Jordi Merca, en el Teatro Infanta Isabel de Madrid.

Jordi Merca, en el Teatro Infanta Isabel de Madrid. Nieves Díaz EL ESPAÑOL

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Jordi Merca, de camarero a llevar 8 años con el show 'Yo sobreviví a la EGB': "Me ha dado para la entrada de un piso"

El cómico catalán aspira a llegar a la década con su espectáculo, que ahora se puede ver en el Teatro Infanta Isabel de Madrid.

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Jordi Merca (Badalona, 1983) pasó sus años académicos sentado en las últimas filas, hablando en clase, estudiando más bien poco y suspendiendo bastante. No era, así de primeras, un chico ejemplar. Sin embargo, con los años, fue convirtiendo ese comportamiento en material para crear su show Yo sobreviví a la EGB, con el que lleva ocho años en cartelera en Madrid.

En total, Jordi Merca puede presumir de haber llevado a más de 100.000 personas a ver un espectáculo de comedia que, durante este 2026, se podrá ver en el Teatro Infanta Isabel de la capital cada viernes. Pero también en Barcelona —donde actúa todos los sábados— y en el resto de España. "Al final, te das cuenta de que lo que te pasaba a ti en realidad le ocurría al 90% de la sociedad durante aquellos años", explica durante la entrevista con EL ESPAÑOL.

Eso, de momento, le ha dado para "dar la entrada de un piso", pero también para labrarse una carrera que tan solo acaba de despuntar. "Ya estoy preparando otras cosas. Otro show de comedia para septiembre de 2026 y algo más estilo pódcast", anuncia.

P.—¿Ya apuntaba maneras desde pequeño?

R.—Todos los que nos dedicamos a la comedia tenemos esa parte de vocación, aunque cuando seas pequeño no lo veas del todo. Pero sí, era el graciosillo de la clase, el que la liaba... Entonces yo quería ser payaso gracias a Emilio Aragón.

Luego me formé en el Colegio del Teatro para ser actor y en El Timbal, haciendo cursos de payaso. Pero a la comedia llegué por casualidad. Tenía un amigo que se dedicaba a esto, me dijo que si iba a probar y 16 años después sigo en esto.

P.—¿Y se hizo hueco a la vieja usanza?

R.—Sí, al principio, empecé haciendo 10 minutitos que te preparabas para actuar en el 37 Grados y en el Mediterráneo, dos sitios donde hacían 'open minds' monólogos. Allí conocí a gente del sector y me fueron llamando para ir a hacer concursos de monólogos. Ahora los cómicos empiezan en YouTube. Pero entonces eso no existía. Entonces, fíjate, me acuerdo de que me dijeron: tienes que hacerte Facebook para que la gente te vea. Y ahora la gente pasa de Facebook.

P.—¿Cómo fue su camino hasta llegar al teatro?

R.—Hice de todo. Estuve dos años y medio dedicándome a ser payaso con una compañía pequeñita. Y también fui camarero, como la mayoría de los actores, para pagarme la carrera y los estudios. Y hasta hice trabajos verticales, ya sabes, esa gente que se cuelga de una fachada para limpiar cristales.

P.—No parece que fuera fácil hacerse hueco en el mundo de la comedia, por lo que me cuenta [risas].

R.—Más que difícil es que tenías que ser muy constante. No podías salir de la rueda de actuaciones porque pensabas que la gente se iba a olvidar de ti porque no había Instagram ni nada. Ahora estamos muy acostumbrados, pero durante un tiempo la gente iba a tomarse una copa y de repente se encontraba un cómico actuando y te lo tenías que currar para que no pasaran de ti. Teníamos que picar piedra.

Jordi Merca lleva ocho años con su show 'Yo sobreviví a la EGB'.

Jordi Merca lleva ocho años con su show 'Yo sobreviví a la EGB'. Nieves Díaz EL ESPAÑOL

P.—¿Cuánto le dieron por su primera actuación?

R.—Creo que fue en pesetas. Entonces compartíamos escenario y actuábamos 30 minutos. Yo, por ejemplo, con Andreu Casanova. Y luego nos daban 200 euros que nos teníamos que repartir entre los dos y con lo que teníamos que pagar la gasolina.

P.—¿Cuándo dijo: ya me puedo dedicar a la comedia a tiempo completo?

R.—Es el paso más chungo, pero hay un momento en el que dices: 'Prefiero ganar menos y dedicarme solo a eso'. Hay un día en el que tu trabajo no te llena y te tiras a la piscina a ciegas para hacer esto.

P.—¿En qué momento se tiró a la piscina?

R.—Bueno, hubo un tiempo en que me empezaron a llamar de otros sitos. De Valencia, por ejemplo, mucho. Y de Madrid. Entonces, pensé: 'Si me llaman de fuera, igual me puede ir bien'. Y dije: '¡Venga, a lo loco!'.

Fue una decisión difícil, pero bien tomada. Luego llegó el momento de empezar a hacer algo en un teatro y creé un show que se llamaba 'Malditos hipsters'. Estuve dos años y medio con eso actuando los jueves por la noche en Barcelona. Imagínate. Igual actuaba para cuatro personas.

Después se me ocurrió, cuando todavía no estaba tan explotado todo el tema de la nostalgia ochentera y noventera, empezar con el show de 'Yo sobreviví a la EGB'. Y hasta hoy, que sigo llenando teatros por toda España.

P.—Me da la sensación de que en su época hubo un boom de cómicos en Cataluña que, después, han ido actuando por toda España. ¿Qué pasó entonces?

R.—Porque hubo un tiempo en que en Barcelona se apostó mucho por la comedia en bares, restaurantes... Y luego porque hemos tenido a un maestro, que es Andreu Buenafuente, al que muchos vimos en TV3 cuando éramos jovencitos. Eso fue lo que hizo que mucha gente dijera: 'Esto está guay, puedo hacerlo y mola'.

Jordi Merca, durante su espectáculo 'Yo sobreviví a la EGB'.

Jordi Merca, durante su espectáculo 'Yo sobreviví a la EGB'. Nieves Díaz EL ESPAÑOL

P.—De los que empezaron con usted, ¿cuántos siguen haciendo comedia?

R.—Muchos. Tengo una barbacoa con ellos este sábado.

P.—Ostras. ¿Cómo es una barbacoa de cómicos? [Risas]

R.—Es una lucha por ver quién hace el mejor chiste. Eso sí, en la intimidad somos más de los chistes malos [risas].

P.—Volviendo a la EGB. ¿Hay diferencias entre el público que lo ve en Barcelona y el que lo hace en Madrid?

R.—Sí que hay diferencia. Fíjate que al final las dos ciudades están separadas por 600 kilómetros, hay mucha distancia, y eso se nota en el público. En Madrid siempre empiezan más a tope y en Barcelona, en cambio, se sientan y de primeras no hablan, pero al final acaban muy arriba.

P.—¿Ocho años con este show dan para comprarse un piso?

R.—Me ha dado para la entrada, pero no para el piso entero. Ocho años con este show dan para sobrevivir [risas].

P.—¿Se infravalora la comedia en España?

R. —La comedia es, de toda la vida, dentro del mundo artístico, lo más infravalorado. Pero yo creo que es porque todos somos capaces de contar un chiste y, como todo el mundo sabe, nos pensamos que es muy fácil. Y no es cierto. Al final, tienes que saber hacer el chiste, en qué momento contarlo, con qué intensidad... Son muchas cosas.

P.—Para terminar. ¿Hasta cuándo se ve con este show?

R.—Tengo la ilusión, porque queda muy poco, de poder estar 10 años actuando. Entonces, creo que me plantaría. Aquí hubo un cómico en Cataluña, Pepe Rubianes, que creo que estuvo 14 años en el mismo teatro. Pero yo con estos 10 ya estaría contento.