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La Mari de Chambao: "Me dejé caer. Llamé a mis padres y les dije que todo iba mal, que estaba todo el rato mintiendo"

La cantante malagueña celebra los 25 años de Chambao con un disco de colaboraciones y una gira que hizo escala el 3 de julio en el Festival Río Babel.

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Las claves

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La Mari de Chambao celebra 25 años de carrera con una gira especial y colaboraciones de grandes artistas como Ricky Martin, Alejandro Sanz y Pablo Alborán.

La artista malagueña repasa su trayectoria, marcada por el éxito, la superación de dos cánceres y la lucha contra diversas adicciones.

La Mari destaca el valor de dejarse caer y pedir ayuda en los momentos difíciles, encontrando en la música una vía de sanación personal.

Su último trabajo conmemora el aniversario de Chambao e incluye nuevas versiones de sus temas y una canción inédita, "Es para ti".

Hay canciones que con el paso del tiempo terminan convirtiéndose en el espejo en el que se mira la vida de quien las escribió. La de María del Mar Rodríguez Carnero, La Mari (51, Málaga) resume su propio 'Pokito a poko': avanzar despacio, crecer con cada paso y comprender que el camino importa tanto como el destino.

Veinticinco años después de que Chambao cambiara la manera de escuchar flamenco a esa versión más chill y convertirse en una de las voces más reconocibles de la música española, la artista malagueña sigue recorriendo ese mismo camino: pokito a poko. La diferencia es que ahora camina con paso más calmo, después de superar dos veces un cáncer y de aprender a convivir con sus luces y también con sus sombras.

La gira en la que la artista está embarcada recorrerá distintas ciudades españolas y ha contado para las bodas de plata de Chambao con artistas de distintas generaciones como Ricky Martin, Alejandro Sanz, Pablo Alborán, Estopa, Malú, Rosario Flores, Camilo o Rozalén, entre otros.

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Más allá de la gira y de la celebración, La Mari recibe a Madrid Total en una charla sin artificios, entre sonrisas, unas gafas que piden limpieza y muchas verdades, sobre la enfermedad, las adicciones, la música, el éxito y los aprendizajes que han marcado estos 25 años de trayectoria.

P.- ¿Qué tal está?

R.- Bien, muy bien. Tenía que haberme limpiado las gafas porque veo, que no veo (ríe)… Pero estoy feliz, muy ilusionada con este regreso…

P.- Nunca se ha ido realmente. Siempre ha estado conectada con la música…

R.- Nunca me he ido. Solo una vez descansé y fue porque me mordió un perro que tenía, en 2010, mientras se me curaba, como que estuve ahí en un proceso de parón. Cuando me dieron la quimio por primera vez, en 2005, estuve a ver cómo eran los efectos, luego concreté con el oncólogo y con mi familia que yo quería estar... no quería estar todo el rato en el sofá, sino en movimiento. O sea que desaparecer, no he desaparecido. Sí tuve una crisis, rollo existencial.

Sí, se le puede llamar así, porque luego veo 'crisis personal' y digo, bueno, personal... Más bien cuando tienes una crisis la tienes en todos los ámbitos de tu vida. Los 40 me dieron fuerte. No sabía si seguía en Chambao, como La Mari, como Chambao... estaba muy metida en las definiciones de qué era yo.

Lo mejor que pude hacer fue como dice la palabra en inglés surrender, dejarme caer. Cuando me dejé caer estaba resistiéndome, en realidad.

P.- ¿Qué le diría a la Mari de hace 25 años?

R.- Siempre que me preguntan, lo respondo muy rápido, pero hoy me permito el lujo de no tenerlo tan claro, ¿sabes? Lo que sí me sale es darle un abrazo. Darle un abracito y decirle que todo suma en este plano, en esta vida: aprende a caminarla. Con lo cual, que relaje un poco la visión de la perfección…

Porque claro, para no caernos y para no dañarnos mucho, o a quien tengamos al lado o a ti misma, creemos que intentamos ponernos como en ese estandarte de 'yo puedo con todo', o 'yo lo sé', 'yo, yo, yo'. Al final, creo que se trata más bien de capotear cada momento como seas tú en ese momento. Creo que lo que le podría decir a esa María del Mar es que no se meta tanta caña por las cosas que no sabe hacer.

P.- Volvamos el tiempo atrás, ¿cómo nació Chambao y ese flamenco chill?

R.-Creo que la música está toda inventada. Y quienes nos dedicamos al arte de la música somos un canal por donde pasan letras y melodías y las mezclamos en esa variedad de posibilidades. La música es matemática y corazón.

A partir de ahí yo me siento en una época en la que se dieron las cosas de tal manera que nos juntamos cuatro personas haciendo música, y las cuatro muy diferentes. Tres de ellos malagueños, Dani y Edi, que son primos, y yo era pareja de uno de ellos, desde el 95. El otro fue Henry Tuckenberg, productor de las primeras canciones de Chambao.

Pero al principio nos juntamos sin ni siquiera ser Chambao. Hasta que un día ellos me dijeron: —Necesitamos una cantante, venga, canta tú las canciones. Y yo les decía: bueno, pero no me miréis. Me daba muchísima vergüenza cantar.

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Henry venía de producir un trabajo de la Filarmónica de Londres, había recorrido mundo y estaba muy al tanto de la corriente que había por aquel entonces, te hablo del año 2000. Toda esa corriente New Age, toda la electrónica downtempo, muy tranquila. Y de ahí, una mijita más tarde, se conoció como chill out.

La corriente empezó en Ibiza, Café del Mar y muchos otros sitios para ver el atardecer. Era la electrónica más tranquilita, porque veníamos de más atrás del house, que era mucho más cañero.

Realmente, el apellido de Chambao, que se ha convertido en flamenco chill —que yo no peleo ni nada, está todo bien— empezó como a hablarse de que se había creado una vertiente del flamenco fusión…

P.- ¿Cómo vivisteis ese momento?

R.- ...Se empezó como a hablar de que se había creado una vertiente, ¿no?, del flamenco fusión. Y que a través de ella, se empezaba a conocer el flamenco más ortodoxo vía la variante de la suavidad de esta música, que era como más asequible a los oídos de gente extranjera.

El apellido 'flamenco chill', pues sí, se lo inventó Henry Tuckenberg y la fusión, también. A raíz de ahí empezamos a hacer este tipo de música y dijimos: "Hostia, pues qué bien que hemos encontrado una identidad dentro de nuestra generación".

Porque Málaga es muy cosmopolita. En Málaga se pueden defender muchas músicas a la vez. En mi casa nunca hemos hablado del flamenco como tal, o del pop como tal, o de la copla. Siempre ha sido un batiburrillo de todo.

Yo me siento música. Y me encanta hacer música fuera de lo que podría llegar a ser flamenco chill. Pero sí es verdad que, si algo se le atribuye a Chambao, es este apellido. Más tarde firmamos con Sony Music…

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Ellos crearon un recopilatorio donde, dentro de ese recopilatorio, lanzaban un grupo nuevo que se llamaba Chambao Flamenco Chill. La oferta de Sony fue: "Vamos a hacer este recopilatorio con vuestro nombre y vuestra etiqueta, y si funciona os hacemos un disco en solitario". Funcionar era recuperar la inversión, unas 300.000 pesetas.

P.- Hablando de que está todo inventado, dentro del recopilatorio hay un tema nuevo que se llama Es para ti. Cuénteme sobre esta canción. ¿Es para su público, su familia o es para usted personalmente?

R.- Pues para todos. Para todo lo que has nombrado. Es para ti es la única canción nueva que hay en este 25 aniversario. Aunque todo el disco está grabado nuevo. No hay nada antiguo. Para mí es la canción que abandera el proyecto del 25 aniversario.

Es una canción que habla también de merecerme un poco este reconocimiento, este cariño, esta generosidad por parte de todas las personas que han impulsado la música de Chambao como de las colaboraciones generosas y desinteresadas. Nació de un sueño, de esos que una mañana te levantas y dices 'qué guay'. Cuando estuve más despierta, me puse a trabajar en esta canción. Fue un regalo de un sueño.

P.- Hace referencia a los sueños. ¿Cuál ha sido su sueño? ¿Hay alguna colaboración que todavía esté pendiente?

R.- Sueños hay muchísimos. Yo tengo muchos sueños de diferente tipo. Sueño con que un día realmente repartamos lo que somos. Sueño con que mi familia, mis padres, mis hermanos, estén siempre bien. Y que tarden mucho en irse.

Sueño con mejorar, porque eso también lo trabajo. Los sueños se trabajan. Sueño con seguir aprendiendo de la vida, de este oficio y de mis partes oscuras, cogerlas de la mano, abrazarlas y tirar para adelante con ellas, en vez de querer modificarlas, que hasta ahora, era un poco la pelea que tenía conmigo.

Sueño con seguir en la música hasta que la energía y la voz me aguanten, que sigan habiendo canciones, cosas por contar y que a la gente le guste. Y, por supuesto, ojalá desaparecieran las fronteras, las guerras y los maltratos que nos hacemos los unos a los otros.

P.- Hablaba de esas zonas oscuras que todos tenemos. ¿Qué aprendizaje tiene hoy? Ha hablado abiertamente no solamente de haber pasado por una etapa muy dura como fue la de su enfermedad, sino también del acercamiento a las drogas...

R.- Realmente no es que me acercara al mundo de la droga, sino que estaba siendo adicta desde hace mucho tiempo. Pero no solamente a la droga. Entendemos como droga el porro, la cocaína, el alcohol, las pastillas, el MDMA, el éxtasis... Te puedo nombrar un montón.

Ser adicta a la aprobación, al móvil, a la comida, adicta a que te maltraten y tú maltratarte, a volver con alguien que te ha hecho chantaje emocional...te puedo hablar de muchos tipos de adicciones.

No es que haya pasado por todas, pero sí que no las resumo en drogas. Las adicciones son muy peligrosas y son mucho más extensas que las drogas. En definitiva, lo que hacen es perder el norte de respetarte y de amarte.

P.- ¿Y cómo logró salir de esa adicción, en su conjunto?

R.- Pues se sale de las adicciones cuando te dejas caer. Bueno, se sale... No puedo generalizar. Yo salí de las adicciones cuando me dejé caer. Realmente me abandoné.

Ahí fue cuando hago una llamada a mis padres y les digo que va todo mal, que estoy todo el rato mintiendo y sosteniendo una mentira detrás de otra. Esto lo cuento en el libro En la cresta de la ola.

La Mari de Chambao, en el Festival de Málaga en el año 2024.

La Mari de Chambao, en el Festival de Málaga en el año 2024. Gtres

Realmente la herida viene de chiquitita, tú no sabes qué pasa, pero algo pasa, y en un momento sale. En todo ese proceso sí creo que la música me ha ayudado a sanar. En muchos temas de mi vida. Además del cáncer de mama, y por segunda vez además también el año pasado. De depresiones. De soledad. Ansiedad. De una niña no vista desde pequeña. Creo que la música es medicina.

De hecho está más que comprobado científicamente cómo una onda musical reordena las células en el cuerpo. Aunque obviamente un científico te lo podría explicar mucho mejor y con más detalle (ríe...)

P.- ¿Y ahora, cómo vive el hoy?

R.- Antes iba como… Bueno, esto está pasando así, por ejemplo, no ser madre. Hoy ya he decidido que no voy a ser madre. He venido a hacer otra cosa. Y aquí estoy, pero hasta ahora había sido una carencia. Era un 'a ver si me eligen', no si me elegía yo.

A ver si me eligen o si soy 'la' afortunada por este señor o por el otro para ser mamá. Y me he entregado a una carencia absoluta de mí misma. He negociado conmigo.

Y si tú realmente no te paras a abrazar todo eso, a remangarte. Dejarte caer. Da mucho vértigo. Porque prefieres ser ésta destruida que no saber quién puedes llegar a ser después. Y ahí te tiras un tiempo. No hablo de mí en tercera persona. Hablo en primera, me tiré un tiempo y quién sabe si me volverá a pasar o no.

Ahora mismo estoy viviendo un momento muy bonito en mi vida. Creo que tengo esa parte mía muy clara y muy sanada.

Estoy muy en calma. Pero la vida trae lo que trae. Creo que la prueba más dura que me queda por pasar es que se vayan mi madre y mi padre. Y mi último compañero de vida, que es mi perro Lolo. Pero creo que son las etapas más duras que voy a vivir. Pero aquí estoy para vivirlas. Para comérmelas con papas y vivir.

P.- Volvamos a la gira. Hablemos de toda esta gente que has reunido para celebrar estos 25 años, la cantidad de nombres que aparecen, de distintas generaciones. Eso también se refleja en el público que la escucha….

R.- Pues mira, esta gira es el disco. Se ha llevado el 25 aniversario al escenario. A veces menos, porque no tenemos tiempo de hacer todo el disco en algunos festivales, pero he intentado llevar este disco al escenario. En algunas canciones he usado, como si estuviera la persona allí, la pantalla, imágenes del making of, cabezudos …. Está siendo muy bonito. El público de Chambao es muy familiar, nos contamos muchas cosas durante 25 años.

Hay gente que veo en primera fila, en segunda, o luego viene al camerino con una camiseta para que se la firme. Y les digo 'yo a ti te conozco'...

P.- ¿Y luego continúa de gira? Entiendo que siguen más festivales.

R.- Sí, estoy de gira hasta noviembre, en julio tenemos un montón de festivales.Vamos a Pirineos Sur, que tenemos muchas ganas, a Mallorca, Canarias… y luego volver a mi tierra. Cerrar el Castillo Sohail, en Fuengirola, el 4 de septiembre, para mí forma una vuelta de estos 25 años.

Porque la primera vez que tuve cáncer, en 2005, grabamos allí un DVD, que salía con un pañuelo. Imagínate …. un DVD!!! (ríe). Vino Antonio Carmona, que todavía estaba en Ketama , un concierto precioso. Quiero volver allí.

P.- Por último, ¿cuál es su definición del éxito?

R.- Para mí el éxito no es algo que consigas en un momento. Para mí el éxito está siendo. Y creo que es decidir estar donde y con quien quieres estar. Y tener salud para ello.