Entrada del aulario Gerald Brenan.

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Málaga

Nervios, dudas, alegrías y algún llanto: así ha sido el arranque de la Selectividad en Málaga

Muchos alumnos han celebrado que Cuba haya sido una opción en el examen de Historia: "Es el tema más corto, así que lo he elegido del tirón". 

14 junio, 2022 15:36

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El distrito de Teatinos ha amanecido invadido por miles de alumnos que, por primera vez, pisaban el complejo universitario para enfrentarse a la temida Selectividad. En la entrada de los edificios, los jóvenes se concentraban para comentar las estrategias antes de saltar al terreno de juego. Pasada la primera mitad del partido, las caras comenzaban a evidenciar que la cosa iba bien. Sonrisas, descansos interminables en las escalinatas bajo la sombra, abrazos en las despedidas y algún llanto eclipsado por el fin del camino.

Nada más cruzar la puerta principal del aulario Gerald Brenan, Fabio Benavente levanta el puño con efusividad. Todavía no dice nada, pero en su mirada se refleja la alegría que irradia alguien que, hasta el momento, ha cumplido con creces con su deber: "Las sensaciones son muy positivas. No solo por mí, sino a nivel general".

Es la segunda vez que se presenta a este examen, ya que en la edición de 2021 no alcanzó la nota que necesitaba para entrar en Medicina. En esta ocasión, explica que se ha encontrado con un ambiente "mucho más calmado" y con algo menos de gente.

Además, la elección de los temas a desarrollar también ha ayudado. En el caso de Historia, Primo de Rivera es una de las opciones más comunes dentro de esta convocatoria, por lo que muchos han apostado a caballo ganador. Similar a lo ocurrido con la cara B, Cuba: "Le ha dado tiempo a casi todo el mundo a acabar", subraya.

En cuanto a Lengua, el hecho de que no haya estado "el famoso poema" de Cernuda también ha permitido que se incluyan otras propuestas más clásicas: un texto periodístico y un fragmento de El árbol de la ciencia, de Pío Baroja.

Esta selectividad es la primera que se celebra sin restricciones por la Covid-19. Sin embargo, el modelo de examen sigue incluyendo el mismo formato que hubo durante la pandemia: "Nos dan una serie de facilidades, sobre todo relacionadas con la elecciones de preguntas. Eso se ha notado bastante a final de curso", apostilla.  

Cli es la primera vez que se presenta y, aunque no necesita una nota de corte muy elevada (quiere estudiar Filología Hispánica), reconoce que ha pasado "muy mala noche": "Estaba atacada. Cuando acabamos los trimestrales, todo era tranquilidad, pero hace tres días comencé a agobiarme porque vi que no llegaba a la fecha señalada". 

Aunque asegura que se sabía todo el temario, las dudas estaban ahí: "Ahora me he dado cuenta de que no es para tanto. Todo el mundo me lo decía, pero no me lo creía. Es un examen normal. El de Lengua me ha salido un poco peor, porque era el primero y me temblaba la mano antes de empezar. El resto, todo bien". 

En todo momento, Cli ha estado acompañada de la estampa de la Virgen de la Esperanza: "He rezado antes de entrar y he intentado controlar la respiración", comenta con tranquilidad después de haber superado con facilidad el primer envite. Por delante, las pruebas de Latín, Griego y Filosofía. 

María Romero es una de las miles de estudiantes que hoy han tenido que enfrentarse a su primer gran reto fuera de las aulas de su colegio. Una vez finalizado el examen de Historia, y con los nervios diluyéndose en la confianza del trabajo bien hecho, se ha desplazado a una cafetería cercana a la facultad de Teleco para desayunar. Poco antes de saciar el apetito (el estrés y el hambre son malos compañeros), atiende a este medio. 

Reconoce que ha pasado la noche intranquila porque esas dudas "están ahí permanentemente": "Es verdad que tenemos muy buena base, pero es algo que no se puede evitar". Explica que nada más llegar a los alrededores, todos los compañeros se han juntado para hacer un último repaso moral: "Teníamos la incógnita de qué tema iba a caer, así que nos hemos puesto a ver cuáles llevábamos mejor". 

En cuanto a los ritos previos, relata que antes de sentarse en el pupitre ha "rezado mucho", confiando en mantener la calma en todo momento: "Me he dicho que todo iba a salir bien porque la Selectividad no nos puede frenar nuestro futuro". 

Nada más poner el examen de Lengua sobre la mesa, María ha tenido clara la opción por la que decantarse: "Quiero estudiar Periodismo, así que he elegido el artículo periodístico. Al final, es a lo que quiero dedicarme", cuenta ilusionada.