian se recuperaba y no era consciente de nada, su historia empezó a circular fuera del hospital, donde las redes sociales le deseaban suerte para afrontar el partido más importante de su vida. Primero desde su club, el Tiro Pichón de Málaga, que le ha mandado ánimos desde el minuto uno. Su presidente, Juan Oñate, con el que la familia está muy agradecida, tiró de contactos para que la historia de Kylian fuera conocida por el mundo del fútbol.
Gracias a él, futbolistas madridistas como su tocayo Kylian Mbappé, o Dean Huijsen, su paisano, le dedicaron palabras de ánimo en un vídeo. También jugadores del Málaga C.F., como Larrubia o Chupe, así como el entrenador, Funes. Y por supuesto, antiguas estrellas del club blanquiazul como Duda o Kameni. Un sinfín de referentes del pequeño futbolista que, según su madre, "se desvive" por este deporte.
Forma parte de los prebenjamines del Tiro Pichón y se autoreconoce como un futbolero empedernido. “Cuando llegaron los vídeos estaba muy malito y él no era consciente. Los mensajes llegaron antes de la cirugía y no estaba para eso”, explica Estela. Ahora, poco a poco, se los va enseñando. “Me dice que son mentira, que cómo Mbappé le va a saludar a él. Yo le digo que se lo crea, que es verdad, pero no termina de procesarlo”, añade.
“Dice que su club es el Barça y el Tiro Pichón, y de ahí no lo mueve nadie, pero no es radical. Le ha hecho una ilusión tremenda lo de Mbappé”, dice su madre, con una sonrisa. El apoyo le ha dado una motivación extra en medio del proceso. “Todo empezó gracias al presidente de su club. A partir de ahí se volcó todo el mundo. Su familia estamos muy agradecidos con todos por el cariño recibido estos días”.
Pese a la viralización de la historia y a la espera de nuevas pruebas de seguimiento y con la recuperación en marcha, Kylian sigue siendo simplemente un niño de seis años al que le gusta el fútbol que se sorprende al ver cómo todo el mundo conoce su nombre y hasta cómo lo apoyan en este momento tan complicado desde las gradas de La Rosaleda, gracias al Frente Bokerón.
La grada del Frente Bokerón se acordó del pequeño Kylian.
Su historia, en apenas un mes, ha pasado del dolor y la incertidumbre, a la esperanza... tras marcar el mejor de sus goles. Y ha recordado que, a veces, el fútbol también sabe parar el tiempo para empujar juntos en la misma dirección.