El éxito es la habilidad de ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo” (Churchill).

Claude es el agente de IA de Anthropic (cuyos accionistas más relevantes son Amazon y Google) y hace unas semanas se viralizó el siguiente gráfico que elaboró, generando cierta inquietud entre los profesionales de muchos sectores.

La IA ya puede hacer muchísimo más (azul) de lo que realmente se está aplicando hoy (rojo). Hay una infrautilización masiva.

Los trabajos de oficina, legales, financieros y de programación son los que más tareas podrían delegar a la IA.

Los trabajos físicos y manuales (construcción, agricultura, cocina) no tienen apenas afectación por parte de los modelos de lenguaje.

La programación y las matemáticas son los únicos sectores donde el uso real de la IA empieza a equipararse a su potencial.

Es decir, la tecnología va muy por delante de su adopción en el mercado laboral:

Sin embargo, el futuro del trabajo no se trata de máquinas reemplazando a personas, sino de una colaboración estratégica entre humanos, agentes inteligentes y robots, según un reciente informe de McKinsey que revela que estamos ante una transformación profunda de las habilidades y los flujos de trabajo.

Dos tercios de las horas de trabajo en EEUU requieren capacidades no físicas. Esto sitúa a la gran mayoría de las tareas en el terreno de los agentes de IA, que pueden automatizar el procesamiento de información y el razonamiento:

Las tecnologías actuales podrían automatizar teóricamente el 57% de las horas de trabajo actuales (los agentes, el 44%; los robots, el 13%). Sin embargo, esto no es una predicción de pérdida de empleos, sino una medida de cuánto cambiará el contenido de lo que hacemos:

Se está dando una explosión de la fluidez en IA: la demanda de trabajadores que sepan usar y gestionar herramientas de IA ha crecido siete veces en sólo dos años. Esta habilidad está superando en crecimiento a cualquier otra competencia técnica en las ofertas de empleo:

Actualmente, el 75% de la demanda de habilidades de IA proviene de sólo tres sectores: computación, gestión y finanzas.

El 72% de las habilidades actuales son híbridas: se usan tanto en tareas que la IA puede hacer como en las que sólo los humanos dominan. Esto significa, por ejemplo, que un abogado no será reemplazado, sino que usará la IA para redactar contratos mientras él se enfoca en la estrategia judicial:

No todas las habilidades cambiarán por igual. Mientras que las capacidades digitales y de procesamiento de datos están muy expuestas a la automatización, las habilidades de liderazgo, empatía y coaching son las más resistentes y esenciales para el futuro:

Casi tres billones de dólares es la riqueza económica que podría desbloquearse para 2030 si las empresas y gobiernos rediseñan flujos de trabajo completos en lugar de tareas aisladas. El 60% de este valor provendrá de funciones específicas de cada sector, como diagnósticos médicos o gestión de cadenas de suministro:

El éxito en esta nueva era dependerá de líderes que inviertan en habilidades humanas, fomenten una cultura de aprendizaje continuo y rediseñen el trabajo en torno a esta potente asociación entre personas y máquinas:

No perdamos el tiempo poniendo en cuestión a la IA porque cuando madure será el mayor avance que hayamos conocido. Si te dieras cuenta de cuán poderosos son tus pensamientos, jamás tendrías uno negativo.