El madrileño Nicolás Mediavilla, tercera generación del Grupo FAIN, con mecanismos de ascensores en su oficina central.

El madrileño Nicolás Mediavilla, tercera generación del Grupo FAIN, con mecanismos de ascensores en su oficina central. Cristina Villarino El Español

Sociedad

El imperio de Nicolás, el madrileño con más de 100.000 ascensores en toda Europa: "Facturamos 256 millones"

"Tenemos unos 100.000 ascensores en mantenimiento en todos los países." / "Se producen aproximadamente 25 atrapamientos diarios." / "La vida útil de un ascensor es de 20 años, pero en la práctica la gente los utiliza hasta 50 años".

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El madrileño Nicolás Mediavilla, tercera generación del Grupo Fain, es presidente de esta empresa de ascensores presente en siete países, con unos 100.000 ascensores en mantenimiento y una facturación de "más de 256 millones".

Este 2025 ha sido "intenso" y clave para Fain. Suma ya 14 adquisiciones en España y Europa, han alcanzado los 1.700 empleados y se ha convertido en el primer operador de ascensores de la República de Irlanda tras la adquisición de Accel.

Pero no todo son números ni máquinas. La familia Mediavilla es amante del arte. Por eso, al entrar a la sede central de Fain, en la zona de Retiro, te recibe una menina, que bien podría ser una interpretación abstracta de un ascensor, y comparte parecido con la que mandaron al Museo de Arte Moderno de Tokio. "Fuimos pioneros en llevar algo así a ARCO", cuenta con una sonrisa Nicolás, minutos antes de empezar la entrevista.

Nicolás Mediavilla junto a la menina de la entrada del Grupo FAIN.

Nicolás Mediavilla junto a la menina de la entrada del Grupo FAIN. Cristina Villarino

PREGUNTA: ¿Cómo empezó Fain?

RESPUESTA: Lo fundó mi abuelo. Somos tercera generación. Él trabajaba en Zaragoza en una empresa de ascensores que la compró una multinacional. Mucha gente no estuvo de acuerdo y varios se independizaron, entre ellos mi abuelo, que fundó nuestra empresa en 1951.

De fabricar máquinas de ascensor pasó a fabricar el ascensor completo, que vendía sin montarlo. El abuelo enfermó y la familia se trasladó a Madrid. Mi abuelo murió, por lo que mi padre no pudo hacer la carrera de ingeniería y con 19 años se tuvo que poner al frente de la compañía.

P: Empezó siendo una empresa familiar y ahora es una gran empresa internacional.

R: Estamos en siete países europeos; aproximadamente el 60% del negocio está en España y este año esperamos abrir en uno o quizá dos países más.

P: ¿Cuál es su servicio principal?

R: Hacemos el ciclo completo del ascensor, desde la fabricación hasta el resto de fases del servicio. Toda la fabricación es europea; tenemos una pequeña fábrica de electrónica en Vallecas y la parte eléctrica la hacemos con una joint venture con unos alemanes.

La oficina de Fain en el distrito Retiro.

La oficina de Fain en el distrito Retiro. Cristina Villarino

P: Estamos realizando la entrevista en la sede principal de Fain (Doctor Esquerdo, 57), ¿qué funciones se llevan desde aquí?

R: Este edificio es la sede principal desde la que damos servicios a los siete países: finanzas, marketing global, ventas corporativas, IT global y el call center global. Aunque mucha gente trabaja desde casa.​ Tenemos 47 oficinas, unas 30 en España y fuera tenemos en Bélgica, Francia, Suiza, Irlanda, Dinamarca y Holanda.

P: ¿Saben cuántos ascensores han instalado en toda la historia de Fain?

R: No sabría decir el total; nuestro pico máximo anual son más de 2.000 ascensores y ahora estamos en unos 1.300 y 1500 al año.

Nicolás Mediavilla en sus oficinas de Fain.

Nicolás Mediavilla en sus oficinas de Fain. Cristina Villarino

P: Recientemente, han conseguido ser líderes del mercado irlandés. ¿Cómo han logrado el liderazgo en Irlanda?

R: Lo somos desde diciembre. Se ha conseguido combinando adquisiciones de empresas locales con crecimiento interno.

P: ¿Qué diferencia hay entre sus ascensores y los de otras empresas?

R: Nos gusta diferenciarnos sobre todo por la calidad del producto, porque vamos a mantener esos ascensores durante 20 años y necesitamos que estén bien hechos para que no den problemas, haciendo un seguimiento muy cercano de materiales e instalación frente a otros que buscan más volumen.

Un empleado trabajando en la oficina del Grupo Fain.

Un empleado trabajando en la oficina del Grupo Fain. Cristina Villarino

P: En teoría, ¿la vida útil de un ascensor suele ser 20 años? ¿Si se usa más es peligroso?

R: En teoría sí, pero en la práctica la gente los utiliza 30, 40 o hasta 50 años... Una barbaridad. Peligroso nunca es, porque revisamos mensualmente las seguridades del ascensor en España y cada cuatro años hay una inspección externa regulada que detecta defectos y obliga a subsanarlos.

Los informes nos los entregan a nosotros y a los propietarios, y los usamos para convencerles de hacer las modernizaciones necesarias; Industria también presiona y pone plazos para corregir deficiencias de seguridad.

Los técnicos de Fain están geolocalizados para atender los atrapamientos en menos de 30 minutos.

Los técnicos de Fain están geolocalizados para atender los atrapamientos en menos de 30 minutos. Cristina Villarino

​De todas maneras, los ascensores trabajan con coeficientes de seguridad salvajes, incluso de entre doce veces, por lo que no tienen ningún peligro.

P: El primer compromiso de Fain es: "Realizamos los atrapamientos en menos de 30 minutos". ¿Cuántos rescates suelen hacer?

R: Tenemos unos 100.000 ascensores en mantenimiento en todos los países y se producen aproximadamente 25 atrapamientos diarios.​ Hacemos el seguimiento individual del tiempo desde que llega el aviso hasta el rescate; todos los técnicos están geolocalizados, de modo que sabemos dónde está cada técnico y cada ascensor en tiempo real.​ Treinta minutos es un tiempo muy exigente, pero normalmente la media está por debajo, en torno a 25–26 minutos.

P: ¿Cuánto cuesta un ascensor? ¿Puedes dar una horquilla?

R: Depende de paradas, carga, velocidad, obra y acabados; es muy personalizado, pero pueden ir aproximadamente desde 20.000 euros hasta lo que te quieras gastar, 150.000 euros.

Nicolás Mediavilla en una maqueta de uno de los ascensores de Fain, que a su vez tiene una foto de Nicolás padre.

Nicolás Mediavilla en una maqueta de uno de los ascensores de Fain, que a su vez tiene una foto de Nicolás padre. Cristina Villarino

P: Han hecho ascensores en edificios especialmente singulares. ¿Alguno que le haya hecho especial ilusión?

R: Me hizo especial ilusión la segunda fase del Reina Sofía. El aeropuerto de Málaga y el Hospital La Fe de Valencia fueron grandes proyectos. Probablemente, de los más creativos son los del Hilton Madrid y el edificio de Caixa Geral; está todo hecho a mano, con aceros especiales traídos de Italia y un trabajo muy artesanal del arquitecto en nuestra fábrica.

Ascensores Fine del Hotel Hilton Madrid.

Ascensores Fine del Hotel Hilton Madrid. Cedida

P: En 2025 han realizado 14 adquisiciones.  Hay quien diría que van a una velocidad vertiginosa.

R: 2025 ha sido un año muy intenso en adquisiciones, marcado por un cambio de legislación en España que llevó a varias empresas pequeñas y medianas a no continuar, y nosotros hemos adquirido algunas de ellas.

P: En el mundo de los ascensores, ¿hay mucha competencia?

R: Hablando en general, aproximadamente el 50% del parque está en manos de grandes multinacionales y el otro 50% en pequeñas y medianas empresas, aunque varía por país y región.

Decoración del despacho de Nicolás Mediavilla.

Decoración del despacho de Nicolás Mediavilla. Cristina Villarino

P: Os definís como empresa familiar, pero crecéis a nivel internacional. ¿Qué queda de eso ahora que son tan grandes?

R: Queda todo, porque seguimos mis hermanos (Gema, que lleva marketing y comunicación interna; Jorge, que lleva clientes especiales) y yo operando de manera muy familiar, cercana al cliente, con el volumen suficiente para invertir en I+D, producto y tecnología de servicio.

Solemos tener socios locales minoritarios en los países, muchas veces familias, lo que da cercanía al cliente, empleados y proveedores, mientras trabajamos en equipo con gente que lleva muchos años en la compañía, que para nosotros son como hermanos.​ Somos unos 1.700 empleados.

P: ¿Cuánto facturasteis el año pasado?

R: Facturamos 256 millones de euros, cumpliendo el objetivo que nos habíamos marcado.​ Este año 2026 tenemos que hacer alrededor de 300 millones.

Nicolás Mediavilla en el Grupo Fain.

Nicolás Mediavilla en el Grupo Fain. Cristina Villarino

P: ¿Qué busca o prioriza la gente cuando pide un ascensor?

R: Depende del país y del tipo de cliente; en obra nueva el constructor suele pedir que sea barato, que sube y que baje (ríe). Si son los dueños del edificio, suelen buscan​ buen servicio, experiencia en trabajos similares, etc.

P: Entonces, ¿la mayoría de ascensores que instaláis son baratos? ¿De unos 20.000 euros?

R: Hay de todo: hacemos proyectos muy grandes como hospitales con escaleras mecánicas, hoteles, etc. Aunque es cierto que el 90% es vivienda y en obra nueva, nos constriñen un poco para intentar hacerlo lo más barato posible.

Premios que luce Nicolás en su despacho.

Premios que luce Nicolás en su despacho. Cristina Villarino

P: En su despacho luce varios premios. ¿Cuál destacaría? 

R: Somos Best Place to Work en varios países; hay premios de seguridad, de formación y empresariales, como reconocimientos a mejor empresa.