Ivana, una de las empleadas de Vermutería La Clásica.

Ivana, una de las empleadas de Vermutería La Clásica.

Málaga

Vermutería La Clásica, uno de los pocos bares de Málaga con luz durante el apagón: "Fue como un sábado de agosto"

Café, bebidas, platos calientes y una barra que no descansó hasta que llegó la hora del cierre habitual, las 00.30 horas de la noche.

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Este lunes, Ivana comenzaba su turno a las cuatro de la tarde. Es una de las camareras de Vermutería La Clásica, en plena plaza Uncibay de Málaga. No tenía luz en casa tras el gran apagón que este 28 de abril sacudió a España, por lo que pensó que la situación sería similar en el bar. "No me esperaba llegar y ver una cola como la que había. Éramos el único bar de la plaza con electricidad, y no perdimos la luz en ningún momento hasta que cerramos a las doce y media de la noche", cuenta.

Teléfonos caídos, datáfonos inservibles, incertidumbre en las calles... pero un espléndido día de sol para disfrutar en una terraza. Un servicio que parecía tranquilo y que al final acabó siendo un lunes atípico. "Solo éramos cuatro personas en el turno, y no teníamos posibilidad de pedir refuerzos, estábamos incomunicados. Así que le echamos valor e hicimos todo lo que pudimos para atender a la gente", recuerda Ivana.

Y es que, conforme pasaban las horas, el resto de bares cercanos iban cerrando al no tener electricidad. "Nos quedamos abiertos porque seguíamos con luz. No sabemos por qué, pero no perdimos el suministro en ningún momento, nuestras cocinas y neveras funcionaban como siempre".

Una cola cada vez más larga, con muchos turistas y vecinos hambrientos que querían cenar caliente. Café, bebidas, platos calientes y una barra que no descansó hasta que llegó la hora del cierre habitual, las 00.30 horas de la noche. "Priorizábamos a la gente que quería pedir comida, no solo bebida. Y aún así, la gente se quedaba haciendo cola para sentarse en la terraza, porque hacía una noche estupenda".

Pagos en efectivo y platos de salmón, patatas fritas, carnes... Toda la carta estaba disponible y nada se quedó sin pedir. Según cuenta Ivana, los clientes estaban nerviosos por la situación pero no hubo problemas ni altercados, y algunos iban calculando lo que podían pedir para no quedarse sin dinero.

"Por suerte estábamos bien preparados, teníamos género suficiente. Fue una noche intensa pero creo que hicimos un servicio muy bueno, lo mejor que pudimos. Fue como un sábado en pleno agosto", explica la camarera, y resalta que, normalmente, en un día de fin de semana, trabajan unas diez personas en sala frente a las cuatro de este atípico lunes.

Terraza de Vermutería La Clásica.

Terraza de Vermutería La Clásica.

Después del intenso día, llegó el cierre y la vuelta a casa, en una Málaga "completamente a oscuras". En casa de Ivana no regresó la luz hasta pasadas las 3 de la madrugada. "Ha sido un día que quedará para el recuerdo, y de mucha incertidumbre", cuenta la camarera mientras termina de montar la terraza para comenzar un nuevo día de trabajo mientras Málaga comienza a recobrar la normalidad.