Alba (izquierda) y Cristina han sido de las primeras aspirantes en elegir el MIR de Urgencias.

Alba (izquierda) y Cristina han sido de las primeras aspirantes en elegir el MIR de Urgencias.

Observatorio de la sanidad

Los primeros MIR de Urgencias ya tienen nombre y apellidos: "Somos conejillos de Indias pero no nos asusta"

Cuatro de las 86 primeras plazas MIR de Urgencias de la historia ya tienen adjudicatarios.

Más información: El primer MIR de Urgencias hará su residencia en Gijón: la especialidad se estrena en el segundo día de elección

Publicada
Actualizada
Las claves

Las claves

Los primeros médicos especialistas en Urgencias a través del MIR ya han iniciado su formación en hospitales de España como Salamanca, Bilbao y Gijón.

La especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias fue aprobada en verano de 2024, dejando de ser una de las pocas no reconocidas en España.

Solo cuatro de las 86 plazas ofertadas de Urgencias fueron seleccionadas en los primeros días, destacando la vocación y el reto que asumen estos pioneros.

Los nuevos residentes destacan la exigencia y responsabilidad de la especialidad, pero también ven ventajas en los turnos y la oportunidad de ser pioneros en esta área.

"Los adjuntos me comentan que el primer residente es un conejillo de Indias, pero no me asusta: siempre tiene que haber una primera persona".

Cristina hará de 'conejillo de Indias' en Salamanca. Alba lo será en Bilbao. David, en Gijón.

Ellos son los primeros médicos especialistas en Urgencias en España por la vía del MIR.

Hasta ahora, los médicos que atendían en las urgencias de los hospitales españoles tenían distintas procedencias.

Por lo general, se trata de especialistas en Medicina de Familia, aunque también hay internistas e incluso médicos sin especialidad.

Esto cambió el verano de 2024: el Consejo de Ministros aprobó la especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias.

España dejaría de ser uno de los pocos países donde esta especialidad no estaba reconocida.

Al aprobarse, se iniciaban dos carreras paralelas. Por un lado, la convalidación de la especialidad para aquellos con un mínimo de experiencia.

Por otro, la incorporación progresiva de especialistas formados vía MIR, una estructura formativa ejemplar donde el médico aprende (y ejerce) en contacto diario con los pacientes durante cuatro o cinco años, hasta obtener el título de especialista.

Cristina tenía muy claro que quería formarse en esta nueva especialidad. Tanto, que esperó un año para poder hacerlo.

"En 4º de carrera roté por un servicio de urgencias, me enamoré y, tras graduarme, esperé un año para poder elegirla".

Tenía otras opciones, pero le gustó la complejidad y el reto constante de las urgencias, donde cada día es diferente al anterior.

"Me gusta la adrenalina de la urgencia, soy un culo inquieto. El paciente crítico me llamó la atención desde el principio".

Tras hacer el MIR, estuvo visitando varios hospitales (organizan jornadas de puertas abiertas para mostrar a los futuros residentes lo que les espera) con la idea clara de en qué parte de ellos quería estar.

Desde Salamanca, donde vive y donde hizo Medicina, "fui a País Vasco, a Madrid, Toledo, Mallorca… Vi poca gente interesada en Urgencias, pero fue un alivio porque vi que así tenía opciones de elegir plaza".

"Toda una experiencia"

Una de las que conoció y sí estaba interesada era Alba, que había hecho la carrera en Bilbao, en la Universidad del País Vasco. Ambas mantuvieron el contacto.

"Yo me apunté para hacer Medicina Forense", cuenta Alba a EL ESPAÑOL-Invertia, "pero, a medida que iba aprendiendo, me empezaron a gustar las [especialidades] quirúrgicas. Ya en las prácticas me di cuenta de que me gustaba más la urgencia, lo agudo. Rotar un mes por un servicio de urgencias me convenció".

Poco antes de las 10 de la mañana del miércoles, tercer día de elección de especialidad, Alba eligió hacer el MIR en el Hospital de Cruces, en Barakaldo.

Cristina le seguiría por la tarde de ese mismo día, con el número 1.757, eligiendo Urgencias en el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca.

La mañana del día anterior, David (que ha declinado la invitación a hablar con este periódico por encontrarse exhausto) se convirtió en la primera persona en elegir la especialidad, con el número de orden 824, yendo al Hospital de Cabueñes (Gijón).

En los tres primeros días de elección MIR han sido cuatro (del total de 86 ofertadas) las plazas de Urgencias reclamadas. La última, casi al cierre, eligiendo formarse en el murciano Virgen de la Arrixaca.

"La elección en directo [se puede hacer de forma presencial en la sede del Ministerio de Sanidad] es toda una experiencia", relata Alba, que vino desde Bilbao con un compañero de carrera y regresaron el mismo miércoles ya de noche.

"Por mucho que te lo cuenten, es algo distinto. Aunque haya estimaciones sobre qué probabilidades tienes de conseguir la plaza que quieres, siempre hay nervios. Además, se siente algo muy oficial, muy solemne".

Cristina, que vino con su madre, lo vivió de otra forma. "Ha habido más nervios hasta que la gente se sentó, pero luego ha ido todo rodado, no he tenido que esperar mucho".

Ambas celebrarán ahora con sus compañeros –"me he apostado una comida con mis amigas, pero tendrán que esperar al primer sueldo", apunta Alba- antes de volver a pisar, a principios del mes de junio, de nuevo el servicio de urgencias.

Aunque ahora la ilusión les embarga, son conscientes de los numerosos retos que les esperan dentro y fuera de la residencia: Urgencias es muy demandante y sus condiciones laborales no son las mejores.

"Al principio, mis compañeras intentaron quitarme la idea", recuerda Cristina, "pero yo soy un poco cabezota, así que acabaron apoyándome".

Después de todo, "las condiciones en las otras especialidades que me interesaban no son mucho mejores. Espero que en el futuro lo sean, pero hay que aceptar tanto lo bueno como lo malo".

Alba lo refrenda. "Urgencias tiene bastante mala fama, pero al final nos hemos deshecho de las guardias, vamos por turnos, y eso es un plus, no va a ser una pérdida de calidad de vida".

Nota en su espalda la responsabilidad de ser una pionera. "Muchos compañeros ya han contactado con residentes de otros años, nosotros no tenemos con quién hacerlo. Supongo que hablaremos con residentes de Familia e Interna pero, si todo sale bien, habrá más residentes de Urgencias año a año y todos estaremos encantados".