Eladio García de Santibáñez en su estudio de Renera.

Eladio García de Santibáñez en su estudio de Renera. David Morales

Sociedad

La vida ejemplar de Eladio García: con 90 años tiene 18 obras en el Metro y esculturas por todo el mundo

Nació en Burgos, pero se fue a Madrid con 20 años. Ahora, vive 'recluido' en lo alto de la montaña en la provincia de Guadalajara. 

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Las claves

Eladio García de Santibáñez, de 90 años, es el artista con más obras en el Metro de Madrid, con 18 murales y esculturas distribuidas en distintas estaciones.

Su etapa artística más emblemática, 'Formas en el Espacio', destaca por esculturas y murales que buscan representar la evolución de la materia en el universo.

Nacido en Burgos y formado en Madrid, ha expuesto obras en museos de Colombia, países europeos y espacios privados, además de colaborar en producciones de cine y televisión.

A pesar de su edad, Eladio continúa creando en su estudio de Renera, Guadalajara, y desea que su legado artístico perdure en el tiempo.

Casi escondido en lo alto de una montaña en la provincia de Guadalajara y con acceso solo por carreteras estrechas y serpenteantes, se encuentra Eladio García de Santibáñez. Ahí vive a sus 90 años entre sus cuadros y esculturas, obras de toda una vida como artista con un sello muy único.

Se mudó a una casa junto a su mujer e hijos en el pueblo de Renera, a finales de los 70, para construir ahí su propio estudio, en un sitio tranquilo y rodeado de naturaleza y luz. Un lugar que inspira arte a cada paso, con amplias salas y recovecos, que están tal y como se construyeron alrededor del siglo XVII, llenas de sus ideas y creaciones.

Al mirar sus pinturas detenidamente, a cualquiera que viva en Madrid le resultarían familiares. Pensaría que las ha visto antes. De hecho, las sigue viendo todo el tiempo y seguramente pase por delante de ellas varias veces al día.

Y es que la firma de Eladio se encuentra en nada menos que 18 obras de arte -murales y esculturas- que decoran el Metro de Madrid. Lo que le convierte en el artista con mayor representación en el suburbano madrileño.

Estaciones como Oporto, Méndez Álvaro o Laguna en la Línea 6, con bajorrelieves de mortero de cemento recubiertos con pintura pétrea. U otras paradas como Duque de Pastrana y Valdebernardo en la Línea 9, con conjuntos escultóricos realizados en hierro.

Las salas y obras del estudio de Renera de Eladio García.

Las salas y obras del estudio de Renera de Eladio García. David Morales

Todos ellos forman parte de su etapa llamada 'Formas en el Espacio', que tuvo lugar entre los años 80 y 90 -al igual que la creación de estos murales, que coincidieron con la inauguración y ampliación de dichas líneas-.

Son formas "que evolucionan, cambiantes, rítmicas, ingrávidas...". "No es una abstracción pura y dura, porque tienen un sentido", explica su hija, Belén García, quien se está encargando de representar el arte de su padre y preservar su legado. "Buscan representar la evolución de la materia en el universo, regidas por una ley natural, armónica y dinámica". Es la etapa que más le caracteriza y con la que descubrió su propio lenguaje.

De Burgos a Madrid

"Todo eso surge. No es que se busque; se encuentra. No se puede explicar", intenta describirlo Eladio en conversación con este periódico al ser preguntado por sus comienzos. "Nunca me plateé si quería que fuera mi oficio. Simplemente, no podía vivir sin ello".

Natural del municipio burgalés de Santibáñez (de donde toma su nombre artístico), pasó su infancia durante los primeros años de la dictadura tras la Guerra Civil.

Eladio García de Santibáñez en su estudio.

Eladio García de Santibáñez en su estudio. David Morales

"Son unos años que me marcaron para toda la vida. Absolutamente. Y en mi manera de ver el mundo". No tenía familia con dotes de artista, ni medios, ni nadie a su alrededor al que hubiera visto dibujar alguna vez. Sin embargo, ya se daba cuenta de que era "diferente" a los otros niños del pueblo. "Es algo innato. A pesar de que estaban las cosas difíciles, yo recuerdo perfectamente que me iba fijando en todo. Veía cosas bonitas que los demás chavales no".

Comenta que a la edad de unos 5 años, un día a orillas del río probó a coger una amapola para pintar con sus pétalos. "Me fijé en las piedras. Así aprendí a hacer las sombras, el volumen...". Su creatividad, en un momento en el que las posibilidades eran escasas, también le llevó a usar los restos de las tejas de barro para hacer figuras. "En verano venía el tejero, que era asturiano. Como me llevaba bien con él me dejaba coger la arcilla que sobraba".

Así que, después de ir mejorando de forma autodidacta, cursó sus primeros estudios de dibujo y pintura en la Escuela de la Diputación de Burgos. Posteriormente, a los 20 años, decidió salir de ese entorno rural para adentrarse en Madrid. "Ahí era donde estaban los museos".

Encontró un pequeño estudio en la Plaza del Dos de Mayo, donde pudo ubicarse, y descubrió el Círculo de Bellas Artes, donde formó su grupo de amigos. Mientras tanto, cumplió con el objetivo que lo había llevado a la capital: aprender de los grandes maestros del Museo del Prado como Goya, Ribera o Velázquez.

Otra parte del estudio de Eladio García está dedicado a la cerámica.

Otra parte del estudio de Eladio García está dedicado a la cerámica. David Morales

Fueron "años de vida bohemia" en los que tuvo contacto con nuevas corrientes artísticas -como la pintura contemporánea-, pintores extranjeros que llegaban a España... De hecho, viajó durante un año a París a "echar un ojo". "Quería ver el ambiente que había. Allí estaba Picasso en lo más alto".

En ese tiempo asentó las bases del conocimiento para empezar a buscar su propia marca personal: "El saber pintar es necesario, pero luego hay que saber qué pintar", matiza Eladio.

Sus trabajos: el Metro

Durante esos primeros años en Madrid, Eladio realizó numerosos trabajos de diversa índole mientras se hacía un nombre que le permitiera hacer obras más grandes como las que luego tendría en el Metro. Por ejemplo, dibujos para estudios de arquitectura o incluso rehabilitando cuadros del Museo del Prado.

A partir de los años 60, comenzó a exponer algunas obras en galerías, experimentando diferentes etapas en su arte. "Todas ellas tenían que ver con crisis que tenía. No era agradable. Se cogen úlceras y todo", bromea.

Restauración por parte del artista del mural de Eladio García en la estación de Metro de Laguna en 2023.

Restauración por parte del artista del mural de Eladio García en la estación de Metro de Laguna en 2023. Metro de Madrid

Tras pintar al estilo más clásico a las gentes de Madrid -como a una pareja de ancianos "que iban a comer a un sitio de auxilio social que había entonces" cerca de donde él vivía, a quienes convenció para hacerles un retrato-, comenzó a "utilizar la realidad como un pretexto para la armonía".

Unos cuadros que no solo presentó en salas de la ciudad, como la Neblí, sino que también llegaron a Colombia. En concreto, al Museo Nacional de Bogotá y al Museo de Antioquia de Medellín, de manera permanente.

Autor del mural de Laguna, Eladio García Santibáñez.

Autor del mural de Laguna, Eladio García Santibáñez. Metro de Madrid

Posteriormente, como preludio para 'Formas en el Espacio', se sumergió en las texturas, creando esculturas con tierras y metales. Una etapa con la que llegó hasta otras ciudades europeas de países como Noruega.

La oportunidad de usar el Metro de Madrid como una suerte de galería de arte surgió de concursos que salieron y que ganó él con sus propuestas. "Son obras diseñadas para verlas de manera itinerante", apunta Belén García. "Aunque se vaya con prisas, quien lo vea se siente mejor que viendo una pared sin nada", añade Eladio.

Autorretratos de Eladio García de Santibáñez.

Autorretratos de Eladio García de Santibáñez. David Morales

No solo se encuentran en el Metro, pues zonas como Francia, Alemania o Panamá también tienen algunos de sus cuadros expuestos con obras pertenecientes a esta serie. Así como espacios privados, como el del spa del Hotel Miguel Ángel también en Madrid. De hecho, fue este el que se incluyó en la película de Pedro Almodóvar, Dolor y Gloria.

Recientemente, también ha colaborado con Netflix para la serie Sagrada Familia, mostrando varias creaciones artísticas y ornamentales del templo de Nuestra Señora de Guadalupe en Madrid.

Y es que Eladio piensa que un artista nunca se jubila. "Ahora voy a otro ritmo, pero siempre estaré creando". Y así lo demuestran las diferentes salas de su estudio que todavía tienen vida y se encuentran conectadas por empinadas escaleras que, pese a su edad, sube y baja todos los días con todavía agilidad.

Es un artista orgulloso de su trabajo. "Ahora saco a veces las obras que tengo de antes y las contemplo. Pienso que me gustan. Antes era más crítico con ellas". Su único deseo es que cuando él no esté, sus creaciones "persistan": "Solo quiero que no se destruyan. Que se vendan, se regalen... Pero que existan".