El estado actual del Molino de Borgoñón en Alcalá de Henares.

El estado actual del Molino de Borgoñón en Alcalá de Henares. Ayuntamiento de Alcalá de Henares

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Alcalá busca empresa para 'revivir' un mítico molino del siglo XV que compró Cisneros: podría ser un espacio cultural

Se han aprobado los pliegos para la licitación de las obras con una inversión prevista de 400.000 euros.

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Las claves

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El Ayuntamiento de Alcalá de Henares busca una empresa para rehabilitar el histórico Molino de Borgoñón, del siglo XV.

El proyecto contempla una inversión de unos 400.000 euros para recuperar cubiertas, forjados y la maquinaria industrial hallada en el interior.

Aunque es zona inundable y no se permite un uso museográfico permanente, se plantea su uso como espacio cultural y para visitas.

El molino, adquirido por el Cardenal Cisneros en 1509, fue clave en el abastecimiento del Colegio Mayor de San Ildefonso y ha estado en desuso un siglo.

En la Ronda del Henares, la vía urbana perimetral de Alcalá de Henares que discurre cerca del cauce del río, junto a la Isla del Colegio, el espacio natural que pertenecía al antiguo Colegio Mayor de San Ildefonso, hay un molino. O las ruinas de lo que queda de él.

Se llama el Molino de Borgoñón y tiene más de 500 años. Lleva en desuso desde hace un siglo aproximadamente. Un incendio en la década de los 70 del siglo XX terminó acrecentando su estado de abandono.

Hasta el día de hoy que el Ayuntamiento de Alcalá ha decidido revitalizarlo y darle una nueva vida. Hace unas semanas, la Junta de Gobierno Local aprobó, a propuesta de la Concejalía de Patrimonio Histórico, los pliegos de condiciones para la licitación relativa a las obras para su reintegración, conservación preventiva y puesta en valor.

Se trata de una segunda fase, la que finalizaría su rehabilitación, tras las obras ya realizadas de estabilización y consolidación de su estructura, terminadas el pasado 2025. En esta, tal y como cuenta el concejal del área de Patrimonio Histórico, Medio Ambiente y Limpieza, Vicente Pérez, en conversación con este periódico, también entraría la Casa del Molinero. Es decir, la vivienda habitada antaño por quien trabajaba en dicho molino.

Para ello se ha propuesto una inversión de unos 400.000 euros. "La obra contempla la recuperación de las cubiertas, los forjados y la maquinaria industrial que ha aparecido en su interior".

Es una actuación que ya se puso en marcha en 2021, con el anterior Gobierno del alcalde Javier Rodríguez -antes de que llegara al poder Judith Piquet-. La idea primigenia de ese momento fue la de convertirlo en un "nuevo museo con el que conocer la importancia que siempre ha tenido el río en el desarrollo histórico de Alcalá, así como un espacio cultural", como comentaba en dicho momento el que era por entonces concejal de Medio Ambiente en el municipio, Enrique Nogués.

Todavía en los actuales pliegos de la licitación publicados por el Ayuntamiento se detalla las "previsiones para la futura implantación, en su interior, de un Centro de Interpretación de la Naturaleza, conforme a proyecto aprobado por la Comisión Local de Patrimonio, en sesión celebrada en julio de 2022".

Una de las fachadas en ruinas del Molino de Borgoñón.

Una de las fachadas en ruinas del Molino de Borgoñón. Ayuntamiento de Alcalá de Henares

Aun así, no hay un uso previsto. "La Confederación Hidrográfica del Tajo no nos permitiría nunca dar un uso museográfico y continuado del edificio. Es decir, nos impediría el desarrollo de una actividad prolongada, porque considera que es una zona inundable", explica Vicente Pérez.

Por eso, el objetivo principal es "garantizar su conservación", aunque se podrían realizar "actuaciones de difusión ambiental o patrimonial", "visitas"... Como un espacio cultural.

Historia del molino

El Molino de Borgoñón es un molino harinero datado en el siglo XV. "Se dice que se llamaba así o bien por un molinero flamenco de Países Bajos (o de Borgoña, como se llamaba en aquella época) que trabajaba en él; o bien porque tenía implementada una nueva tecnología, que es precisamente la tecnología borgoñona, que permitía embragar y desembragar el molino (es decir, moler con distintos grosores y obtener mejores harinas)", cuenta Pérez.

Fue comprado por el Cardenal Cisneros -el consejero de los Reyes Católicos, quien fundó la Universidad de Alcalá y, por consiguiente, el Colegio Mayor de San Ildefonso- en 1509 para abastecer al colegio.

En sus manos se mantuvo hasta ser expropiado por la Corona, como el resto de bienes de los colegios mayores, a finales del siglo XVIII. Luego, mediante subasta pública, pasó por varios dueños. El último con el que tuvo actividad fue la familia Del Campo.