Julia Manchón, fundadora de Julise Magon, en su nuevo taller Fashion Factory Atelier.

Julia Manchón, fundadora de Julise Magon, en su nuevo taller Fashion Factory Atelier. Alejandro Ernesto

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Julia Manchón lo dejó todo para ser diseñadora de moda a los 40 años y ahora está tras el taller que vistió a Karol G

Fundó en 2022 desde Nueva York su firma Julise Magon en Madrid. Ahora ha adquirido el taller que empezó Lina, Fashion Factory Atelier.

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Las claves

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Julia Manchón dejó su carrera en marketing para fundar su propia marca de moda, Julise Magon, a los 40 años, inspirada por su entorno familiar y su experiencia en Nueva York.

La firma Julise Magon es 100% made in Spain y ha sido llevada por influencers como Marta Pombo y Olivia Palermo, enfocándose en mujeres de 35 a 50 años.

Manchón ha adquirido la mayoría del taller madrileño Fashion Factory Atelier, responsable de prendas para Carolina Herrera y del vestuario de Karol G en el Bernabéu.

Su objetivo es profesionalizar la relación entre marcas y talleres, apostando por la producción artesanal y slow fashion en España, con aspiraciones de expandirse internacionalmente.

Julia Manchón siempre estuvo ligada a la moda y la costura. Desde pequeña y quizá casi sin darse cuenta. "Mi madre nos hacía mucha ropa. Además, ella tenía su modista, que venía de familia: su madre también había sido la modista de mi abuela. Recuerdo haber ido con ella a tomar medidas. Aprendí a coser y empecé a hacerle la ropita a mis muñecas", relata.

Sin embargo, no fue hasta los 40 años cuando decidió convertir aquella herencia doméstica en su profesión. Hoy es la fundadora de Julise Magon —siglas de los nombres más importantes de su vida: sus padres, marido e hijos—, una firma de moda que ya han llevado influencers como Marta Pombo, Olivia Palermo, Isabelle Junot o Arielle Charnas.

"A la hora de estudiar una carrera, jamás me planteé algo de moda. Sabía que en mi casa se iban a oponer. Yo vengo de un entorno más conservador. Mi padre es ingeniero industrial y tiene una historia muy bonita de hombre hecho a sí mismo, con mucho trabajo, sacrificio y resultado. Las derivas creativas no eran una posibilidad en la familia", cuenta Julia.

Por eso, acabó estudiando Administración y Dirección de Empresas en ICADE (la facultad de empresariales de la Universidad Pontificia de Comillas) y trabajando durante gran parte de su vida en el mundo del marketing de grandes compañías como L'Oréal y Mars.

Lejos de la moda, hasta que llegó su primera hija. "Te replanteas la vida y quise empezar de cero". Tras formarse en coaching, con la vista puesta en emprender, surgió la oportunidad de mudarse con su familia a Nueva York debido al trabajo de su marido.

Esta etapa de cinco años cambió su mirada. Allí, entre una ciudad donde "todo parecía posible", empezó a replantearse una idea que llevaba tiempo aparcada: crear su propia firma de moda.

"Es una de las capitales de la moda del mundo, así que me formé en el Fashion Institute of Technology para ser estilista y empecé de becaria con 40 años. Nunca había sido becaria", expresa. "Me lo tomé como una oportunidad muy divertida. Y sobre todo para aprender, porque yo no sabía demasiado".

Julise Magon

Fue en Nueva York donde dio las primeras puntadas a lo que sería Julise Magon. Una firma que quería que fuera "100% made in Spain" —y es que recibe "prácticamente a diario propuestas para producir en China, India o Turquía", a las que rechaza—, con un estilo "sofisticado pero cercano", pensado para mujeres de entre 35 y 50 años.

"Pensé en qué era lo que realmente me apetecía hacer, ya que me lo podía permitir. Así que me enfrenté a mi sueño: crear mi propia marca de moda, con mis valores, mi estética y la ropa que me apeteciera ponerme todos los días". Un proceso que no olvidará con una fecha de inicio grabada en su recuerdo: "La comencé en el 2022 y entre el 21 y 22 de mayo vendí mi primera prenda online".

Julia Manchón con ropa producida en Fashion Factory Atelier.

Julia Manchón con ropa producida en Fashion Factory Atelier. Alejandro Ernesto

"Todas las prendas que hago se las dedico a alguna mujer que sea relevante para mí. La que más satisfacciones me ha traído es la camisa Marieta, que es el best-seller de la marca. La pensé para una compañera de la carrera que es una gran amiga y ahora es directora de comunicación de una universidad", dice.

En ese afán de hacer una marca española con producción artesanal en Madrid (de donde es ella y a donde volvió hace año y medio), empezó a colaborar desde el principio con pequeños talleres.

"Nosotros [en España], yo creo que tenemos más recorrido en la cultura de la moda que lo que yo he sentido que puede haber allí [en Nueva York y Estados Unidos]. Allí predomina un estilo más urbano, funcional, casual... Y aquí creo que hay más posibilidades. El espectro es más amplio".

En esa búsqueda apareció Fashion Factory Atelier, un pequeño taller creado en 2020 en Moratalaz por la colombiana Lina Marcela Matías y su marido Ángel. Nació como un negocio de arreglos, pero con el tiempo fue creciendo hasta instalarse en una nave en Carabanchel y empezar a producir para otras marcas.

El taller madrileño

Lo que empezó como una relación profesional a distancia se convirtió en un vínculo más estrecho que ha desembocado en la adquisición reciente —una participación mayoritaria del 85%— por parte de Julia del taller, aunque con la gestión de Lina todavía al frente.

"Siempre me ha apasionado el mundo de la moda. Estuve 17 años en una empresa de Colombia y cuando llegué a España hace ocho años vi que aquí todo era diferente, como siempre lo había soñado, sin que todas las producciones sean en masa", cuenta Lina -que ahora tiene 39 años- junto a Julia en una sala del atelier en conversación con Madrid Total.

Julia Manchón junto con Lina Marcela Matías, fundadora de Fashion Factory Atelier y todavía encargada de la gestión del taller.

Julia Manchón junto con Lina Marcela Matías, fundadora de Fashion Factory Atelier y todavía encargada de la gestión del taller. Alejandro Ernesto

Fue Julia, precisamente, su primera clienta. Aunque luego fue cogiendo fama, llegando a formar parte del tailor de proyectos de Carolina Herrera y confeccionando el vestuario diseñado por ManéMané para el concierto de Karol G en el Estadio Santiago Bernabéu el verano de 2024.

"Adquirirlo fue una decisión muy meditada y pasa por el creer mucho en Lina. Estaban pasando por una situación personal complicada y pensé que la aportación que podía hacer iba a llegar a buen puerto", añade la diseñadora sobre la reciente decisión.

La operación representa una declaración de intenciones. En un momento de transición para la industria de la moda española, marcada por la presión del fast fashion, se trata de un apoyo a la producción artesanal. "Me he dado cuenta de que hay una gran oportunidad en profesionalizar el sector en la relación entre talleres y marcas. Ese reto me ilusiona: crear un taller que sea un referente en ayudar a marcas emergentes. Porque en los comienzos no mucha gente te abre las puertas. Y ahora estamos en un momento de auge de este tipo de marcas slow fashion made in Spain. Pero hay mucha demanda de talleres y muy poca oferta".

Ese va a ser el principal cambio que va a poner en marcha la diseñadora. "Por ejemplo, que haya un contrato. En todos los talleres con los que me he relacionado, funciona sobre la marcha. Nadie te ofrece un contrato con lo que quieren ambas partes".

Algunos diseños por reproducir en Fashion Factory Atelier.

Algunos diseños por reproducir en Fashion Factory Atelier. Alejandro Ernesto

Por ello, la compra no implica integrar el atelier como una estructura interna al servicio exclusivo de su marca. Al contrario, el objetivo es crear un partner referente para este tipo de marcas. Aunque, obviamente, la confección de los diseños de Julise Magon sí será exclusivamente de Fashion Factory.

Hoy, el atelier cuenta con un equipo que oscila entre 8 y 12 profesionales especializados en patronaje, corte y confección. Produce series cortas y medias (hasta 3.000 prendas mensuales).

Es una muestra de la unión de las dos facetas de Julia: la parte creativa y sus conocimientos y experiencia con la dirección de empresas. Ahora, con respecto a su marca Julise Magon, otea nuevos horizontes: "Queda mucho todavía por hacer en España y esa es la parte en la que estoy poniendo más foco. Pero hay vías abiertas para entrar en Francia, Bélgica, Reino Unido, México y Colombia".

¿Un sueño? "El tener tienda física". Pues por el momento, de manera presencial solo cuenta con un showroom en la calle Príncipe de Viana en Madrid. "La primera tendría que estar aquí [en la capital], pero Nueva York tiene que aparecer en algún momento por lo que significa para mí".

Así que esos serán sus futuros retos y pasos. Esos y el de conseguir reproducir un diseño que lleva en su mente desde los 7 años: "No tengo el dibujo; no lo conservo, pero lo recuerdo perfectamente y todavía no he sido capaz de saber cómo hacerlo".