El vídeo de Juan José tras matar a puñaladas a Marta frente a su bebé en Villaverde: "No sé dónde tirarlo, la máquina lo tritura"
El vídeo de Juan José tras matar a puñaladas a Marta frente a su bebé en Villaverde: "Se la habrán llevado al hospital o algo"
Juan José asesinó a su expareja, de la que tenía una orden de alejamiento, el pasado lunes en un piso de la calle de los Astilleros número 3 de Villaverde.
Más información: Marta, segunda asesinada por su expareja delante de su bebé: tenía orden de alejamiento pero la ayudó a mudarse a Villaverde
"Es que no sé dónde tirarlo; es que eso, al final, termina en el vertedero. A ver, la máquina lo tritura." Son las palabras grabadas en vídeo de Juan José tras haber asesinado presuntamente a su expareja Marta en un piso de Villaverde el pasado lunes 20 de octubre.
Tras cometer el crimen, Juan José volvió a su piso de Torrejón de Ardoz, donde llamó a un amigo y mantuvo la conversación recogida en el vídeo que acompaña a esta información. El presunto homicida llega a decir "que no pase nada, espero que no. Se la habrán llevado al hospital o algo".
Juan José pasará este jueves a disposición de los Juzgados de Plaza de Castilla. Las lecciones que deja su crimen machista, la muerte de la pobre Marta, con solo 21 años, son varias y de calado.
Juan José, el presunto asesino de Marta en Villaverde, tras haber cometido el crimen
Desde la revisión de la gestión de los niveles de riesgo del Sistema VioGén, a la ratio de policías destinados a combatir esta lacra social, y la más importante, una víctima nunca puede fiarse de que su maltratador se convertirá en su amigo tras haber sido su pareja.
Marta tenía 21 años. Juan José tenía antecedentes por violencia de género; había quebrantado en otras ocasiones órdenes de alejamiento y había sido condenado con servicios a la comunidad, repartiendo comida en un banco de alimentos y se le había impuesto una orden de alejamiento de 500 metros.
Pero Marta cometió el error de pensar que podían mantener una amistad tras haber roto su relación y hace un mes y medio, Juan José le ayudó a buscar una habitación alquilada en el tercer piso de la calle de Los Astilleros número 3 del distrito de Villaverde. Allí la terminó apuñalando con saña y obcecación, este lunes, delante de su bebé de 15 meses.
Juan José sacó al maltratador que llevaba dentro tras enterarse de que Marta podría haberse hecho unas fotos en ropa interior para otro hombre. Este dato, si se demuestra durante la investigación, o no, evidencia la obsesión enfermiza de la expareja hacia esta veinteañera que había perdido su libertad para hacer lo que quisiera -como cualquier mujer-.
De momento, Juan José ha confesado los hechos ante el Grupo V de Homicidios. Marta estaba catalogada como víctima del Sistema VioGén con un nivel alto de riesgo, durante su embarazo, pero luego descendió a nivel bajo.
El protocolo VioGén establece que el nivel no se reduzca de alto a bajo, sino que se incremente o que se mantenga en el mismo nivel. Especialmente, cuando hay constancia de quebrantamientos de órdenes de alejamiento por parte del maltratador o si se tiene conocimiento de que la víctima retira una denuncia o declina ejercer acciones legales como supuestamente pudo hacer la pobre Marta por seguir encadenada a nivel psicológico a Juanjo.
Esa es una cuestión que deberá aclarar la investigación judicial: ¿Por qué se bajó el nivel de protección de Marta? De momento, este diario se ha dirigido a la Delegación del Gobierno y no lo aclara, argumentando que existe un proceso abierto en los juzgados.
Por otro lado, la Policía Nacional indaga si podría haber bajado el nivel porque, al parecer, ella había retirado varias veces la denuncia por quebrantamiento de orden de alejamiento. De forma que al pasar de riesgo alto a bajo, por protocolo, el policía de protección solo estaba obligado a llamar a Marta cada 2 meses.
Juan José tenía la intención de eliminar el cuchillo, incluso el cadáver: eso sospecha la Policía Nacional tras visionar la grabación de la cámara del salón de la casa donde el presunto homicida le cuenta a un amigo lo que ha hecho con Marta: "Es que no sé dónde tirarlo, es que eso, al final, termina en el vertedero. A ver, la máquina lo tritura".
En las imágenes sale con su uniforme de trabajo, pero luego reaparece vestido de otra forma, sujetando una bolsa de basura donde supuestamente introduce su ropa de trabajo para tirarla o quemarla porque contiene restos biológicos de su víctima mortal.
Una fuente del Sindicato Unificado de Policía (SUP) lamenta que llevan años pidiendo que aumenten el número de agentes de las Unidades de Atención a la Familia y a la Mujer (UFAM) porque a veces la ratio es de 1 agente para 100 o 130 víctimas de violencia de género. Un dato que evidencia que es inabarcable proteger a tantas mujeres, con el estrés laboral que eso genera pa cada miembro de la UFAM y la presión emocional que soportan al saber que muchas vidas dependen de ellos.
Así lo verbaliza esta representante del SUP: "Llevamos años y años pidiendo que aumenten la plantilla, el número de agentes. Porque el número de muertas se mantiene año a año, y las denuncias y órdenes de alejamiento aumentan, pero desde el Ministerio del Interior no hacen nada de nada".
"Es una situación de gran impotencia la que se siente en este tema en el seno de la Policía Nacional, ya que después salen diciendo que es el tema que más les preocupa, aunque la realidad que vivimos en las Unidades de Familia y Atención a la Mujer (UFAM) es otra bien distinta".