Sara Aagesen, ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, durante una comparecencia.

Sara Aagesen, ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, durante una comparecencia. Carlos Luján Europa Press

Madrid Capital

La 'megaobra' de 4 millones de euros que será "la más grande" de Madrid: 106 pozos edificados a 150 metros de profundidad

Estos trabajos serán el "mayor proyecto de geotermia urbana" y tendrán lugar en la sede del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

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Las claves

El Ministerio para la Transición Ecológica ejecuta la mayor obra de geotermia urbana de Madrid, con una inversión de 4,3 millones de euros.

El proyecto incluye la construcción de 106 pozos geotérmicos, algunos de hasta 150 metros de profundidad, para climatizar el edificio sin usar gasóleo.

Se espera reducir 400 toneladas de CO₂ al año y ahorrar un millón de litros de agua anuales gracias a este nuevo sistema de climatización.

El edificio mejorará su certificación energética, pasando de la letra D a la C en consumo de energía no renovable y de la D a la B en emisiones de CO₂.

Madrid es una ciudad que se reforma por fuera. Pero también por dentro. Y es que muchas veces no nos damos cuenta de los cambios que se llevan a cabo a nuestro alrededor porque se hacen en espacios que escapan a nuestros ojos. Sin embargo, después estos son fundamentales para el correcto funcionamiento de todo lo que tenemos a nuestro alrededor.

Uno de los casos más claros son las obras que se llevan a cabo en el Metro de Madrid. Porque ¿qué sería de la capital de España, y de muchos de sus municipios, sin las facilidades de movilidad que ofrecen las redes del suburbano? Y la mayoría de sus obras de remodelación y renovación se llevan a cabo en el subsuelo.

Algo muy parecido a lo que sucede, por ejemplo, con los trabajos que se llevan a cabo en los túneles, tan importantes para aliviar el tráfico de una ciudad como Madrid, donde cada día casi millón y medio de vehículos recorren sus diferentes rincones. Son todas estas obras las que cambian la cara silenciosa de un Madrid que no para de crecer.

Sin embargo, hay otras obras que no tienen un carácter tan global, pero que igualmente suponen proyectos históricos para la ciudad de Madrid. Uno de esos casos es el que se está llevando a cabo bajo la sede del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Dicho edificio se encuentra en la calle San Juan de la Cruz y allí se está ejecutando el mayor proyecto de geotermia urbana de toda la ciudad.

Este es un plan que se aleja de las medidas estratégicas del Ministerio, pero que trata cuestiones de transición energética de manera directa, afectando a las personas que trabajan allí cada día. Unas obras que van a tener un coste de 4,3 millones de euros, pero que van a dar forma a un proyecto que transformará el subsuelo madrileño.

¿Cómo será la obra?

Esta obra se enmarca dentro del Plan de Transición Energética en la Administración General del Estado (AGE) y será financiada a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). Esta es una partida de los fondos que la Unión Europea destina a cada país para modernizar su economía y acelerar la descarbonización.

Para el Ministerio, se trata de "un cambio de modelo", ya que supone dejar atrás los combustibles fósiles importados y apostar por recursos propios y presentes durante todo el tiempo como la temperatura del subsuelo. El centro de esta gran obra serán los 106 pozos geotérmicos que serán distribuidos por tres campos diferentes. Algunos de ellos alcanzarán una profundidad de hasta 150 metros.

Las previsiones indican que estos deberían empezar a funcionar en abril para así poder comprobar la viabilidad del proyecto y el rendimiento del nuevo sistema implantado. Si todo sale como está previsto, el edificio ya no necesitará de gasóleo para que la calefacción funcione. Además, la climatización pasará a estar electrificada.

El bloque mantendrá su bienestar térmico tanto en invierno como en verano, pero reduciendo las emisiones de CO₂ y el consumo energético. Además, también se producirá un ahorro de alrededor de un millón de litros de agua empleados cada año para enfriar el ambiente a través de torres de refrigeración.

A través de la temperatura constante del subsuelo, se genera calor en los meses fríos y refrigeración en los cálidos. Además, se trata de un sistema que está en funcionamiento las 24 horas del día. Dicha infraestructura también obligará a llevar algunos pozos a la zona de aparcamientos, los cuales serán cubiertos con suelo drenante, favoreciendo la filtración de las lluvias.

Esta y otras iniciativas llevadas a cabo por el MITECO en los últimos meses forman parte de un programa que tiene previsto reducir en 400 toneladas las emisiones de CO₂ al año. Si todo avanza según lo pactado, los trabajos podrían concluir en el mes de junio de este año, fecha en la que será momento de comprobar si efectivamente se ha producido este cambio medioambiental.

En cuanto a la certificación energética, el edificio pasará de la letra D a la C en consumo de energía primaria no renovable y de la D a la B en emisiones de CO₂. Un salto considerable para un inmueble administrativo de grandes dimensiones y uso intensivo.