Silvia Hengstenberg (izquierda) y Sylvia Girón (derecha) fundadoras de The Sibarist en sus oficinas, El Invernadero.
Las 'Silvias', las madrileñas que venden casas de lujo por 2 millones de euros en Madrid: "El cliente rico no es caprichoso"
Silvia Hengstenberg y Sylvia Girón acaban de inaugurar la primera colección limitada de casas con obras de arte, bautizada The Sibarist Editions.
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Habla de la luz como si fuera un material más —"el invisible. Por eso los techos son brillantes, para hacer efecto espejo y que dé más luminosidad"— y de unos frescos centenarios descubiertos casi por azar que acabaron cambiando por completo el proyecto. "Teníamos la casa pensada en verdes y, cuando vimos esto, nos adaptamos. Son antiguos yesos de más de cien años. Esto ya no se hace. Por eso lo hemos mantenido", detalla Silvia Hengstenberg mientras muestra a EL ESPAÑOL un piso recién reformado por ella en el barrio madrileño de Conde Duque.
La casa, que se vende por 850.000 euros con obras de arte incluidas, es la primera de una serie limitada y numerada que resume el ADN de The Sibarist: "Arquitectura, arte y diseño mezclados" en un mismo espacio.
Silvia es la hija. La madre, Sylvia Girón, aparece más tarde, al otro lado del teléfono, en El Invernadero, la sede de la inmobiliaria boutique que las madrileñas fundaron en 2014. Dos escenarios, una misma idea: vender casas de lujo o singulares en Madrid —y fuera— sin hablar solo de metros cuadrados ni de rentabilidades, sino de memoria, belleza y arte.
Lámparas diseñadas por el estudio de arquitectura, Mayice, en colaboración con artesanos de la Real Fábrica de Cristales de La Granja. El Español
La vivienda funciona casi como carta de presentación de la inmobiliaria que lideran 'las Silvias'. Distribución circular, en homenaje a las casas madrileñas de finales del XIX y principios del XX, luz cruzada, estancias que se comunican entre sí. Materiales honestos, naturales. Lámparas diseñadas por el propio estudio de arquitectura, Mayice, en colaboración con artesanos de la Real Fábrica de Cristales de La Granja, piezas que se venden en galerías de diseño de Milán. "Hemos comisariado la arquitectura, el arte y el diseño; lo difícil. El resto lo dejamos para que el comprador partícipe", explica Silvia sobre este innovador concepto.
Ese verbo —comisariar— es clave. The Sibarist no es una inmobiliaria de lujo al uso. Es, como madre e hija dicen, un nicho cultural dentro del mercado premium.
"No todas las casas de superlujo encajan con nuestro público", explica Silvia. "Nuestro cliente tiene otra sensibilidad". Coleccionistas de arte, inversores, directivos, empresarios, cerebritis... Gente que valora lo singular, lo bien hecho, lo que no se parece a nada más.
Este proyecto madre-hija nació en plena crisis inmobiliaria. Sylvia Girón venía del interiorismo y Silvia Hengstenberg, del sector hotelero. Juntas gestionaron la venta de una propiedad familiar en el campo y, al terminar, decidieron no perder lo aprendido. "Unimos todo nuestro recorrido", recuerda la madre.
Silvia Hengstenberg en El Invernadero. El Español
Empezaron con tres espacios modelo: una buhardilla en Ópera para viajeros, El Invernadero como lugar para eventos y rodajes, y una casa premiada por su arquitectura en San Lorenzo de El Escorial para la venta. Hoy gestionan más de 600 propiedades en venta, más de un centenar para viajeros y otros tantos espacios para eventos y rodajes, con presencia en España, Francia, Italia, Portugal, México o Kenia.
Muchas, además, fuera del mercado: operaciones en su canal privado para clientes que buscan discreción. "Muchos clientes son muy conocidos", deslizan.
La primera colección limitada de casas, bautizada The Sibarist Editions. El Español
En su cartera conviven reliquias históricas y casas de autor. Las madrileñas —aseguran— suelen rondar los 2 millones de euros. Entre ellas se encuentran la Casa Palazuelo, del arquitecto Antonio Palacios, o una vivienda contemporánea de Antonio García.
También gestionan palacios indianos del siglo XIX, como el Palacio de Magnolias —ya vendido—, áticos vanguardistas en Madrid o casas icónicas como Casa Levene, seleccionada por la BBC como una de las más extraordinarias del mundo y convertida en un símbolo de la arquitectura española contemporánea.
Silvia Hengstenberg con El Invernadero al fondo, escenario de películas como Dolor y gloria y series de Netflix. El Español
Por otro lado, El Invernadero, ubicado en el patio central de un edificio señorial del siglo XIX en el centro de Madrid, resume bien esa forma de trabajar. Ha sido escenario de películas como Dolor y gloria, de Pedro Almodóvar, y series de Netflix.
Además, las mesas se pliegan, la oficina de The Sibarist desaparece y el espacio se transforma en galería. Allí organizan entre dos y cuatro exposiciones al año, especialmente coincidiendo con ARCO o la Semana de la Arquitectura.
Cocina de la casa de The Sibarist. El Español
De ese impulso nació 'ART U READY', su plataforma de mecenazgo para artistas emergentes, activa desde hace una década. Por allí han pasado nombres que luego despegaron —Carla Cascales, Nuria Mora, Dagoberto Rodríguez— y hasta un niño prodigio, Leonardo, que expuso con cinco años y hoy vende en Nueva York.
Nada es casual. En la casa que ha reformado recientemente Silvia y su equipo, las esculturas textiles del dúo Eliurpi —que ya expusieron en El Invernadero y ahora son conocidos mundialmente— dialogan con fotografías intervenidas de Antonio Bellido y con la obra de su madre, Sylvia Girón, que desde hace años desarrolla su faceta artística, centrada en la relación entre arquitectura y naturaleza. "Son como umbrales", explica su hija. "Puertas que conectan la ciudad con lo que necesitamos: la naturaleza".
Madrid —dicen ambas— ha cambiado. "Entró en el circuito del lujo después de la pandemia. Antes nadie que tuviera casa en París o Nueva York pensaba en Madrid. Ahora sí. Por la seguridad, la calidad de vida, la cultura, etc.".
El comprador es cada vez más internacional —latinoamericano, estadounidense, etc.— y también más exigente. "No es caprichoso", insiste. "Es inteligente y cuida sus inversiones. Valora lo que es de verdad y calidad".
Silvia Hengstenberg junto a la escultura textil del dúo Eliurpi en su la primera vivienda The Sibarist Editions. El Español
De ahí su crítica velada a cierto lujo impostado. "No basta con subir precios esperando a que alguien lo compre", dice. "Tiene que ir acompañado de calidad". En sus proyectos —como esta primera colección limitada de casas, bautizada The Sibarist Editions— ensayan ese camino: casas habitables, sostenibles, con identidad. Ya preparan otra en el valle del Tiétar, 100% autosuficiente.
Sylvia Girón, más retirada del día a día, observa desde la "trastienda", aunque apoya en estrategia, administración y desarrollo de proyectos propios. "Mi hija me recordó que la abuela siempre decía que yo era la más sibarita. De ahí salió el nombre". The Sibarist. Una palabra que hoy define una manera de vender casas de lujo en Madrid sin olvidar que, antes que inversión, una casa es un lugar donde pasa la vida.