El equipo Hidrosat del IES Malala Yousafzai al completo, representantes de Madrid en el Cansat 2026.

El equipo Hidrosat del IES Malala Yousafzai al completo, representantes de Madrid en el Cansat 2026. Cedida

Sociedad

Los madrileños de 16 años del Bachillerato de Excelencia que han hecho un satélite con una lata para lanzarlo 'al espacio'

Los estudiantes del IES Malala Yousafzai han ganado la fase regional del Cansat de la ESA. Competirán en la nacional el próximo miércoles en Badajoz.

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Las claves

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Un equipo de estudiantes del IES Malala Yousafzai de Madrid participa en la V edición del Cansat 2026, una competición de minisatélites organizada por la Agencia Espacial Europea.

Los alumnos, de unos 16 años y del Bachillerato de Excelencia, han diseñado un satélite del tamaño de una lata capaz de medir datos atmosféricos y ayudar en la extinción de incendios mediante un humidificador y una cámara térmica.

El proyecto, llamado Hidrosat, ha supuesto meses de trabajo en equipo, incluyendo la búsqueda de financiación y la superación de retos para integrar todos los sistemas en el reducido espacio de una lata.

Si ganan la fase nacional, representarán a España en Países Bajos en el programa 'Ingeniero espacial por un día' de la ESA.

El próximo miércoles 13 de mayo en la Base Aérea de Badajoz alumnos de institutos de todas partes de España estarán lanzando sus minisatélites en latas. Se trata de la V edición del Cansat 2026, una competición que organiza la Agencia Espacial Europea (ESA) entre escolares de países del continente europeo.

Tras pasar por varias fases regionales -con una participación de más de 400 estudiantes de 70 equipos de ESO, Bachillerato y Formación Profesional de 52 centros escolares en total-, los representantes de la Comunidad de Madrid serán finalmente seis alumnos del IES Malala Yousafzai, un instituto público del barrio de Las Tablas en la capital.

Si consiguieran pasar la fase nacional, llegarían a representar a España en Países Bajos y participar en el programa 'Ingeniero espacial por un día', un curso de dos días de la ESA.

El desafío, que combina conocimientos de física, programación y trabajo en equipo, consiste en diseñar y construir un satélite del tamaño de una lata de refresco capaz de recopilar y transmitir datos durante su descenso desde varios cientos de metros de altura.

A pesar de su reducido tamaño, estos dispositivos deben integrar sistemas de comunicación, sensores y mecanismos de recuperación, lo que supone un auténtico reto de ingeniería para los estudiantes, que apenas tienen unos 16 años.

En el caso del equipo del IES Malala Yousafzai, el proyecto ha supuesto meses de trabajo fuera y dentro del aula. Pruebas fallidas, ajustes de última hora y muchas horas de programación forman parte del camino hasta llegar a Badajoz.

Se trata de la clase de David Martínez, profesor de tecnología del instituto, en el Bachillerato de Excelencia. Es decir, un programa al que solo pueden acceder los estudiantes que tienen un mínimo de ocho puntos de media en la ESO.

El grupo de Hidrosat durante el lanzamiento de la fase regional en Villanueva del Pardillo el pasado mes de marzo.

El grupo de Hidrosat durante el lanzamiento de la fase regional en Villanueva del Pardillo el pasado mes de marzo. Cedida

En total, son un equipo de 14 alumnos organizados -bajo el nombre de Hidrosat- en varios grupos encargados de cada parte del proyecto: sistemas, software, radiofrecuencia , diseño 3D, marketing... Estos estarán representados por seis de ellos en la competición: Gonzalo, Gabriel, David, Lucia, Valeria y Diego.

Dos de ellos, Gabriel y Gonzalo, fueron precisamente los precursores de participar en la iniciativa. Y es que en la edición del año pasado ya decidieron participar de manera "voluntaria" con la ayuda de Martínez: "Fue fuera de clase. Nos quedábamos después de la última hora y en los recreos para trabajar en el proyecto", explican ambos amigos con un interés común: la ingeniería aeroespacial. De hecho, consiguieron quedar segundos en la final de la fase regional de Madrid.

Esto fue lo que impulsó al profesor a proponer el proyecto este año. Esta vez, a toda la clase, como tema de la propia asignatura. "Se apuntaron todos".

"Todos los avances en cohetes, aviones... Cómo han ido cambiando a lo largo de la historia y como recientemente se está haciendo historia, por ejemplo, con el lanzamiento de Artemis hace unas semanas o el aterrizaje del Falcon 9 hace unos años. Todo ese mundo me fascina. Me gustaría acabar poniendo mi granito de arena a la investigación", matiza Gabriel sobre sus inquietudes en el tema.

El 'cansat' de Hidrosat

Además del objetivo principal, medir datos sobre la atmósfera (como la temperatura, humedad, presión...), cada equipo tenía que seleccionar un tema de estudio concreto, como las causas del aumento de ozono, por ejemplo. En este caso, Hidrosat apostó por la ayuda en la extinción de incendios.

"Lo hacemos mediante un humidificador. Una especie de aspersor, pero mucho más pequeño, que, además, tiene una cámara térmica para poder ver la temperatura del suelo". Gabriel explica que este también se puede aplicar a la "siembra de nubes", es decir, la técnica de modificación artificial del clima mediante "sales microscópicas" para estimular la precipitación.

El cansat de Hidrosat.

El cansat de Hidrosat. Cedida

Se trata de un proyecto en el que comenzaron a trabajar desde septiembre en cada clase, aunque incluyendo cosas aprendidas por Gonzalo y Gabriel en su anterior experiencia. Aunque las últimas semanas también tuvieron que dedicar tiempo a investigar en casa.

"Fue complicado poder coordinarnos entre todos para que funcione todo junto. Y diseñarlo bien para que cupiese todo en el formato pequeño de una lata, porque había poco espacio. Hemos tenido que ir viendo qué componentes podíamos utilizar, cuáles no porque pesaban demasiado o porque no pesaban lo suficiente...", cuentan los alumnos.

Y es que el principal desafío es, precisamente, adaptar dentro del contenedor las principales partes de un satélite real, como la fuente de alimentación de energía, los sensores y el sistema de comunicación. Después, el dispositivo es lanzado desde una altura aproximada de un kilómetro a través de distintas modalidades: paratrike –vehículo con parapente–, cohete y globo aerostático.

Aunque el buscar la financiación para poder llevar todo a cabo también ha sido una tarea. "El AMPA nos dio como 200 euros y luego nosotros por nuestra cuenta hicimos una rifa con una tarjeta regalo como premio. Las íbamos repartiendo en los recreos por un euro. Conseguimos cerca de otros 200 euros", cuentan.

El lanzamiento de los cansat en Villanueva del Pardillo.

El lanzamiento de los cansat en Villanueva del Pardillo. Cedida

"Creo que han aprendido mucho y hemos podido unificar varias partes de la asignatura. Yo siempre les digo que hay que desarrollar capacidades y no solo conocimientos teóricos. Al final es una como una pequeña startup, una pequeña empresa en la que realmente tienen que funcionar las cosas: aportar ideas nuevas y soluciones, identificar problemas como podríamos... Por ejemplo, la misión secundaria ha sido idea suya y se han implicado un montón", añade el profesor.

A la fase regional, llegaron "con confianza". "Pensaba que podríamos llegar por lo menos a los 16 mejores, con suerte a los cuatro mejores, pero no me esperaba ganar. Sentí mucha alegría, ya que el año pasado perdimos por muy poco", comenta Gonzalo.

"Se pasa mucho nerviosismo en el momento. Son solo unos minutos en lo que lo suben en un globo aerostático y lo que tarda en caer son unos segundos. Pero tienes mucho trabajo en muy poco tiempo. Hubo un momento de tensión. Te la juegas en 10 segundos", señala Ignacio, otro de los alumnos del grupo que sí pudo estar presente durante el lanzamiento que tuvo lugar en el mes de marzo en Villanueva del Pardillo.

Ahora se están preparando para competir con los mejores de cada una de las 17 comunidades autónomas. "Hay que hacer un último esfuerzo antes del lanzamiento", dice Gabriel, que enumera ajustes de gráficas y pequeños retoques y mejoras antes de apostarlo todo en la final. "Pero lo veo con optimismo. Yo estoy contento y bastante emocionado".